Ya huele a verano, el calor se acerca y apetece menos encender el horno. Así
que hoy os traigo una tarta que además de ser estéticamente preciosa, es muy
sencilla de hacer, deliciosa y no necesita horno, ¿qué más se puede pedir? Eso sí,
es adictiva, sobre todo para los más peques de la casa por su intenso sabor a
petit suisse.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes
200 ml. de nata para montar o crema de leche.
100 g. de galletas digestive.
100 ml de leche entera.
6 petit suisse de fresa o danonino ( 50 g cada petit)
2 cucharadas de mantequilla.
1 sobre de gelatina de fresa (85g)
El molde que usamos era de 20 cm.
Preparación
En primer lugar haremos la base de galleta. Trituramos la base de galletas y mezclamos con la mantequilla derretida. Extenderemos la galletas sobre un molde desmontable, presionando para que quede compacto y no se nos rompa a posteriori. Guardaremos en la nevera.
Montamos la nata con los petit suisse con una batidora de varillas, tanto la nata como los petit tienen que estar bien fríos. Reservamos.
Calentamos la mitad de la leche , agregamos la gelatina y mezclamos hasta que quede disuelta. Incorporamos la otra mitad de la leche para atemperar la mezcla.
Vertemos la mezcla de la leche y gelatina a la mezcla de petit suisse y nata y mezclamos bien con movimientos envolventes. Una vez bien mezclada, vertemos sobre la base de galletas.
Dejamos enfriar en la nevera unas horas. Mejor dejarla de un día para otro.
Decoraremos al gusto. En nuestro caso lo hicimos con bolitas decorativas y flores de azúcar, pero bien podéis poner chocolate u otro tipo de decoración que os guste.
Fuente: Un ángel en mi cocina
Hamburguesa de ternera con foie y queso de cabra
lunes, 25 de mayo de 2015
Hola y feliz lunes a todos, aunque eso signifique que terminó el fin de semana :(.
Hoy os traemos una hamburguesa que hicimos el fin de semana, y como sólo tenemos una en el blog, así tenéis algo más dónde elegir. Combinaciones para las hamburguesas hay infinitas, pero a nosotros no nos gusta complicarnos mucho la vida. Una buena carne, y unos pocos ingredientes pero de calidad, para no disfrazar el sabor de la carne que al fin y al cabo es la protagonista en estas elaboraciones.
En esta receta, con el caramelizado y la reducción de frambuesa le damos un toque dulce que va muy bien para los ingredientes de la hamburguesa. En el caso de la carne, compramos carne picada de ternera que ya incluye el foie dentro (sobre un 15% de foie). Esta carne la venden en el Hamburguesa Nostra (hay varios en Madrid, en el club de Gourmet de Callao por ejemplo). Si no tenéis esa carne, no os preocupéis, ponéis una buena carne de ternera y encima un poquito de foie. Nosotros hicimos una de ese modo y queda muy buena también.
Bueno, teniendo en cuenta estas consideraciones, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes
Pan de hamburguesa.
Carne picada de ternera con foie.
Rulo de cabra.
Azúcar moreno.
Crema balsámica de frambuesa
Preparación
Freímos la carne a la plancha con fuego medianamente fuerte, dejándola hasta el punto que nos guste, que nosotros siempre recomendamos que sea poco hecha, para apreciar mejor el sabor de esta carne.
Tostamos el pan ligeramente a la vez que hacemos la hamburguesa.
Una vez tenemos el pan y la carne, montamos. Ponemos unos trozos de rulo de cabra encima de la carne. Añadimos un poco de azúcar moreno al queso de cabra para caramelizarlo. En nuestro caso lo hicimos con soplete de cocina, como en la receta de los canapés de rulo de cabra caramelizados, dónde explicamos como hacerlo también si no tenéis soplete (ver receta aquí).
Como toque final, ponemos un poco de reducción balsámica de frambuesa sobre el queso que combina muy bien, o cualquiera que tengáis en casa con toques afrutados.
Espero que os guste :p
Hoy os traemos una hamburguesa que hicimos el fin de semana, y como sólo tenemos una en el blog, así tenéis algo más dónde elegir. Combinaciones para las hamburguesas hay infinitas, pero a nosotros no nos gusta complicarnos mucho la vida. Una buena carne, y unos pocos ingredientes pero de calidad, para no disfrazar el sabor de la carne que al fin y al cabo es la protagonista en estas elaboraciones.
En esta receta, con el caramelizado y la reducción de frambuesa le damos un toque dulce que va muy bien para los ingredientes de la hamburguesa. En el caso de la carne, compramos carne picada de ternera que ya incluye el foie dentro (sobre un 15% de foie). Esta carne la venden en el Hamburguesa Nostra (hay varios en Madrid, en el club de Gourmet de Callao por ejemplo). Si no tenéis esa carne, no os preocupéis, ponéis una buena carne de ternera y encima un poquito de foie. Nosotros hicimos una de ese modo y queda muy buena también.
Bueno, teniendo en cuenta estas consideraciones, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes
Pan de hamburguesa.
Carne picada de ternera con foie.
Rulo de cabra.
Azúcar moreno.
Crema balsámica de frambuesa
Preparación
Freímos la carne a la plancha con fuego medianamente fuerte, dejándola hasta el punto que nos guste, que nosotros siempre recomendamos que sea poco hecha, para apreciar mejor el sabor de esta carne.
Tostamos el pan ligeramente a la vez que hacemos la hamburguesa.
Una vez tenemos el pan y la carne, montamos. Ponemos unos trozos de rulo de cabra encima de la carne. Añadimos un poco de azúcar moreno al queso de cabra para caramelizarlo. En nuestro caso lo hicimos con soplete de cocina, como en la receta de los canapés de rulo de cabra caramelizados, dónde explicamos como hacerlo también si no tenéis soplete (ver receta aquí).
Como toque final, ponemos un poco de reducción balsámica de frambuesa sobre el queso que combina muy bien, o cualquiera que tengáis en casa con toques afrutados.
Espero que os guste :p
Príncipe Alberto
jueves, 21 de mayo de 2015
Buenos días,
Ya estamos en el ecuador de la semana y es momento de preparar ideas ricas para el fin de semana. El año pasado estuvimos en la isla de la Palma (Canarias), también llamada la isla bonita. Aparte de sus preciosos paisajes y contrastes (la Caldera de Taburiente, los distintos volcanes, sus bosques..) , nos trajimos un trocito de su gastronomía típica , como puede ser el queso asado con mojo (ver receta aquí) , el bienmesabe (que ya haremos) o la receta de hoy, el Príncipe Alberto, entre otras elaboraciones...
Este postre tiene un cierto parecido con el tiramisú, aunque para nuestro gusto, está muchísimo mejor, no os arrepentiréis de hacerlo. Lo tomamos en varios sitios, pero por si alguien quiere ir a la Isla, nos gustó mucho el que comimos en el restaurante Chipi Chipi, un sitio con encanto y curioso, dónde comes como en una especia de cabinas o habitaciones cerradas, con buenas raciones y gran gran precio...
Si os preguntáis el porqué de este nombre, hay 2 hipótesis. Fue creado por Doña Matilde Arroyo, eso está claro, repostera más prestigiosa de la Palma, una mujer que empezó a hacer dulces en época de la posguerra y vendía de puerta en puerta para mantener a sus hijos. En un sitio nos dijeron que este postre se llamaba así por lo bueno que estaba, como el príncipe Alberto (pero yo no me atrevería a comparar este manjar con esa persona, pero bueno). Por otro lado, cosa que nos dijo más gente, parece ser que un tal Príncipe Alberto (no el mismo de antes) visitó la isla y en honor a él hicieron este postre. Sea cual sea su origen, el caso es que está buenísimo.
Rondan 2 recetas por la red, una que se hace con nata y otra sin nata. Nosotros la hemos hecho con nata. En ese caso, como única consideración "especial" de esta elaboración, indicar que usamos un tipo de nata vegetal, con textura mantequillosa y cierto sabor a vainilla, llamada Ello Ermol. Esta nata sólo la he visto en Canarias y Portugal, me llamó la atención el producto al no haberlo visto nunca y la compré. Por lo que he indagado, es difícil de encontrarla en la península y de encontrarla, será un precio muy caro (unos 5 €, en contra de los menos de 2€ que os vale en esos sitios), por lo que no os merecerá la pena comprarla. Si la usáis, tener en cuenta que debe estar muy fría (podemos mantener en nevera un mínimo de 3 horas antes de usarla), es de fácil montado y no se baja, quedando con una consistencia de nata muy espesa y con un sabor distinto al de la nata de origen animal. Como la mayoría de los que nos leéis no podréis conseguirla, tener en cuenta que la podéis sustituir por nata de 35,1% de m.g. o de 38% de m.g. , aunque esta no la he visto nunca (montáis la nata y seguís los pasos igual que el resto de la receta).
Ingredientes
4 huevos.
1 bote de nata Ello Ermol.
100 g. de mantequilla.
1 tableta de chocolate fondant.
8 cucharadas de azúcar.
100 g. de almendras, tostadas a poder ser.
100 g. de avellanas.
1 taza de café.
Bizcochos.
Lo suyo es dejarlo enfriar para que coja cuerpo, y mejor dejarlo de un día para otro, aunque tenemos que tener en cuenta que lo mínimo son 6 horas de nevera.
Ya estamos en el ecuador de la semana y es momento de preparar ideas ricas para el fin de semana. El año pasado estuvimos en la isla de la Palma (Canarias), también llamada la isla bonita. Aparte de sus preciosos paisajes y contrastes (la Caldera de Taburiente, los distintos volcanes, sus bosques..) , nos trajimos un trocito de su gastronomía típica , como puede ser el queso asado con mojo (ver receta aquí) , el bienmesabe (que ya haremos) o la receta de hoy, el Príncipe Alberto, entre otras elaboraciones...
Este postre tiene un cierto parecido con el tiramisú, aunque para nuestro gusto, está muchísimo mejor, no os arrepentiréis de hacerlo. Lo tomamos en varios sitios, pero por si alguien quiere ir a la Isla, nos gustó mucho el que comimos en el restaurante Chipi Chipi, un sitio con encanto y curioso, dónde comes como en una especia de cabinas o habitaciones cerradas, con buenas raciones y gran gran precio...
| Las "habitaciones" del Chipi Chipi |
Rondan 2 recetas por la red, una que se hace con nata y otra sin nata. Nosotros la hemos hecho con nata. En ese caso, como única consideración "especial" de esta elaboración, indicar que usamos un tipo de nata vegetal, con textura mantequillosa y cierto sabor a vainilla, llamada Ello Ermol. Esta nata sólo la he visto en Canarias y Portugal, me llamó la atención el producto al no haberlo visto nunca y la compré. Por lo que he indagado, es difícil de encontrarla en la península y de encontrarla, será un precio muy caro (unos 5 €, en contra de los menos de 2€ que os vale en esos sitios), por lo que no os merecerá la pena comprarla. Si la usáis, tener en cuenta que debe estar muy fría (podemos mantener en nevera un mínimo de 3 horas antes de usarla), es de fácil montado y no se baja, quedando con una consistencia de nata muy espesa y con un sabor distinto al de la nata de origen animal. Como la mayoría de los que nos leéis no podréis conseguirla, tener en cuenta que la podéis sustituir por nata de 35,1% de m.g. o de 38% de m.g. , aunque esta no la he visto nunca (montáis la nata y seguís los pasos igual que el resto de la receta).
Ingredientes
4 huevos.
1 bote de nata Ello Ermol.
100 g. de mantequilla.
1 tableta de chocolate fondant.
8 cucharadas de azúcar.
100 g. de almendras, tostadas a poder ser.
100 g. de avellanas.
1 taza de café.
Bizcochos.
Preparación
Montamos la nata con la mitad del azúcar en un bol y la reservamos. Si utilizamos la nata Ello Ermol la sacamos del bote y batimos ligeramente para ablandarla.
Separamos las claras de las yemas. En otro bol, montaremos las claras a punto de nieve y añadimos la otra mitad del azúcar. Cuando queden montadas, añadiremos las yemas poco a poco con una espátula con movimientos envolventes, sin dejar de batir.
Troceamos el chocolate y lo fundimos junto con la mantequilla en el microondas o al baño María, como prefiráis. Cuando esté fundido, dejamos que se enfríe. Una vez frío el chocolate, lo añadimos a la mezcla de los huevos.
Trituramos los frutos secos con una picadora y los añadimos también a la mezcla. Añadimos la nata a esta masa, poco a poco, con movimientos envolventes.
Vertemos en una fuente un poco de la crema resultante. Encima colocamos bizcochos troceados empapados en café y cubrimos con el resto de la crema.
Como toque final, espolvoreamos un poco de almendra troceada por encima.
Lo suyo es dejarlo enfriar para que coja cuerpo, y mejor dejarlo de un día para otro, aunque tenemos que tener en cuenta que lo mínimo son 6 horas de nevera.
Serviremos en copas, podemos acompañar de nata montada. A lo mejor al servirlo en las copas no queda muy estético (por eso no le hice una foto en copa), pero tranquil@s, cuando lo comáis os dará igual eso.
| Las recetas de Masero dejó su firma en Playa Nogales |
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| Playa Nogales, una playa a lo "Parque Jurásico" |
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| Panorámica del borde de la Caldera de Taburiente y del "mar de nubes" desde el Roque de los Muchachos |
Berenjenas a la parmesana (Parmigiana di melanzane)
lunes, 18 de mayo de 2015
Hola amig@s del blog,
¿Qué tal estáis? Nosotros muy bien después de un fin de semana relajante en la sierra con la peque y deseando hacer la publicación del inicio de semana y hacer muchos platos ricos ricos :p
Hoy tenemos una receta italiana, país en el que hemos estado 5 veces y que como ya habréis podido comprobar en el blog, nos encanta su cocina. Las berenjenas a la parmesana, o como se dice allí, Parmigiana di Melanzane, es a grandes rasgos una mezcla de capas de berenjena con queso y tomate. Se pueden hacer fritas o a la plancha, pero hay una versión menos calórica, si se puede decir que esta receta así lo sea, que es al horno, como la hemos hecho nosotros. El nombre se debe a la manera de cocinar las verduras en capas de la ciudad de Parma (norte), aunque esta elaboración es típica del sur de Italia.
Aunque aún no hemos estado por el sur de Italia (seguro que el año que viene vamos por Nápoles y la costa amalfitana), ya habíamos probado en varios restaurantes italianos este plato. Pero fue en el precioso pueblo de Bellagio, en el Lago de Como ( un lago precioso al norte de Milán y a los pies de los Alpes) dónde definitivamente nos cautivó, así que ya quedó definitivamente inscrita en nuestro cuaderno de bitácora. Creo que allí la receta era con la berenjena frita, lástima que nuestro italiano no sea todo lo bueno que nos gustaría para preguntarlo ;-).
Justo la semana pasada estuvimos viendo un programa en la TV de Nápoles y se nos antojó hacer las berenjenas, así que nos pusimos manos a la obra y aquí está el resultado:
Ingredientes
2 berenjenas.
2 bolas de mozzarella fresca.
80 g. de parmesano rallado.
1 bote de salsa de tomate frito casero (400 g).
Sal.
Albahaca seca.
Aceite de oliva.
Preparación
Lavamos las berenjenas. Las secamos y cortamos en rodajas de aproximadamente 1/2 cm. Las ponemos sobre una fuente de horno, que habremos forrado con papel vegetal y echamos sal, albahaca seca y un chorrito de aceite de oliva. Horneamos 20 minutos a 200ºC.
Para la salsa de tomate, yo tenía ya preparado tomate casero, del que hace mi madre. Si no, tendréis que hacer una buena salsa de tomate.
Cuando tengamos las berenjenas hechas, las sacamos a un plato y dejamos el horno encendido. En otra fuente de horno vamos poniendo una capa de salsa de tomate, berenjenas y rodajas de mozzarella. Lo haremos hasta que se terminen las berenjenas y la salsa. Debe quedar arriba la salsa de tomate. Espolvorearemos con queso parmesano rallado. Metemos en el horno y dejamos unos 10 minutos y otros 5 más gratinando.
Fuente: Tapitas y postres
¿Qué tal estáis? Nosotros muy bien después de un fin de semana relajante en la sierra con la peque y deseando hacer la publicación del inicio de semana y hacer muchos platos ricos ricos :p
Hoy tenemos una receta italiana, país en el que hemos estado 5 veces y que como ya habréis podido comprobar en el blog, nos encanta su cocina. Las berenjenas a la parmesana, o como se dice allí, Parmigiana di Melanzane, es a grandes rasgos una mezcla de capas de berenjena con queso y tomate. Se pueden hacer fritas o a la plancha, pero hay una versión menos calórica, si se puede decir que esta receta así lo sea, que es al horno, como la hemos hecho nosotros. El nombre se debe a la manera de cocinar las verduras en capas de la ciudad de Parma (norte), aunque esta elaboración es típica del sur de Italia.
Aunque aún no hemos estado por el sur de Italia (seguro que el año que viene vamos por Nápoles y la costa amalfitana), ya habíamos probado en varios restaurantes italianos este plato. Pero fue en el precioso pueblo de Bellagio, en el Lago de Como ( un lago precioso al norte de Milán y a los pies de los Alpes) dónde definitivamente nos cautivó, así que ya quedó definitivamente inscrita en nuestro cuaderno de bitácora. Creo que allí la receta era con la berenjena frita, lástima que nuestro italiano no sea todo lo bueno que nos gustaría para preguntarlo ;-).
Justo la semana pasada estuvimos viendo un programa en la TV de Nápoles y se nos antojó hacer las berenjenas, así que nos pusimos manos a la obra y aquí está el resultado:
Ingredientes
2 berenjenas.
2 bolas de mozzarella fresca.
80 g. de parmesano rallado.
1 bote de salsa de tomate frito casero (400 g).
Sal.
Albahaca seca.
Aceite de oliva.
Preparación
Lavamos las berenjenas. Las secamos y cortamos en rodajas de aproximadamente 1/2 cm. Las ponemos sobre una fuente de horno, que habremos forrado con papel vegetal y echamos sal, albahaca seca y un chorrito de aceite de oliva. Horneamos 20 minutos a 200ºC.
Para la salsa de tomate, yo tenía ya preparado tomate casero, del que hace mi madre. Si no, tendréis que hacer una buena salsa de tomate.
Cuando tengamos las berenjenas hechas, las sacamos a un plato y dejamos el horno encendido. En otra fuente de horno vamos poniendo una capa de salsa de tomate, berenjenas y rodajas de mozzarella. Lo haremos hasta que se terminen las berenjenas y la salsa. Debe quedar arriba la salsa de tomate. Espolvorearemos con queso parmesano rallado. Metemos en el horno y dejamos unos 10 minutos y otros 5 más gratinando.
![]() |
| Las calles de Bellagio, a las orillas del Lago de Como |
Tarta mousse de naranja
miércoles, 13 de mayo de 2015
Con motivo del nacimiento de Daniela, aún sigue viniendo gente a casa a conocer a la pitufina. En esta ocasión les tocaba el turno a mis compañeros de trabajo y decidí hacer una deliciosa tarta de naranja que encontré revisando las recetas que había guardado en los favoritos de mi móvil. Ahora como la peque no me deja mucho tiempo (a pesar de ser muy buena) tengo que recurrir a tartas que no requieran mucha elaboración y aprovechando los calores que azotan los Madriles me decanté por una tarta mousse muy fresquita (si queréis ver más tartas mousse parecidas, podéis hace esta de fresa o esta de chocolate blanco):
Ingredientes
Para la base:
1 paquete de galletas Digestive con chocolate
60 gr. de mantequilla
1 puñado de nueces
Para la mousse de naranja:
1 naranja
250 ml. de nata 35% M.G.
1 yogur griego
4 hojas de gelatina neutra
50 gr. de azúcar glass
Para la decoración:
1 bote de mermelada de naranja (250 g.)
1 hoja de gelatina neutra
Molde empleado de 20cm desmontable
Preparación
Base:
Trituraremos las galletas, hasta que queden bien desmigadas. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos bien hasta tener una masa con una textura terrosa.
Trituraremos ligeramente las nueces, pero dejándolas un poco enteras para que se note al comer la tarta que están presentes.
Vertemos todos sobre la base de nuestro molde y lo distribuimos todo bien por ella, presionando ligeramente para que quede bien apretado y luego al partir la tarta no se nos rompa la base.
Metemos el molde en el congelador mientras que preparamos el relleno de la tarta.
Mousse de naranja:
Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua 10 minutos, para que se hidraten. Mientras, lavamos bien la naranja y rallamos la piel, la parte naranja sólo. Hay que tener cuidado con eso, ya que si rallamos la parte blanca amargará.
Sacamos el zumo de esa naranja y lo mezclamos con la ralladura. Lo ponemos a hervir. Cuando empiece a hervir, lo quitamos del fuego y dejamos que infusione 5 minutos. Pasado ese tiempo, colamos el zumo y añadimos las hojas de gelatina que habíamos dejado en remojo anteriormente, previamente escurridas claro. Removemos bien hasta que queden bien integradas con el zumo.
Batimos la nata junto con el azúcar y una vez que quede montada añadimos el yogur griego y el zumo de naranja, integrándolo con una espátula con movimientos envolventes.
Vertemos la mousse sobre el molde que teníamos en el congelador y lo dejamos en la nevera al menos 8 horas.
Decoración:
Una hora antes de comer la tarta, ponemos la hoja de gelatina que nos queda en remojo en agua fría durante 10 minutos.
Mientras vamos calentando la mermelada con 2 cucharadas de agua y añadimos la hoja de gelatina que habremos dejado escurrir. Mezclamos bien hasta que la gelatina quede integrada.
Vertemos sobre la tarta e introducimos de nuevo en la nevera hasta la hora de comer la tarta.
Nota: Si no tienes galletas Digestive con chocolate puedes hacer la tarta con cualquier otro tipo de galletas y añadir dos cucharadas de cacao en polvo sin azúcar.
Fuente: Corazón de Caramelo
Ingredientes
Para la base:
1 paquete de galletas Digestive con chocolate
60 gr. de mantequilla
1 puñado de nueces
Para la mousse de naranja:
1 naranja
250 ml. de nata 35% M.G.
1 yogur griego
4 hojas de gelatina neutra
50 gr. de azúcar glass
Para la decoración:
1 bote de mermelada de naranja (250 g.)
1 hoja de gelatina neutra
Molde empleado de 20cm desmontable
Preparación
Base:
Trituraremos las galletas, hasta que queden bien desmigadas. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos bien hasta tener una masa con una textura terrosa.
Trituraremos ligeramente las nueces, pero dejándolas un poco enteras para que se note al comer la tarta que están presentes.
Vertemos todos sobre la base de nuestro molde y lo distribuimos todo bien por ella, presionando ligeramente para que quede bien apretado y luego al partir la tarta no se nos rompa la base.
Metemos el molde en el congelador mientras que preparamos el relleno de la tarta.
Mousse de naranja:
Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua 10 minutos, para que se hidraten. Mientras, lavamos bien la naranja y rallamos la piel, la parte naranja sólo. Hay que tener cuidado con eso, ya que si rallamos la parte blanca amargará.
Sacamos el zumo de esa naranja y lo mezclamos con la ralladura. Lo ponemos a hervir. Cuando empiece a hervir, lo quitamos del fuego y dejamos que infusione 5 minutos. Pasado ese tiempo, colamos el zumo y añadimos las hojas de gelatina que habíamos dejado en remojo anteriormente, previamente escurridas claro. Removemos bien hasta que queden bien integradas con el zumo.
Batimos la nata junto con el azúcar y una vez que quede montada añadimos el yogur griego y el zumo de naranja, integrándolo con una espátula con movimientos envolventes.
Vertemos la mousse sobre el molde que teníamos en el congelador y lo dejamos en la nevera al menos 8 horas.
Decoración:
Una hora antes de comer la tarta, ponemos la hoja de gelatina que nos queda en remojo en agua fría durante 10 minutos.
Mientras vamos calentando la mermelada con 2 cucharadas de agua y añadimos la hoja de gelatina que habremos dejado escurrir. Mezclamos bien hasta que la gelatina quede integrada.
Vertemos sobre la tarta e introducimos de nuevo en la nevera hasta la hora de comer la tarta.
Nota: Si no tienes galletas Digestive con chocolate puedes hacer la tarta con cualquier otro tipo de galletas y añadir dos cucharadas de cacao en polvo sin azúcar.
Fuente: Corazón de Caramelo
Revuelto de jamón de york y queso
martes, 12 de mayo de 2015
Hola,
La receta de hoy es muy sencillita, pero como digo otras veces, no por sencilla es menos buena que otras más elaboradas, de hecho éste es uno de mis platos favoritos. Como otras tantas, es receta de mi madre.
Viene genial como primer plato, cena ligera o para poner encima de una tosta . No tardaréis más de 15 minutos en hacerla, así que no tenéis excusa para hacerla.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 2 personas)
1 cebolla mediana.
250 g. de jamón york.
100 g. de queso emmental rallado.
4 huevos.
Sal.
Preparación
Ponemos un chorrito de aceite en una sartén. Picamos la cebolla y la pochamos. Cuando ya está pochada echamos el jamón de york, troceado previamente.
Movemos todo bien a fuego lento durante 5 minutos. Pasado ese tiempo, añadimos el queso rallado, movemos y añadimos los 4 huevos ligeramente batidos (con un poco de sal).
Movemos lentamente hasta que el revuelto quede cuajado según gusto, pero muy importante no dejar de mover en ningún momento.
Nota: En lugar de jamón de york, podéis usar pavo o mezclar jamón de york y pavo, queda muy bien también.
La receta de hoy es muy sencillita, pero como digo otras veces, no por sencilla es menos buena que otras más elaboradas, de hecho éste es uno de mis platos favoritos. Como otras tantas, es receta de mi madre.
Viene genial como primer plato, cena ligera o para poner encima de una tosta . No tardaréis más de 15 minutos en hacerla, así que no tenéis excusa para hacerla.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 2 personas)
1 cebolla mediana.
250 g. de jamón york.
100 g. de queso emmental rallado.
4 huevos.
Sal.
Preparación
Ponemos un chorrito de aceite en una sartén. Picamos la cebolla y la pochamos. Cuando ya está pochada echamos el jamón de york, troceado previamente.
Movemos todo bien a fuego lento durante 5 minutos. Pasado ese tiempo, añadimos el queso rallado, movemos y añadimos los 4 huevos ligeramente batidos (con un poco de sal).
Movemos lentamente hasta que el revuelto quede cuajado según gusto, pero muy importante no dejar de mover en ningún momento.
Nota: En lugar de jamón de york, podéis usar pavo o mezclar jamón de york y pavo, queda muy bien también.
Patatas bravas
viernes, 8 de mayo de 2015
Buenos días amig@s,
Ya va haciendo mejor tiempo y como buenos españoles nos gusta salir a tomarnos unas tapitas en el bar. Si hablamos de tapas, una de las reinas serían las patatas bravas.
En cuanto a las patatas, no tienen mucho misterio, simplemente hay que dejarlas crujientes por fuera y tiernas por dentro. Normalmente se hacen en dados, pero en algunos bares te las sirven de otra forma, aunque para nosotros ya desvirtua el concepto de patatas bravas que tenemos en la cabeza. Lo que suele darle ese toque distintivo es la salsa brava.....para la que cada maestrillo tiene su librillo. La receta de nuestra salsa es una que le dieron a mi madre en un bar al que ibamos de pequeños y dónde nos gustaban mucho las patatas bravas (Bar Valladolid de Fuenlabrada). Lo del "bravo", ya depende de cada uno, a nosotros no nos gustan muy picantes, así que sólo le echamos un poquito de cayena.
Ingredientes (4 personas)
1/2 kg patatas.
Para la salsa brava:
1 cebolla.
2 ajos.
1 cucharada sopera de harina.
1 cucharadita de pimentón de la Vera (yo uso Pimentón de la Vera Las Hermanas).
1 cucharadita de colorante amarillo.
Cayena al gusto..
2 hojas de laurel.
1/2 kg de tomate natural triturado.
1/2 kg de tomate frito (yo uso Orlando).
Preparación
Elaboración salsa brava:
En una cacerola echamos la cebolla y el ajo picados, el laurel sofreímos hasta que esté casi hecho. Añadiremos la harina. Una vez la harina esté un poco tostada añadimos el pimentón, el colorante amarillo y la cayena (agregaremos más o menos cayena dependiendo de lo que nos guste el picante).
Echamos el tomate natural triturado y lo ponemos a fuego lento, removiendo poco a poco para que no se pegue. Pasados 15 minutos echamos el tomate frito. Seguimos removiendo lentamente otros 15 minutos. Cuando esté la mezcla homogénea, echamos 1 medida (del tamaño de un bote de tomate) de agua.
Dejamos que cueza un rato, echamos sal al gusto.
Pasaremos la salsa por la batidora para que quede bien mezclada. Si no nos gusta la salsa muy espesa, echaremos agua.
Elaboración patatas:
Pelamos la patatas en gajos o dados. Las ponemos a freír con el aceite no muy caliente (para que no queden fritas por fuera y duras por dentro) a fuego medio. Una vez que las patatas estén tiernas, pondremos a fuego fuerte para que terminen de hacerse.
Una vez fritas, las pondremos en un escurridor o papel de cocina para que suelten el aceite sobrante.
A la hora de presentarlas, podéis poner la salsa por encima de las patatas o servir en un cuenco aparte para que cada comensal se eche lo que le apetezca.
Nota: Como os sobrará salsa brava, la podéis guardar en el congelador sin problema o envasar al vacío. Las cantidades están puestas para hacer 2 o 3 botes de salsa.
Ya va haciendo mejor tiempo y como buenos españoles nos gusta salir a tomarnos unas tapitas en el bar. Si hablamos de tapas, una de las reinas serían las patatas bravas.
En cuanto a las patatas, no tienen mucho misterio, simplemente hay que dejarlas crujientes por fuera y tiernas por dentro. Normalmente se hacen en dados, pero en algunos bares te las sirven de otra forma, aunque para nosotros ya desvirtua el concepto de patatas bravas que tenemos en la cabeza. Lo que suele darle ese toque distintivo es la salsa brava.....para la que cada maestrillo tiene su librillo. La receta de nuestra salsa es una que le dieron a mi madre en un bar al que ibamos de pequeños y dónde nos gustaban mucho las patatas bravas (Bar Valladolid de Fuenlabrada). Lo del "bravo", ya depende de cada uno, a nosotros no nos gustan muy picantes, así que sólo le echamos un poquito de cayena.
Ingredientes (4 personas)
1/2 kg patatas.
Para la salsa brava:
1 cebolla.
2 ajos.
1 cucharada sopera de harina.
1 cucharadita de pimentón de la Vera (yo uso Pimentón de la Vera Las Hermanas).
1 cucharadita de colorante amarillo.
Cayena al gusto..
2 hojas de laurel.
1/2 kg de tomate natural triturado.
1/2 kg de tomate frito (yo uso Orlando).
Preparación
Elaboración salsa brava:
En una cacerola echamos la cebolla y el ajo picados, el laurel sofreímos hasta que esté casi hecho. Añadiremos la harina. Una vez la harina esté un poco tostada añadimos el pimentón, el colorante amarillo y la cayena (agregaremos más o menos cayena dependiendo de lo que nos guste el picante).
Echamos el tomate natural triturado y lo ponemos a fuego lento, removiendo poco a poco para que no se pegue. Pasados 15 minutos echamos el tomate frito. Seguimos removiendo lentamente otros 15 minutos. Cuando esté la mezcla homogénea, echamos 1 medida (del tamaño de un bote de tomate) de agua.
Dejamos que cueza un rato, echamos sal al gusto.
Pasaremos la salsa por la batidora para que quede bien mezclada. Si no nos gusta la salsa muy espesa, echaremos agua.
Elaboración patatas:
Pelamos la patatas en gajos o dados. Las ponemos a freír con el aceite no muy caliente (para que no queden fritas por fuera y duras por dentro) a fuego medio. Una vez que las patatas estén tiernas, pondremos a fuego fuerte para que terminen de hacerse.
Una vez fritas, las pondremos en un escurridor o papel de cocina para que suelten el aceite sobrante.
A la hora de presentarlas, podéis poner la salsa por encima de las patatas o servir en un cuenco aparte para que cada comensal se eche lo que le apetezca.
Nota: Como os sobrará salsa brava, la podéis guardar en el congelador sin problema o envasar al vacío. Las cantidades están puestas para hacer 2 o 3 botes de salsa.
Emborracas
lunes, 4 de mayo de 2015
Buenos días,
Empieza la semana y en este caso, rompiendo con nuestras costumbres, vamos a publicar una receta que no hemos hecho nosotros, sino que es de la abuela de Isma, de las de toda la vida del pueblo. Seguro que ninguno de vosotros habréis escuchado en la vida este dulce, las emborracas (de hecho si la buscáis en internet ni aparece..), pero cada vez que voy a su pueblo estoy deseando comerlas. Tenía razón Isma cuando me decía que de pequeño era el dulce que más le gustaba...
No sé como se llamarán en otras zonas, pero podríamos decir que en textura son similares a los pestiños , pero no en sabor. Por cierto, ya que estamos hablando de este dulce típico, que sepáis que proviene de Santiago de Alcántara, pueblo de la provincia de Cáceres, muy cercano a Portugal (limítrofe con el Parque Natural del Tajo Internacional). Por si no lo conocéis, aquí os dejo un par de páginas web dónde encontraréis mucha información acerca de él (http://www.santiagodealcantara.com/ y http://www.santiagodealcantara.net/) y quedáis invitados a visitarlo, sobre todo si os gusta el campo y los animales ( animales de caza y aves rapaces en especial).
Sin irnos más por las ramas, las cantidades están puestas para hacer un montón de emborracas (un buen barrreño de ellas)....Si queréis hacer menos para probar, como siempre, dividir proporcionalmente las cantidades. Nos ponemos delantales, y ¡a cocinar!
Ingredientes
12 huevos.
3/4 kg azúcar.
1 vaso de aguardiente.
12 cucharadas de aceite.
Harina.
Preparación
En primer lugar batimos los huevos, separando yemas y claras. Las yemas las batimos con el azúcar. Las claras se baten a punto de nieve.
Mezclamos las yemas con las claras y se vuelven a batir. Después añadimos el aceite. A continuación añadimos la harina (un buen puñado para que cuando echemos el aguardiente no se escalden los huevos) y le damos unas vueltas. Una vez tengamos una mezcla homogénea, echamos el vaso de aguardiente.
Amasamos. Si vemos que se nos está pegando la masa, nos untamos las manos de aceite. Si tenéis que amasar a mano os costará un poco, pero podéis amasar con máquina si tenéis, os quitará mucho trabajo. Si vamos bien de tiempo dejamos reposar 1 hora la masa.
Nos untamos las manos y el rodillo con aceite de nuevo. Vamos cogiendo trozos de masa, los estiramos bien con el rodillo, cortándolos en tiras más bien anchitas y finas. Para que os hagáis una idea, lo suyo es que sean de unos 15x8 cm cada emborraca, como podéis ver en la foto. Le hacemos unos cortes transversales por el medio y los echamos en la sartén con aceite bien caliente.
Las emborracas tienen que quedar bien fritas, pero no oscuras.
¡¡Y listas para comer!! Aquí os pongo unas fotitos del pueblo
Empieza la semana y en este caso, rompiendo con nuestras costumbres, vamos a publicar una receta que no hemos hecho nosotros, sino que es de la abuela de Isma, de las de toda la vida del pueblo. Seguro que ninguno de vosotros habréis escuchado en la vida este dulce, las emborracas (de hecho si la buscáis en internet ni aparece..), pero cada vez que voy a su pueblo estoy deseando comerlas. Tenía razón Isma cuando me decía que de pequeño era el dulce que más le gustaba...
No sé como se llamarán en otras zonas, pero podríamos decir que en textura son similares a los pestiños , pero no en sabor. Por cierto, ya que estamos hablando de este dulce típico, que sepáis que proviene de Santiago de Alcántara, pueblo de la provincia de Cáceres, muy cercano a Portugal (limítrofe con el Parque Natural del Tajo Internacional). Por si no lo conocéis, aquí os dejo un par de páginas web dónde encontraréis mucha información acerca de él (http://www.santiagodealcantara.com/ y http://www.santiagodealcantara.net/) y quedáis invitados a visitarlo, sobre todo si os gusta el campo y los animales ( animales de caza y aves rapaces en especial).
Sin irnos más por las ramas, las cantidades están puestas para hacer un montón de emborracas (un buen barrreño de ellas)....Si queréis hacer menos para probar, como siempre, dividir proporcionalmente las cantidades. Nos ponemos delantales, y ¡a cocinar!
Ingredientes
12 huevos.
3/4 kg azúcar.
1 vaso de aguardiente.
12 cucharadas de aceite.
Harina.
Preparación
En primer lugar batimos los huevos, separando yemas y claras. Las yemas las batimos con el azúcar. Las claras se baten a punto de nieve.
Mezclamos las yemas con las claras y se vuelven a batir. Después añadimos el aceite. A continuación añadimos la harina (un buen puñado para que cuando echemos el aguardiente no se escalden los huevos) y le damos unas vueltas. Una vez tengamos una mezcla homogénea, echamos el vaso de aguardiente.
Amasamos. Si vemos que se nos está pegando la masa, nos untamos las manos de aceite. Si tenéis que amasar a mano os costará un poco, pero podéis amasar con máquina si tenéis, os quitará mucho trabajo. Si vamos bien de tiempo dejamos reposar 1 hora la masa.
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| El "amasamiento" |
| Nos comimos todas estas en un par de desayunos |
¡¡Y listas para comer!! Aquí os pongo unas fotitos del pueblo
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| Un chozo en Santiago de Alcántara |
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| La "terrible" subida al Buraco. |
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| La charca del Huerto |
Lasaña de jamón y queso
miércoles, 29 de abril de 2015
Hola,
La receta de hoy me transporta a mi infancia, una de esas recetas que te traen tantos recuerdos nada más pegarle el primer mordisco... Aunque no es la auténtica receta de "lasagna" italiana (de dónde proviene), es la receta de mi madre ,que sea mejor o peor que otras, a mi me encanta, por lo que la comparto con vosotros.
Existen muchas variantes de lasaña, que dependerán del contenido entre las láminas de pasta y bechamel. En este caso, será la lasaña de jamón de york y queso.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 4 personas)
Un paquete de 20 láminas de pasta.
18 lonchas de jamón de york (las nuestras eran cuadradas, tipo sandwich).
9 loncha de queso(las nuestras eran cuadradas, tipo sandwich).
Tomate frito casero.
Queso emmental para gratinar.
Para la bechamel:
3/4 litro de leche.
5 cucharadas de harina.
3 cucharadas colmadas de mantequilla.
Sal.
Preparación
Coceremos las placas de lasaña según las indicaciones del paquete. Yo uso las de la marca Gallo.
Una vez que tengamos la pasta hervida, la metemos en agua fría con un escurridor. Reservamos.
Bechamel:
Se echan 3 cucharadas colmadas de mantequilla en una cacerola. Una vez que la mantequilla está derretida en la misma, se echan 5 cucharadas de harina y se le va dando vueltas para que la harina se vaya friendo y no sepa cruda. Se va agregando la leche progresivamente para que la masa no quede con grumos. Una vez que no tiene grumos, seguimos echando leche. Se le agrega sal al gusto. Si la bechamel sigue espesa, seguiremos echando leche hasta que quede más clarita, de todos modos, dejar la bechamel más clara o más espesa va en gustos.
Montaje:
En la bandeja de horno, iremos poniendo capas encima de otras hasta casi llenarla.
Se pone primero una capa fina de tomate frito casero. A continuación, pondremos encima la pasta extendida, la capa de jamón de york , la capa del queso de lonchas, finalizando con una capa de bechamel.
Para que os hagáis una idea de las proporciones en cuanto al jamón y queso a usar, en cada capa, ponemos 6 lonchas de jamón de york y 3 lonchas de queso partidas a la mitad.
Repetimos el proceso 2 veces más, es decir, capa de tomate frito, capa de jamón de york, capa de queso y capa de bechamel.
Por último, echamos encima queso para gratinar. Metemos en el horno hasta que quede gratinado.
La receta de hoy me transporta a mi infancia, una de esas recetas que te traen tantos recuerdos nada más pegarle el primer mordisco... Aunque no es la auténtica receta de "lasagna" italiana (de dónde proviene), es la receta de mi madre ,que sea mejor o peor que otras, a mi me encanta, por lo que la comparto con vosotros.
Existen muchas variantes de lasaña, que dependerán del contenido entre las láminas de pasta y bechamel. En este caso, será la lasaña de jamón de york y queso.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 4 personas)
Un paquete de 20 láminas de pasta.
18 lonchas de jamón de york (las nuestras eran cuadradas, tipo sandwich).
9 loncha de queso(las nuestras eran cuadradas, tipo sandwich).
Tomate frito casero.
Queso emmental para gratinar.
Para la bechamel:
3/4 litro de leche.
5 cucharadas de harina.
3 cucharadas colmadas de mantequilla.
Sal.
Preparación
Coceremos las placas de lasaña según las indicaciones del paquete. Yo uso las de la marca Gallo.
Una vez que tengamos la pasta hervida, la metemos en agua fría con un escurridor. Reservamos.
Bechamel:
Se echan 3 cucharadas colmadas de mantequilla en una cacerola. Una vez que la mantequilla está derretida en la misma, se echan 5 cucharadas de harina y se le va dando vueltas para que la harina se vaya friendo y no sepa cruda. Se va agregando la leche progresivamente para que la masa no quede con grumos. Una vez que no tiene grumos, seguimos echando leche. Se le agrega sal al gusto. Si la bechamel sigue espesa, seguiremos echando leche hasta que quede más clarita, de todos modos, dejar la bechamel más clara o más espesa va en gustos.
Montaje:
En la bandeja de horno, iremos poniendo capas encima de otras hasta casi llenarla.
Se pone primero una capa fina de tomate frito casero. A continuación, pondremos encima la pasta extendida, la capa de jamón de york , la capa del queso de lonchas, finalizando con una capa de bechamel.
Para que os hagáis una idea de las proporciones en cuanto al jamón y queso a usar, en cada capa, ponemos 6 lonchas de jamón de york y 3 lonchas de queso partidas a la mitad.
Repetimos el proceso 2 veces más, es decir, capa de tomate frito, capa de jamón de york, capa de queso y capa de bechamel.
Por último, echamos encima queso para gratinar. Metemos en el horno hasta que quede gratinado.
| Detalle del gratinado. |
Mousse de yogur con coulis de fresa
lunes, 27 de abril de 2015
Buenas a todos nuestr@s amig@s,
Terminamos el fin de semana y no queda más remedio que empezar a trabajar :(. Ya no apetece meterse mucho tiempo en la cocina, así que para no complicarnos mucho la vida tenemos una mousse de yogur ideal para comer en diario o para invitados, ya que como véis en la foto, si la "vestimos", queda muy resultona.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
62 g de azúcar.
1/2 cucharada de agua.
Mousse:
Podéis hacer el coulis que queráis y guardarlo en la nevera, aguanta bastante tiempo.
Sólo tenía un aro de emplatar, así que el resto lo hice en vasitos de cristal. Espero que os haya gustado la receta.
Fuente: Revista Sal y pimienta verano 2013.
Terminamos el fin de semana y no queda más remedio que empezar a trabajar :(. Ya no apetece meterse mucho tiempo en la cocina, así que para no complicarnos mucho la vida tenemos una mousse de yogur ideal para comer en diario o para invitados, ya que como véis en la foto, si la "vestimos", queda muy resultona.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes
Para la base:
70 g. de galletas tipo digestive.
50 g. de mantequilla en pomada.
Para la mousse:
150 g. de yogur griego.
200 g. de nata para montar.
50 g. de miel.
1 hoja de gelatina.
Para el coulis de fresas:
125g de fresas.
Preparación
Base:
Cubrimos un plato de fondo plano con papel de horno y colocamos encima cuatro aros de emplatar de 7 cm de diámetro. Para hacer la base, mezclamos las galletas trituradas con la mantequilla y las repartimos entre los aros, presionando para que quede una base de galletas compacta.
Cubrimos un plato de fondo plano con papel de horno y colocamos encima cuatro aros de emplatar de 7 cm de diámetro. Para hacer la base, mezclamos las galletas trituradas con la mantequilla y las repartimos entre los aros, presionando para que quede una base de galletas compacta.
Mousse:
Montamos la nata y reservamos en la nevera.
Hidratamos la hoja de gelatina en agua fría durante 10 minutos. Calentamos la miel y cuando comience a burbujear la retiramos del fuego. Escurrimos un poco la gelatina y añadimos la miel caliente mezclando para que se derrita e integre. Agregamos la miel al yogur, removiendo para que quede uniforme.
Incorporamos el yogur a la nata y mezclamos con movimientos suaves para que no se baje.
Repartimos la mousse y dejamos reposar en la nevera al menos 8 horas.
Coulis:
Coulis:
Para darle más sabor a la mousse, con un toque afrutado, y que también nos vale para decorar el plato, haremos un coulis de fresa. Podéis hacer el coulis siguiendo esta receta (pulsa aquí).
Podéis hacer el coulis que queráis y guardarlo en la nevera, aguanta bastante tiempo.
Sólo tenía un aro de emplatar, así que el resto lo hice en vasitos de cristal. Espero que os haya gustado la receta.
Fuente: Revista Sal y pimienta verano 2013.
Papas arrugás con mojo picón
viernes, 24 de abril de 2015
Buenos días,
Ingredientes
1 kg de patatas.
250 g de sal gorda.
Sal de mesa.
Pimienta.
Nota: No os preocupéis por hacer más mojo de la cuenta, ya que os vale para muchas elaboraciones, no sólo estas papas y además se puede congelar.
La semana
pasada estuve viendo fotos del primer viaje que hicimos Isma y yo a Canarias
(concretamente a Lanzarote y Fuerteventura) y de los buenos platos típicos que
comimos allí. Si hay una receta por antonomasia de las Islas Canarias, éstas
serían sin duda las “papas arrugás con mojo picón”, uffff, buenísimassssss!!!
Se llama
papas arrugadas o “arrugás” a un modo de cocinar las patatas en las islas Canarias.
Para ello, se utilizan patatas de la zona, la mayoría provenientes de la isla
de Tenerife (papa bonita, papa torrente, papa borralla…). Como característica
principal de estas patatas tenemos que son pequeñitas y sabrosas.
Estuve buscando esos tipos de patatas en el Corte Inglés, pero no las encontré, así que hice la receta teniendo en cuenta los consejos que he encontrado en internet para “simular” las papas arrugás, que aunque no es lo mismo que lo que sería la receta tradicional o auténtica, quedan muy parecidas. Para ello, debéis comprar unas patatas pequeñas (tipo
guarnición) para que se asemejen al máximo a las de la receta. El secreto de la
receta será el “arrugao” de las papas.
La otra parte de la receta, la salsa, también es típica canaria. La podéis comprar hecha (ésta la encontraréis en muchos supermercados) o hacerla vosotros mismos. En nuestro caso, la hicimos "a medias", ya que la última vez que fuimos a las islas (a Tenerife), compramos el “preparado” para mojo (que básicamente es pimienta seca, que dependiendo del número de “granillas” que tenga será más o menos picante) , al que sólo hace falta añadir una serie de ingredientes.
Estuve buscando esos tipos de patatas en el Corte Inglés, pero no las encontré, así que hice la receta teniendo en cuenta los consejos que he encontrado en internet para “simular” las papas arrugás, que aunque no es lo mismo que lo que sería la receta tradicional o auténtica, quedan muy parecidas.
La otra parte de la receta, la salsa, también es típica canaria. La podéis comprar hecha (ésta la encontraréis en muchos supermercados) o hacerla vosotros mismos. En nuestro caso, la hicimos "a medias", ya que la última vez que fuimos a las islas (a Tenerife), compramos el “preparado” para mojo (que básicamente es pimienta seca, que dependiendo del número de “granillas” que tenga será más o menos picante) , al que sólo hace falta añadir una serie de ingredientes.
Ingredientes
1 kg de patatas.
250 g de sal gorda.
Sal de mesa.
Pimienta.
Para el mojo
picón rojo:
Preparado para mojo picón (que lleva pimiento rojo, ajo y comino).
Aceite de oliva.
Agua.
Vinagre de vino.
Preparación
Preparado para mojo picón (que lleva pimiento rojo, ajo y comino).
Aceite de oliva.
Agua.
Vinagre de vino.
Preparación
Papas
arrugás:
Lavamos bien las patatas y las ponemos en una cazuela grande con un litro de agua. Añadimos un puñado de sal gorda . Podemos seguir la siguiente regla, añadir la cuarta parte del peso de las patatas que vamos a cocer. Si cocemos un 1kg de patatas, pondremos 250 g. de sal.
Lavamos bien las patatas y las ponemos en una cazuela grande con un litro de agua. Añadimos un puñado de sal gorda . Podemos seguir la siguiente regla, añadir la cuarta parte del peso de las patatas que vamos a cocer. Si cocemos un 1kg de patatas, pondremos 250 g. de sal.
Dejamos
hervir unos 30 minutos a fuego bajo, de todos modos, para ver el tiempo exacto, vamos pinchando de vez en cuando las patatas
con un tenedor para hasta que estén blandas (pero que no queden como puré...).
Cuando estén tiernas, retiramos el agua que quede de la cazuela, la ponemos de nuevo en el fuego y esperamos hasta que las papas queden secas. Veréis que se ponen blancas y arrugadas por la costra de sal residente.
Mojo picón rojo:
Cuando estén tiernas, retiramos el agua que quede de la cazuela, la ponemos de nuevo en el fuego y esperamos hasta que las papas queden secas. Veréis que se ponen blancas y arrugadas por la costra de sal residente.
Mojo picón rojo:
Como he dicho antes, en nuestro caso compramos el preparado para mojo, para lo que sólo tienes que agregar los ingredientes que indica el paquete.
El preparado que nosotros compramos eran 75 gramos. Ese preparado está hecho a base de pimiento rojo, ajo y comino.
Si usáramos todo el preparado, tendríamos que mezclarlo en un vaso de batidora 500 ml de aceite, 400 ml de agua y 100 ml de vinagre. Batiríamos hasta que quedara la mezcla homogénea y listo. Usarlo todo es mucho, en nuestro caso usamos 1/5 del contenido y nos salió la cantidad que podéis ver en el vaso, que es bastante.
El preparado que nosotros compramos eran 75 gramos. Ese preparado está hecho a base de pimiento rojo, ajo y comino.
Si usáramos todo el preparado, tendríamos que mezclarlo en un vaso de batidora 500 ml de aceite, 400 ml de agua y 100 ml de vinagre. Batiríamos hasta que quedara la mezcla homogénea y listo. Usarlo todo es mucho, en nuestro caso usamos 1/5 del contenido y nos salió la cantidad que podéis ver en el vaso, que es bastante.
Si queréis hacerlo en casa sin tener ese preparado, es decir, hacer el mojo desde 0, podéis hacerlo de la siguiente manera, que me pareció bastante correcta:
Freímos los dientes de ajo con piel y todo en aceite de oliva. Cuando estén dorados los ajos los retiramos del apite y les quitamos la piel. Reservamos.
En el mismo aceite, echamos pan en trocitos pequeños hasta que queden dorados. Retiramos el pan y lo ponemos con los ajos.
En un bol, echamos el aceite sobrante de los ajos y el pan frito. También añadimos los cominos (mejor molidos), el pimentón, la sal, la pimienta y la cayena. Echamos un poco de agua y batimos todo hasta que quede una pasta como de puré.
Lavamos los pimientos morrones e incorporamos con el aceite, vinagre y un chorrito de vinagre de Módena (para dar color) al recipiente anterior. Pasamos todo por batidora. Probamos el mojo y si hace falta añadimos sal.
Nota: No os preocupéis por hacer más mojo de la cuenta, ya que os vale para muchas elaboraciones, no sólo estas papas y además se puede congelar.
| Lanzarote-Laguna de los Clicos |
| Lanzarote-Parque Nacional Timanfaya |
Bacalao glaseado con ali oli
martes, 21 de abril de 2015
Buenos días,
La entrada de hoy es muy especial, ya que es uno de los platos que degustamos en nuestra feliz boda. Desde el día de la degustación de nuestro menú, quedamos encantados con este plato, ya que era una manera diferente de comer bacalao y el glaseado le daba un toque especial.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 2 personas)
Lomos desalados de bacalao.
Un chorro de aceite.
Para el ali oli:
1 huevo.
1 vaso de aceite de oliva.
2 dientes de ajo.
Sal.
Unas gotas de vinagre o limón.
Para el fondo:
Tomate casero.
Patatas cortadas en láminas( opcional).
Preparación
Fondo del plato:
Cortamos la patata en rodajas de unos 0.5 cm , las pintamos con aceite de oliva y las salpimentamos.
Cubrimos el fondo de la cazuela de barro y horneamos durante 15 minutos. Añadimos una capa generosa de tomate y reservamos.También podeis freir las patatas en lugar de hornearlas y colocarlas una vez fritas en el fondo de la cazuela con el tomate.
Papillote de bacalao:
A continuación, se cortan los lomos de bacalao en trozos para una ración (unos 200 g.). Se ponen sobre papel de aluminio. Echamos un chorrito de aceite. Los envolvemos cerrando bien los bordes para que no pierdan el jugo y se ponen en la bandeja del horno. El horno debe estar precalentado. Dejaremos el bacalao a 230ºC unos 8-10 minutos, dependiendo siempre de lo gruesos que sean los lomos de bacalao.
Ali oli:
Mientras se va haciendo el bacalao, preparamos el ali oli. Lo haremos con batidora de mano. Ponemos en el vaso de la batidora el huevo, la sal, los dientes de ajo (cortados en 3 o 4 trozos), el vaso de aceite y el zumo de limón o vinagre. Metemos la batidora hasta el fondo y sin moverla la ponemos al máximo.
Cuando se vea el fondo ligado y que empieza a subir , movemos lentamente el brazo hasta que este incorporado todo el aceite.
Seguimos batiendo, ahora subiendo y bajando un minuto. De ese modo, ya tenemos preparado ( y sin cortarse el ali oli).
Horneado:
Abrimos los papillotes y pasamos el bacalao al recipiente de barro que ya tiene el fondo de tomate y patatas. Cubrimos el bacalao con el ali oli y lo ponemos a gratinar en el horno hasta que quede dorado y con una capita crujiente.
Servimos bien caliente.
La entrada de hoy es muy especial, ya que es uno de los platos que degustamos en nuestra feliz boda. Desde el día de la degustación de nuestro menú, quedamos encantados con este plato, ya que era una manera diferente de comer bacalao y el glaseado le daba un toque especial.
Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 2 personas)
Lomos desalados de bacalao.
Un chorro de aceite.
Para el ali oli:
1 huevo.
1 vaso de aceite de oliva.
2 dientes de ajo.
Sal.
Unas gotas de vinagre o limón.
Para el fondo:
Tomate casero.
Patatas cortadas en láminas( opcional).
Preparación
Fondo del plato:
Cortamos la patata en rodajas de unos 0.5 cm , las pintamos con aceite de oliva y las salpimentamos.
Cubrimos el fondo de la cazuela de barro y horneamos durante 15 minutos. Añadimos una capa generosa de tomate y reservamos.También podeis freir las patatas en lugar de hornearlas y colocarlas una vez fritas en el fondo de la cazuela con el tomate.
Papillote de bacalao:
A continuación, se cortan los lomos de bacalao en trozos para una ración (unos 200 g.). Se ponen sobre papel de aluminio. Echamos un chorrito de aceite. Los envolvemos cerrando bien los bordes para que no pierdan el jugo y se ponen en la bandeja del horno. El horno debe estar precalentado. Dejaremos el bacalao a 230ºC unos 8-10 minutos, dependiendo siempre de lo gruesos que sean los lomos de bacalao.
Ali oli:
Mientras se va haciendo el bacalao, preparamos el ali oli. Lo haremos con batidora de mano. Ponemos en el vaso de la batidora el huevo, la sal, los dientes de ajo (cortados en 3 o 4 trozos), el vaso de aceite y el zumo de limón o vinagre. Metemos la batidora hasta el fondo y sin moverla la ponemos al máximo.
Cuando se vea el fondo ligado y que empieza a subir , movemos lentamente el brazo hasta que este incorporado todo el aceite.
Seguimos batiendo, ahora subiendo y bajando un minuto. De ese modo, ya tenemos preparado ( y sin cortarse el ali oli).
Horneado:
Abrimos los papillotes y pasamos el bacalao al recipiente de barro que ya tiene el fondo de tomate y patatas. Cubrimos el bacalao con el ali oli y lo ponemos a gratinar en el horno hasta que quede dorado y con una capita crujiente.
Servimos bien caliente.
![]() |
| En el baile de nuestra boda. |
Mug cake de limón (microondas)
lunes, 13 de abril de 2015
Buenos días,
Sólo hace falta echar un ojo a las webs y blogs de cocina para ver que los Mug Cakes están de moda. Os preguntaréis, ¿qué es un Mug Cake? Pues no es ni más ni menos que un bizcochito que se elabora en taza en pocos minutos y al microondas, ideal para visitas improvisadas o simplemente cuando te apetece un bocado dulce. Se hace en muy pocos minutos y al microondas, ¿qué más se puede pedir?
Dando una vuelta por un centro comercial vimos un libro de Mug Cakes muy completo (no recuerdo el nombre), así que ojeamos unas cuántas recetas. La de hoy, es ideal para los amantes del sabor cítrico, ya que tiene un intenso sabor a limón, así que, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 1 taza de 230 ml)
1 cucharada y media de mantequilla.
2 cucharadas de azúcar blanco.
1 huevo.
1 cucharadita de zumo de limón.
Piel rallada de medio limón
1 cucharada de harina de trigo.
1/4 de cucharadita de levadura.
1 cucharada de harina de almendra.
Preparación
Derretimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con el azúcar. Batimos con un tenedor para luego mezclar también el huevo y la cucharadita de zumo de limón.
Batimos de nuevo y añadimos sucesivamente la harina de trigo, la harina de almendra y la levadura. Iremos mezclando todo poco a poco y batiendo para que no se formen grumos.
Finalmente, añadimos la piel rallada del limón y metemos el mug cake en el microondas durante un minuto y medio. En mi caso, lo metí 2 minutos, ya que cada microondas es un mundo y el mío en 1 minuto y medio no estaba hecho. Para ver qué tiempo os va mejor, podéis hacer la prueba del palo (meter un palo en el centro del bizcocho y si sale seco es que ya está hecho).
Dejamos enfriar y ¡¡¡listo para comer!!!
Si queréis decorar el mug cake, le podéis poner por encima ralladura de limón o hacer un glaseado. Yo hice un glaseado de limón. Para ello, mezclé azúcar glas con limón (yo lo hago a ojo, pero podéis partir de 2 cucharadas de azúcar y 2 de zumo de limón hasta conseguir la consistencia deseada añadiendo unas gotas de agua si fuera necesario).
Sólo hace falta echar un ojo a las webs y blogs de cocina para ver que los Mug Cakes están de moda. Os preguntaréis, ¿qué es un Mug Cake? Pues no es ni más ni menos que un bizcochito que se elabora en taza en pocos minutos y al microondas, ideal para visitas improvisadas o simplemente cuando te apetece un bocado dulce. Se hace en muy pocos minutos y al microondas, ¿qué más se puede pedir?
Dando una vuelta por un centro comercial vimos un libro de Mug Cakes muy completo (no recuerdo el nombre), así que ojeamos unas cuántas recetas. La de hoy, es ideal para los amantes del sabor cítrico, ya que tiene un intenso sabor a limón, así que, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes (para 1 taza de 230 ml)
1 cucharada y media de mantequilla.
2 cucharadas de azúcar blanco.
1 huevo.
1 cucharadita de zumo de limón.
Piel rallada de medio limón
1 cucharada de harina de trigo.
1/4 de cucharadita de levadura.
1 cucharada de harina de almendra.
Preparación
Derretimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con el azúcar. Batimos con un tenedor para luego mezclar también el huevo y la cucharadita de zumo de limón.
Batimos de nuevo y añadimos sucesivamente la harina de trigo, la harina de almendra y la levadura. Iremos mezclando todo poco a poco y batiendo para que no se formen grumos.
Finalmente, añadimos la piel rallada del limón y metemos el mug cake en el microondas durante un minuto y medio. En mi caso, lo metí 2 minutos, ya que cada microondas es un mundo y el mío en 1 minuto y medio no estaba hecho. Para ver qué tiempo os va mejor, podéis hacer la prueba del palo (meter un palo en el centro del bizcocho y si sale seco es que ya está hecho).
Dejamos enfriar y ¡¡¡listo para comer!!!
Si queréis decorar el mug cake, le podéis poner por encima ralladura de limón o hacer un glaseado. Yo hice un glaseado de limón. Para ello, mezclé azúcar glas con limón (yo lo hago a ojo, pero podéis partir de 2 cucharadas de azúcar y 2 de zumo de limón hasta conseguir la consistencia deseada añadiendo unas gotas de agua si fuera necesario).
Quiche Lorraine (quiche de beicon y queso)
jueves, 9 de abril de 2015
Buenas a tod@s,
La receta de hoy tiene aroma internacional. Se trata de una quiche, proveniente de la cocina francesa. La receta original nació en la región de Lorena, por ello el nombre de "Quiche Lorraine".
Se trata de una tarta salada abierta elaborada con pasta brise ó quebrada sobre la que se vierte un preparado de crema a base de huevos, mantequilla y nata. Sobre esa base, que es la receta original, han ido surgiendo variantes, como añadir queso (quesos que funden bien como gruyère, emmental) o añadir beicon y demás, aunque si somos puristas, dentro de la cocina francesa, depende de lo que agreguemos, se convierte en una quiche "Vosgienne" ( de la región de los Vosgos, es la que lleva queso) ,"Alsacienne" (de Alsacia, lleva cebolla frita) o "tarte tourangelle" (si añadimos beicon, panceta o jamón)...
Ingredientes
Para la pasta quebrada:
200g de harina.
1/2 cucharada de sal.
100 g de mantequilla.
1 huevo ligeramente batido.
2 cucharadas de agua.
Para el relleno:
200 g de beicon ahumado
200 g de queso enmental.
200 ml de nata para cocinar
100 ml de leche.
4 huevos.
Sal y pimienta negra molida.
Preparación
Pasta quebrada:
La pasta quebrada se ha de trabajar en un lugar fresco y con los ingredientes bien fríos. Se debe de manipular lo menos posible porque si no la pasta no subirá.
Tamizamos la harina y la sal en un cuenco. Frotamos la mantequilla con la harina hasta que esté bien incorporada, es decir, cuando la mezcla tenga el aspecto de migas de pan.
Hacemos un agujero en el medio de la mezcla y añadimos el huevo y el agua. Amasamos bien hasta que estén todos los ingredientes bien ligados. Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en un film y la enfriamos mínimo 30 minutos en nevera. Meter también en la nevera el molde en el que vamos a hacer la quiche.
Para forrar el molde extendemos la pasta formando un círculo 5 cm más grande que el molde. Enrollamos de forma holgada la pasta alrededor del rodillo y la desenrollamos sobre el molde.
Presionamos la pasta sobre el fondo y las paredes del molde con un bola pequeña obtenida de la masa restante.
Cortamos la pasta sobrante pasando el rodillo por el borde del molde presionando firmemente con la mano.
Pinchamos bien toda la masa con un tenedor y ponemos sobre la base del molde un papel vegetal el que cubriremos bien de judías o lentejas para que haga peso y no suba la masa al hornearla. Hornear con el horno precalentado a 190ºC durante 15 minutos. Mientras se hornea, vamos preparando el relleno.
Relleno:
Cortamos el beicon y lo sofreímos en una sartén. Reservamos sobre un papel absorbente.
Batimos la leche y la nata y salpimentamos al gusto. Mezclar con el beicon y el queso.
Echamos sobre el molde la mezcla y horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos.
La receta de hoy tiene aroma internacional. Se trata de una quiche, proveniente de la cocina francesa. La receta original nació en la región de Lorena, por ello el nombre de "Quiche Lorraine".
Se trata de una tarta salada abierta elaborada con pasta brise ó quebrada sobre la que se vierte un preparado de crema a base de huevos, mantequilla y nata. Sobre esa base, que es la receta original, han ido surgiendo variantes, como añadir queso (quesos que funden bien como gruyère, emmental) o añadir beicon y demás, aunque si somos puristas, dentro de la cocina francesa, depende de lo que agreguemos, se convierte en una quiche "Vosgienne" ( de la región de los Vosgos, es la que lleva queso) ,"Alsacienne" (de Alsacia, lleva cebolla frita) o "tarte tourangelle" (si añadimos beicon, panceta o jamón)...
| Palacio de los Papas de Avignon |
Sin entrar más
en detalles sobre nombres, una de mis favoritas, llamémosla como
queramos, es la de beicon y queso emmental. La pasta quebrada la he
hecho siguiendo la receta de Le Cordon Bleu y me quedó buenísima. Esta
quiche es igual a la que probamos en la bonita ciudad de Avignon. Fue en
Enero de 2010, con una ola de frío impresionante, para lo que la quiche
nos vino muy bien, ya que nos dio una inyección de calorías que nos
animó a visitar entre otros el precioso Palacio de los Papas de esta ciudad.
Ingredientes
Para la pasta quebrada:
200g de harina.
1/2 cucharada de sal.
100 g de mantequilla.
1 huevo ligeramente batido.
2 cucharadas de agua.
Para el relleno:
200 g de beicon ahumado
200 g de queso enmental.
200 ml de nata para cocinar
100 ml de leche.
4 huevos.
Sal y pimienta negra molida.
Preparación
Pasta quebrada:
La pasta quebrada se ha de trabajar en un lugar fresco y con los ingredientes bien fríos. Se debe de manipular lo menos posible porque si no la pasta no subirá.
Tamizamos la harina y la sal en un cuenco. Frotamos la mantequilla con la harina hasta que esté bien incorporada, es decir, cuando la mezcla tenga el aspecto de migas de pan.
Hacemos un agujero en el medio de la mezcla y añadimos el huevo y el agua. Amasamos bien hasta que estén todos los ingredientes bien ligados. Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en un film y la enfriamos mínimo 30 minutos en nevera. Meter también en la nevera el molde en el que vamos a hacer la quiche.
Para forrar el molde extendemos la pasta formando un círculo 5 cm más grande que el molde. Enrollamos de forma holgada la pasta alrededor del rodillo y la desenrollamos sobre el molde.
Presionamos la pasta sobre el fondo y las paredes del molde con un bola pequeña obtenida de la masa restante.
Cortamos la pasta sobrante pasando el rodillo por el borde del molde presionando firmemente con la mano.
Pinchamos bien toda la masa con un tenedor y ponemos sobre la base del molde un papel vegetal el que cubriremos bien de judías o lentejas para que haga peso y no suba la masa al hornearla. Hornear con el horno precalentado a 190ºC durante 15 minutos. Mientras se hornea, vamos preparando el relleno.
Relleno:
Cortamos el beicon y lo sofreímos en una sartén. Reservamos sobre un papel absorbente.
Batimos la leche y la nata y salpimentamos al gusto. Mezclar con el beicon y el queso.
Echamos sobre el molde la mezcla y horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos.
Tarta mousse de fresa
lunes, 6 de abril de 2015
Buenos días a tod@s,
La publicación de hoy es especial, ya que es una Tarta de mousse de fresas para celebrar el nacimiento de nuestra hija Daniela el pasado Miércoles 1 de Abril. La pequeñaja se hizo de rogar, pero al final nació por parto natural en 25 minutos....madre mía, que rápidez, casi tanto como lo que se tardan en hacer las recetas del blog...en fin, que casi se le cae la nena por el camino...Ya tenemos minichef para el futuro, así que la iremos enseñando poco a poco el arte culinario, al menos cuando pueda mantener la cabecita derecha :p.
Mónica aún se encuentra convaleciente, así que por un tiempo Ismael es el dueño y señor del blog y por lo tanto se hará cargo de las publicaciones.
Bueno, a lo que vamos. Esta tarta es de una elaboración muy sencilla. La base la podéis preparar del tipo de galletas que más os gusten, por ejemplo Oreo, María...o emplear una base de bizcocho, las combinaciones son infinitas. No os preocupéis por hacer una tarta grande, ya que es muy suave y podréis comer unas buenas raciones sin problemas, así que no os durará mucho en la nevera.
Ingredientes
Para la base:
Para la mousse:
400 gramos de fresas.
150 gramos de azúcar.
250 gramos de queso mascarpone.
500 ml. de nata.
2 cucharadas de queso tipo "philadelphia".
6 hojas de gelatina.
Molde redondo de 20 cm.
Preparación
Base:
Cubrimos
la base del molde aplastando muy bien la galleta con ayuda de una
cuchara o con la mano, que es como mejor queda. Echamos dos cucharadas
de mermelada y la extendemos por encima con una espátula o cuchara.
Metemos en nevera para que se endurezca.
Mousse:
Añadimos el azúcar a las fresas y las dejamos al menos un par de horas macerando.
Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría.
Batimos el queso mascarpone hasta que esté cremoso. Montamos la nata con un par de cucharadas de queso tipo philadelphia.
En un cazo calentamos 6 cucharadas de agua y disolvemos la gelatina.
Trituramos las fresas con una batidora. Mezclamos las fresas con el queso mascarpone. A continuación, añadimos la gelatina disuelta y para finalizar la nata. Vertemos sobre el molde.
Metemos en la nevera. Dejamos de un día para otro a poder ser, sino como mínimo 4-5 horas.
Una vez que ya esté fría, desmoldamos con cuidado con ayuda de un cuchillo.
Decoración
Yo usé nata montada con azúcar glass, dándole la forma que veis con manga. También puse una fresa cortada en trocitos por encima, pero es opcional. Como ideas podéis poner virutas de chocolate blanco, coulis de fresa (podéis ver como se hace el coulis aquí)....
Fuente: Con las zarpas en la mesa
La publicación de hoy es especial, ya que es una Tarta de mousse de fresas para celebrar el nacimiento de nuestra hija Daniela el pasado Miércoles 1 de Abril. La pequeñaja se hizo de rogar, pero al final nació por parto natural en 25 minutos....madre mía, que rápidez, casi tanto como lo que se tardan en hacer las recetas del blog...en fin, que casi se le cae la nena por el camino...Ya tenemos minichef para el futuro, así que la iremos enseñando poco a poco el arte culinario, al menos cuando pueda mantener la cabecita derecha :p.
Mónica aún se encuentra convaleciente, así que por un tiempo Ismael es el dueño y señor del blog y por lo tanto se hará cargo de las publicaciones.
Bueno, a lo que vamos. Esta tarta es de una elaboración muy sencilla. La base la podéis preparar del tipo de galletas que más os gusten, por ejemplo Oreo, María...o emplear una base de bizcocho, las combinaciones son infinitas. No os preocupéis por hacer una tarta grande, ya que es muy suave y podréis comer unas buenas raciones sin problemas, así que no os durará mucho en la nevera.
Ingredientes
Para la base:
30 gramos de mantequilla sin sal.
100 gramos de galletas tipo "digestive".
2 cucharadas de mermelada de frambuesa.
Para la mousse:
400 gramos de fresas.
150 gramos de azúcar.
250 gramos de queso mascarpone.
500 ml. de nata.
2 cucharadas de queso tipo "philadelphia".
6 hojas de gelatina.
Molde redondo de 20 cm.
Base:
En primer lugar engrasamos el molde con mantequilla y los forramos con papel vegetal.
Trituramos las galletas, para ello metemos las galletas en una bolsa de tipo zip y aplastamos bien con un rodillo de amasar.
Derretimos
la mantequilla en el microondas (en el mío lo hago con la función de
descongelar, para evitar que se queme) y la mezclamos muy bien con la
galleta molida, hasta que quede bien integrada.
Mousse:
Añadimos el azúcar a las fresas y las dejamos al menos un par de horas macerando.
Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría.
Batimos el queso mascarpone hasta que esté cremoso. Montamos la nata con un par de cucharadas de queso tipo philadelphia.
En un cazo calentamos 6 cucharadas de agua y disolvemos la gelatina.
Trituramos las fresas con una batidora. Mezclamos las fresas con el queso mascarpone. A continuación, añadimos la gelatina disuelta y para finalizar la nata. Vertemos sobre el molde.
Metemos en la nevera. Dejamos de un día para otro a poder ser, sino como mínimo 4-5 horas.
Una vez que ya esté fría, desmoldamos con cuidado con ayuda de un cuchillo.
Decoración
Yo usé nata montada con azúcar glass, dándole la forma que veis con manga. También puse una fresa cortada en trocitos por encima, pero es opcional. Como ideas podéis poner virutas de chocolate blanco, coulis de fresa (podéis ver como se hace el coulis aquí)....
Fuente: Con las zarpas en la mesa
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