Bizcocho de naranja confitada

viernes, 28 de agosto de 2015

Hola amig@s del blog,

Hemos estado un poco vaguetes últimamente subiendo recetas pero entre que hemos estado vacaciones y nos volvemos a ir ya se sabe, deshacer maletas, hacer cosas pendientes, volver a hacer maletas....así que hoy vamos a publicar una receta antes de volvernos a tomar otro merecido descanso, espero que con ella quedéis compensados por lo buena, rápida y fácil que es ;-)

Como amante de los bizcochos, no me pude resistir a hacer éste, un bizcocho de naranja, uno de los clásicos. Su intenso sabor a naranja os encandilará, así que nos ponemos delantales y ¡a cocinar!


Ingredientes

125 g. de margarina a temperatura ambiente.
130 g. de azúcar.
2 huevos grandes.
Ralladura de 1 naranja.
1 cucharadita de agua de azahar.
110 g. de harina con levadura.
100 g. de naranja confitada.
1 punta de cuchillo de sal.

El molde usado era de 20 cm.

Preparación

Precalentaremos el horno a 180ºC. Engrasamos y enharinamos el molde.

Batimos la margarina y el azúcar hasta que la mezcla blanquee y quede cremosa. Añadiremos los huevos, uno a uno y sin dejar de batir. Incorporaremos a la mezcla, sin dejar de remover, la ralladura de la naranja y el agua de azahar. Tamizamos la harina con la sal sobre la mezcla y removemos hasta que todo quede bien integrado. La naranja confitada la pasamos por harina para evitar que se deposite en el fondo de la masa. La añadimos a la masa y la movemos con una lengua para que se distribuya bien.

Vertemos sobre el molde y extendemos para que quede uniforme. Hornearemos durante 35 minutos (como digo siempre, dependerá del horno) o hasta que la mezcla suba, quede doradita y que si insertamos un pincho en el centro del bizcocho salga limpio.

Dejaremos enfriar y ya está, así de fácil.

Nos vemos a la vuelta :)



Hamburguesa con queso philadelphia y cebolla caramelizada

viernes, 21 de agosto de 2015

Ya estamos a viernes, ¡que buen día!.  Seguramente muchos de vostr@s estaréis apurando vuestras vacaciones e incluso estarés apunto de iros, pero muchos de nosotr@s ya estamos por Madrid, así que nos espera un fin de semana de relax y tranquilidad hasta que tengamos otra semanita :)

Precisamente para un finde de relax, en el que no tenemos muchas ganas de complicarnos la vida, es ideal esta hamburguesa, pocos ingredientes y de calidad. Además, esta es mi hamburguesa favorita, la que siempre como cuando las hacemos en casa, así que puede decirse que es un clásico de mi cocina. Isma varía más, pero yo soy fiel a ella :).  Bueno, vamos con la receta, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!


Ingredientes

Pan de hamburguesa.
Carne picada de ternera.
Sal.
Pimienta negra molida.
Queso Philadelphia.
Cebolla caramelizada.

Preparación 

En primer lugar, para hacer una hamburguesa perfecta, no olvidéis los 5 trucos fundamentales que mencionamos en la hamburguesa Pomona (pinchar en el nombre para ver los trucos). Si seguís esos consejos sobre la cocción de la carne, el fundido del queso y la preparación del pan, el éxito está asegurado.

En el caso de esta hamburguesa, simplemente tener en cuenta que echaremos un poquito de sal y pimienta negra molida a la carne. Como veis, hemos puesto una buena cantidad de carne para que sea una buena hamburguesa.

Una vez cocinada la carne, añadiremos encima una buena cantidad de queso philadelphia y cebolla caramelizada. En la receta del bocadillo de ternera a la salsa barbacoa podréis ver como hacer cebolla caramelizada de manera casera. De todas maneras, si no tenéis tiempo para hacerla o no os apetece, no hay problema, podéis comprarla, es barata , está buenísima y podéis encontrar varias marcas en el supermercado. Nosotros hemos usado la de Hero.

Unas patatas fritas como acompañamiento harán irresitible esta receta :p :p :p

Esta receta ha sido una de las ganadoras del concurso de recetas con mermelada de temporada Hero en la web de Rebañando, así que no ya sabéis, es una receta de campeonato ;-) 

Bizcocho genovés al agua

lunes, 17 de agosto de 2015

Para empezar la semana , tenemos una receta básica para cualquier repostero, el bizcocho genovés o genovesa como también se le llama. Este bizcocho se suele usar como base para tartas y pasteles, aunque es muy suave, es bastante seco, así que para comerlo sólo, si acaso nos podría valer para mojarlo en leche, poco más.

La versión que hemos hecho es al agua, no lleva mantequilla, sólo la grasa que tienen los huevos. Tampoco lleva levadura, por eso hay que montar bien los huevos para que suba bien y resulte un bizcocho esponjoso.

Para hacerlo podemos usar el molde que más nos convenga, da igual la forma. Sobre el grosor lo mismo. Nosotros hemos optado en este caso por hacer planchas finas ya que fue la base de una tarta de nubes que próximamente subiremos al blog.

Ingredientes

4 huevos (L) a temperatura ambiente.
165 g. de harina de repostería.
170 g. de azúcar.
60 g. de agua.

Preparación

En primer lugar, ponemos los huevos en un bol grande y añadimos el azúcar. Batimos con varillas eléctricas hasta que obtengamos el triple de su volumen.

Tamizamos la harina y la vamos añadiendo poco a poco a los huevos, mezclándola con movimientos envolventes. Una vez integrada, añadimos el agua poco a poco y batimos suavemente, de ese modo aligeraremos algo la mezcla.

Cubrimos la bandeja de horno con papel vegetal y vertimos la masa sobre ella, de manera uniforme. Meteremos en el horno precalentado a 240ºC durante 10 minutos. Como cada horno es un mundo y además la capa de masa es fina, ir vigilando el bizcocho, usando el típico truco de meter un palillo a ver si está hecho.

Una vez hecho, sacamos la bandeja del horno y dejamos que se enfríe un poco. Cortaremos el bizcocho según necesitemos, en nuestro caso sacamos 2 planchas redondas para la base de nuestra tarta.

Fuente: Gastronomía y cía

Magdalenas de limón

martes, 11 de agosto de 2015

Me encantan las magdalenas, ya sean de limón, de naranja o de lo que se tercie (pincha aquí para ver todas las que ya hemos hecho). Esta vez las he hecho de limón y han sido un éxito, no han quedado ni las migas, a las fotos me remito, textura y sabor increíbles. Además, he aplicado unos truquitos que vi por la red para que te quede perfecto el copete, así que aparte de buenas quedan muy bonitas. Ahora si que no tenéis excusa para hacerlas.



 Ingredientes

3 huevos.
250 ml. de leche.
250 ml. de aceite de oliva suave.
250 gr. de azúcar.
2 gaseosas (2 sobres blancos y 2 sobres morados, yo los compro en Mercadona)
375 gr. de harina.
Una pizca de sal.
Ralladura de limón.

Preparación


En la receta, como he comentado en la introducción, os pongo una serie de consejos en letra subrayada que os ayudarán a obtener un copete perfecto. Si las queréis hacer sin copete porque no os atrevéis, simplemente obviarlos, pero os aseguro que sale tal como se vé en la foto.

El bol en el que vayamos a trabajar no debe estar frío. Lo pondremos un rato con agua caliente. Cuando vayamos a empezar, tiramos el agua, secamos y vertemos en él los ingredientes.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que tripliquen más o menos su volumen. A continuación, añadimos la leche y después un chorrito fino de aceite.

Una vez que esté todo bien mezclado, iremos añadiendo la harina (que habremos tamizado previamente con la sal) poco a poco. Añadimos los papelitos gaseosos y continuamos batiendo. Finalmente, añadimos la ralladura de limón.

Dejaremos que la masa enfrie 20-30 minutos en la nevera.

Metemos los moldes de magdalenas dentro de unos moldes para muffins aptos para horno. Si no los tenemos, dentro de flaneras metálicas. Sacamos la masa de la nevera y rellenamos los moldes para magdalenas sin llegar al borde, a un dedo aproximadamente del borde. Pondremos el azúcar encima de la masa de las magdalenas para que se haga el copete.

Horneamos unos 10-15 minutos a 200ºC en horno precalentado.
  
Dejar enfriar y listas para devorar.

La textura de las magdalenas
Os pongo una foto del gasificante que he utilizado por si no lo conocéis. Se compone de dos sobres unidos uno al otro. Uno es morado (bicarbonato sódico) y otro blanco (ácido tartárico). Los dos unidos potencian el sabor aumentando al mismo tiempo el volumen de la masa.
 


Fuente: Kanela y Limón.
Consejos:  Webos fritos

Pad thai de pollo y gambas (noodles fritos estilo Thai)

jueves, 6 de agosto de 2015

Como ya os he dicho en alguna ocasión, me gusta mucho viajar y lo hago siempre que las circunstancias lo permiten. Siempre que viajo, aparte de conocer el propio país, la arquitectura, paisajes...me gusta probar la gastronomía del mismo y siempre que puedo visito los supermercados y cotilleo “lo que se come y lo que compra su gente”, además de cargar con la mercancía que me permite la maleta.

Mi último gran viaje, con motivo de mi luna de miel, fue a Tailandia. Un precioso país con mucho encanto que le recomiendo visitar a todo el mundo y con una comida que me sorprendió gratamente (excepto los insectos, el gusano fue el único que probé y es bastante amargo). Por dónde quiera que vayas hay miles de puestos callejeros y restaurantes en los que poder degustar sus arroces, fideos, carnes…

La comida tailandesa es sin duda, la mejor comida asiática. Los cinco sabores presentes en todos los platillos tailandeses son: dulce, agrio, salado, picante y amargo. Algunos ingredientes comunes utilizados en la cocina tailandesa incluyen el ajo, pimientos, tamarindo, salsa de pescado... En carnes se emplea el pollo, y el cerdo. Entre los condimentos se encuentra el curry verde y el curry rojo tailandés formulado con cilantro y pimientos verdes , semillas de cilantro, salsa de soja . La comida básica en Tailandia es el arroz, el cual está en casi todas las comidas. Aparte del arroz, la cocina tailandesa se basa en los fideos (noodles) que los hay de distintos tipos, en sopa o fritos (en wok), y sopas.


Entre sus diversos platos vine enamorada del Pad Thai. Así que investigué un poco y compré los ingredientes: noodles (fideos de arroz), pasta concentrada de tamarindo y salsa de pescado.

Tanteé por la red e hice una mezcla de recetas y el resultado fue delicioso.

Ingredientes

200g de fideos de arroz.
200g de pollo.
150g de cebolla.
15 gambas peladas.
Aceite de girasol (aunque debía ser de soja)
2 cucharadas de pasta tamarindo.
2 cucharadas de salsa de pescado.
2 cucharadas de azúcar.
150g de brotes de soja frescos.
Cacahuetes.

Preparación
En primer lugar cocemos los fideos siguiendo las indicaciones del paquete. Los míos los cocí en agua hirviendo durante 5 minutos y después los pasé  por agua fría por un colador. Reservamos.

En una sartén grande añadimos un poco de aceite y sofreímos a fuego lento la cebolla picada, los brotes de soja, las gambas y el pollo. Retiramos de la sartén y reservamos.

En la sartén añadimos el azúcar, la salsa de pescado y la salsa de tamarindo y freímos bien hasta que quede un poquito caramelizado. A continuación añadimos los noodles y salteamos bien para que cojan todo el sabor y color de la salsa, incorporamos un poco de agua para que los noodles no se peguen. Seguidamente añadimos los brotes, el pollo, las gambas y removemos bien.

Servimos con cacahuete molido por encima. Esto es muy típico de los platos thai y les da un sabor buenísimo. Como opción lo podéis acompañar con un trocito de lima o chile picado.

Ya tenemos nuestro plato thai para poder degustarlo en nuestra propia casa, tienen un sabor agridulce riquísimo.
Nota: La pasta de tamarindo la podéis comprar en tiendas especializadas en productos asiáticos, no busquéis ni en Carrefour, ni en el corte ingles ni en el Alcampo porque no lo tienen. Sé de varios sitios en Madrid capital de que la tienen (puntos de venta).

La salsa de pescado en el Carrefour la he visto y los noodles también, pero podéis aprovechar la semana asiática del Lidl , que venden fideos (no de arroz) , pero si otras variedades que también son válidos para esta receta.

Templos y más templos en Tailandia.

Dátiles con beicon

lunes, 3 de agosto de 2015

Siempre que tengo invitados, me gusta servir antes de los platos principales un buen aperitivo, para ir abriendo boca. Me gusta poner algo sencillo, pero rico rico, ya que si tengo que hacer más platos y postre tampoco es plan complicarnos mucho la vida, más con el calor de Agosto. Teniendo en cuenta eso, hoy os voy a enseñar a hacer uno de mis entrantes preferidos, que son estos dátiles con beicon y almendras, dignos de un convite de boda.


Como otras ideas geniales y fáciles para entrantes, os propongo también estos Canapés de rulo de cabra caramelizados o pinchitos de queso curado....

Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!.

Ingredientes

Lonchas pequeñas de beicon.
Dátiles.
Almendras tostadas.
Aceite de oliva.

Preparación

Más fácil imposible. Lo más importante de esta receta es contar con unos dátiles de calidad. Yo tenía unos buenísimos de Arabia Saudí que me trajo un amigo de un viaje a Dubai. Como tenían hueso, los quitamos.

Rellenaremos cada dátil con un par de almendras. Con una loncha pequeña de beicon (lo justo para que abarque el dátil entero) envolvemos el dátil y con un palillo los unimos, formando un canapé.

A la hora de "calentarlos", podemos hornearlos o freírlos. En mi caso los hice fritos. De ese modo, los ponemos en una sartén con el aceite bien caliente y freímos hasta que queden doraditos. Dejamos reposar en papel absorbente para retirar el exceso de aceite y ya está, ¡¡¡listo para comer!!

Si los queréis hacer en el horno, hay que meterlos a 200º hasta que queden dorados.

Importante comerlos calientes.