Pan de pipas de girasol

lunes, 27 de junio de 2016

No sé si conoceréis la panificadora del Lidl, pero es una maravilla. Me estuve resistiendo bastante tiempo porque tengo demasiados aparatos en casa, pero finalmente no me pude resistir y fue todo un acierto. Salen unos panes buenísimos, a mi me encantan para desayunar. Metes todos los ingredientes en la cubeta, programas y te olvidas hasta que el pan está listo.

Este fin de semana he hecho un pan de pipas de girasol, receta que tomé del libro “365 recetas de pan”, en el cual hay un capítulo dedicado a recetas para panificadora. Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!

Ingredientes

300ml de agua.
2 cucharadas de aceite de girasol.
450 g de harina de fuerza.
1 cucharada de leche en polvo descremada.
1 cucharadita y media de sal.
2 cucharaditas de azúcar.
1 cucharadita de levadura seca de panadería.
5 cucharadas de pipas de girasol.

Preparación


Sacamos la cubeta de la panificadora y añadimos el agua y el aceite. Esparcimos por encima la harina de manera que cubra el líquido por completo.

Espolvoreamos la leche por encima de la harina. Hacemos un pequeño agujero sobre la harina ( sin que toque el liquido) en distintos ángulos del molde y añadimos la sal y el azúcar.Hacemos un agujero en el centro y añadimos la levadura.

Metemos la cubeta y seleccionamos la opción pan normal, tostado medio, peso 750g y pulsamos el botón de inicio.

Añadimos las pipas de girasol cuando la máquina emita el pitido que nos indica que tenemos que añadir los ingredientes extra ( durante el amasado).

Una vez finalizado el programa, retiramos la cubeta y volcamos el pan sobre una rejilla para que se enfríe.

Mousse de vainilla

domingo, 19 de junio de 2016

Si os gusta la vainilla este es vuestro postre. Con pocos ingredientes y de manera muy fácil podréis hacer una deliciosa mousse para coronar vuestras comidas veraniegas.


Ingredientes

250 g nata.
50 g azúcar
1 vaina de vainilla
1 hoja de gelatina.

Preparación

En primer lugar infusionamos la nata en frío. Para ello abrimos la vaina de vainilla con un cuchillo, la raspamos y la añadimos a la nata, meter también la vaina entera. Refrigerar mínimo 24 horas.

Una vez pasado ese periodo hidratamos la gelatina en agua fría. Tomamos de la nata unos 50 ml y los calentamos en el microondas. Añadimos la gelatina y movemos hasta que se disuelva. Dejamos enfriar .

Montamos el resto de la nata con el azúcar hasta que semimontada. Mezclamos con la gelatina disuelta con movimientos envolventes. Una vez que está todo mezclado repartimos en vasitos y metemos en nevera 6-8 horas.

Podemos echar trocitos de chocolate por encima para darle un toque decorativo y crujiente.


Tosta de jamón, queso brie y mermelada de fresa a la pimienta rosa

lunes, 13 de junio de 2016

Ahora si que ya tenemos el calor encima y parece que ha llegado para quedarse. A much@s de vosotros os dará mucha pereza cocinar, con el calor ya se sabe, se nos quita las ganas de todo y más si hay que poner al fuego cualquier cosa. Con la tosta de hoy (pincha aquí para ver más ideas de tostas), eso no será problema. 5 minutos como mucho os llevará prepararla y de sabor.... a la foto me remito.

La mezcolanza de sabores y el toque de la mermelada de fresa a la pimienta rosa le da un toque buenísimo. La mermelada que he usado es de la marca La Chinata que tiene unas variedades de mermeladas buenísimas y de lo más variopintas. Podéis verlas aquí
Ingredientes

Una rebanada de pan.
Jamón ibérico.
Queso brie.
Mermelada de fresa con pimienta rosa de la Chinata.
Almendras laminadas

Preparación

Tostamos la rebanada de pan. Nosotros compramos pan especial para tostas, pero podéis usar cualquier tipo de pan.

Colocamos en primer lugar las lonchas de jamón ibérico. Cortamos unas lonchas de queso brie, las ponemos en la sartén en la que hemos tostado el pan, no hace falta que lo pongáis al fuego de nuevo, con el calor residual es suficiente para que se ablande un poco.

Añadimos la mermelada de fresa con pimienta rosa encima y almendras laminadas.

¡a disfrutar!

Tarta de queso telaraña

martes, 7 de junio de 2016

El verano casi ya ha llegado, con el calor no apetece encender el horno y una buena alternativa son las rápidas y socorridas tartas frías sin horno. Fresquitas de la nevera, son de lo más apetecibles.
Esta tarta de queso es del libro de "Cake days" de The Hummingbird bakery. Os aseguro que una vez que la probéis, pasará a ser una de vuestras preferidas.

Para la decoración podéis decorarla con chocolate negro como yo lo hice, lo de la tela de araña, no está muy acorde con la época del año (os puede venir bien para Halloween) pero me apetecía probar ese tipo de decoración. La podéis decorar con mermelada o como más os guste.

Ingredientes (para 8-12 personas)

Para la base de galleta:
220 g. de galletas tipo digestive.
100 g. de mantequiila sin sal, derretida.

Para el relleno de queso:
4 láminas de gelatina.
600 g. de queso cremoso (tipo Philadelphia).
110 g. de azúcar.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
1/2 cucharadita de ralladura fina de piel de limón.
200 ml. de nata para montar o crema de leche
60 g. de chocolate negro (mínimo 70% de cacao)

Un molde desmontable de 20 cm de diámetro.
Una manga pastelera con boquilla fina (nº2).

Preparación

Forramos la base del molde con papel de hornear y a continuación, en un robot de cocina con el accesorio de cuchillas, trituramos las galletas digestive hasta obtener migas finas. Otra opción es introducir las galletas en una bolsa de plástico de cierre hermético y machacarlas con un rodillo de cocina.

Ponemos las galletas trituradas en un cuenco, vertemos sobre ellas la mantequilla derretida y mezclamos a mano. Disponemos esta pasta sobre el molde preparado, presionando con los dedos sobre la base.Después introducimos en el frigorífico durante 20-30 minutos para que se enfríe y adquiera firmeza mientras preparamos el relleno.

Ponemos las láminas de gelatina en un cuenco con agua tibia para que se ablanden. Con una batidora de varillas eléctrica o una batidora amasadora con pala, batimos el queso cremoso, el azúcar,la esencia de vainilla y la ralladura de piel de limón hasta obtener una pasta suave. En otro cuenco, batimos la nata hasta que quede semimontada.

En un cazo pequeño, a fuego muy bajo, derretimos aprox. 200 g. de la mezcla de queso cremoso. Dejamos que se caliente ligeramente y luego retiramos del fuego y añadimos la gelatina para que se derrita en la crema de queso.

Añadimos el resto de la crema de queso fría a la mezcla caliente del cazo, agregando 3 cucharadas cada vez y sin dejar de remover. Con mucho cuidado, incorporamos la nata semimontada a la mezcla y después vertimos sobre el fondo de tarta preparada. Alisamos la parte superior de la tarta con una espátula.

Troceamos el chocolate en un cuenco de cristal y derretimos sobre un cazo de agua caliente, al baño María. Retiramos del fuego y dejamos que se enfríe. Introducimos el chocolate en la manga pastelera y hacemos círculos concéntricos sobre la tarta, con la misma separación entre ellos. Con un palillo o la punta de un cuchillo afilado, trazamos una línea fina desde el círculo interior hasta el exterior para crear el efecto telaraña. Limpiamos el palillo o cuchillo después de trazar cada línea.

Colocamos la tarta terminada en el frigorífico y dejamos que cuaje durante un par de horas, o preferiblemente toda la noche.

Espero que os guste.

Macarons de lima

viernes, 3 de junio de 2016

Tenemos la sección de cocina del mundo un poco olvidada pero hoy es día de desempolvarla de nuevo. Hace un par de años Ismael me inscribió en un concurso del Facebook, una masterclass de los finos y deliciosos macarons franceses, en la escuela de cocina Le Cordon Bleu (en su sede de Madrid) que tantos de vosotr@s conoceréis (por lo menos la habréis oído en Masterchef). Tuve la buena suerte que me tocó, yo no sabía nada sobre mi participación y cuando recibí el correo casi me caigo de culo. La masterclass era impartida por José Enrique González , chef profesor de pastelería de Le Cordon bleu, que cuenta con una estrella michelín y la pinche era Alma Obregón, un lujazo de clase a la cual no pude faltar.

La clase fue increíble, nos trataron muy bien y una vez finalizada la demostración degustamos los macarons que habían elaborado. Además sortearon las cremas con las que rellenaron los macarons, pero no hubo suerte. La verdad que fue una experiencia inolvidable, en la que aprendí como hacer los complicados macarons, que puse en práctica en casa casi dos años más tarde. Siempre me dieron bastante miedo por la dificultad de la receta, pero la verdad que me quedaron buenisímos y sin duda repetiré. Además, para ser la primera vez , quedaron preciosos :-)
En la clase nos dieron la masa para macaron, la receta clásica, con merengue italiano y varias recetas de relleno, de las cuales, me cautivó la de lima, así que ese es el relleno que os traigo.
Para la elaboración del macaron, es necesario utilizar harina de almendra de la que venden comercial, no vale la que trituremos en casa, ni siquiera con la thermomix, al igual que el azúcar ha de ser glass y del comercial.
Los macarons los hice sobre un tapete de silicona que venden que ya lleva unos círculos dibujados para que todos salgan más o menos del mismo tamaño (lo podéis ver aquí ) y sino podéis hacer una plantilla de círculos sobre un papel vegetal  dejando separación entre los mismos, el cual colocaréis sobre la bandeja del horno. Para darles forma usé una manga pastelera con boquilla lisa. Es necesario que la pesada de los ingredientes sea precisa y la utilización de un termómetro de cocina.
Dicho esto, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
Ingredientes
Para el merengue italiano:
150g de azúcar.
50g de agua.
55g de clara de huevo.
15g de azúcar.
Para el resto de la masa
150g de harina de almendra ( almendra en polvo).
150 de azúcar glass.
55g de clara de huevo.

Preparación
Pasar el azúcar glass (150g) y  la harina de almendra (150g) por la picadora para que se mezclen bien, golpes cortos. Tamizamos dos veces.
En un cuenco grande añadimos 55g de claras, la harina de almendras y el azúcar glass tamizado, mezclamos muy bien con una lengua de silicona hasta conseguir una masa con una textura uniforme y pastosa. Reservamos.
Por otro lado, preparamos un almíbar para ello en un cazo echamos 150g de azúcar y 50g de agua. Dentro del cazo ponemos un termómetro y lo ponemos al fuego, cuando rompa hervir, bajamos el fuego y dejamos que alcance los 113 grados. Esto tardará un rato, así que aprovechamos para montar las claras. Este paso lo tenemos que hacer de manera simultánea, porque cuando el almíbar alcance los 113 ºC y deje de burbujear inmediatamente se ha de añadir a las claras montadas con el azúcar.
Para montar las claras, las añadimos ( 55g)  a un bol con 15 g de azúcar y las montamos con batidora de varillas, hasta que estén firmes.
Una vez que el almíbar ha alcanzado la temperatura, los añadimos a las claras lentamente, en forma de hilo sobre la pared del bol, mientras continuamos batiendo hasta que se enfríe y se formen picos o dicho de otra forma cuando demos la vuelta al bol y no se caiga ( no menos de 10 minutos, por debajo de los 45 grados), veremos que está listo porque se pone brillante y firme.
Una vez que esté frío lo teñimos con el colorante en gel que más nos guste. Le damos un toque más de batidora para unificar el color. He visto varias recetas que no lo tiñen así, pero es como me 
enseñaron en el curso.
Ahora llega el momento crucial que es el “macaronage”, que es el nombre francés que recibe la técnica para mezclar el merengue italiano con la mezcla de azúcar glass, claras y harina de almendra que teníamos reservada. Para ello añadimos de golpe nuestro merengue italiano y lo mezclamos con ayuda de una lengua de silicona. Tenemos que hacer movimientos circulares y envolventes, de arriba a abajo, suavemente hasta que esté todo bien integrado, la masa se irá aflojando hasta quedar lisa y brillante, hay que darle el toque justo, no dejarla demasiado líquida , ni demasiado dura. Un truco para comprobar si tiene la textura perfecta consiste en levantar  la espátula una gran cantidad de masa y  la dejamos nuevamente al bol, la cual debe caer en forma de cinta (como si se doblase una cinta sobre una mesa) e integrarse en pocos segundos al resto de la masa.

Una vez que tenemos la masa lista la metemos en una
  manga pastelera con boquilla lisa nº6 y nos disponemos a escudillar los macarons, sobre la bandeja del horno, sobre la que hayamos puesto previamente  el tapete de silicona para macarons o el papel vegetal con nuestro circulitos. Para ello tenemos que colocar la manga recta , sobre el centro del circulo y pegada casi al  papel o silicona, presionamos la manga hasta que la masa llegue al borde de la circunferencia y acabamos con un giro rápido de muñeca para evitar que salgan picos, siempre sale un pequeño pico que luego desaparece. 
Cuando hemos terminado de escudillar los macarons, daremos un golpe seco a la bandeja, para eliminar así las burbujas de aire y el pequeño pico que se haya formado. Se deja secar un poco antes de meter en el horno para que se forme una pequeña costra y al tocarlos no se deben pegar a los dedos, el tiempo puede variar de media hora a más tiempo, depende de la temperatura ambiente

Aquí podéis ver un pequeño vídeo de como hacer la forma de los macarons que hice con el móvil en la masterclass:

















Precalentamos el horno a 150ºC calor arriba y abajo y horneamos sobre la bandeja a media altura durante unos 13 minutos, pero bueno, eso depende de cada horno. No debemos pasar con el horneado porque se tostaran y ya no nos quedará un bonito color.
Es conveniente durante la mitad del horneado abramos y cerremos la puerta del horno para que entre aire frío. En el curso utilizaron un horno de aire y los horneamos a 140ºc durante catorce minutos con la puerta un poco entreabierta.
Una vez horneados , se dejan un minuto en la bandeja , se retira la lámina de silicona y se dejan los macarons enfriar en ella sobre la encimera de la cocina hasta que estén totalmente fríos. No los separéis cuando estén calientes, se romperán.
Una vez fríos, los separamos, ayudándonos con la punta de un cuchillo y los dejamos reposar en un  recipiente hermético en la nevera antes de rellenarlos, de un día para otro.
Para rellenarlos he usado una crema de lima que podéis ver la receta pinchando aquí. Una vez fría la crema la metemos en una manga pastelera de boquilla redonda y los vamos rellenando, la cantidad de relleno ha de ser de tal manera que ni quede escaso ni que se salga por los bordes. La foto que os muestro abajo es como nos lo mostraron en el curso, el macaron correcto es el del medio.

Una vez rellenos los metemos en la nevera para que se asiente el relleno durante dos horas y media o tres y después al congelador. Par tomarlos se han de descongelar en frío. Esto es lo que nos dijeron en el curso para que cojan humedad. Hay gente que una vez rellenos los mete en la nevera y los consume tal cual, eso ya como queráis.
Os pongo algunas fotos de la Masterclass:
La textura brillante antes de hornear
Ya horneados
Todos los macarons que nos comimos
La demostración en directo

Tarta cheesecake arco iris

viernes, 27 de mayo de 2016


La tarta de hoy es la segunda que hice para la pequeña Daniela, que con tanta familia y tanta celebración, no me daba tiempo a hacer la tarta perro . Como no contaba con mucho tiempo (la primera celebración era el viernes y tenía que trabajar) opté por hacer el jueves una tarta sin horno, una deliciosa cheesecake . Para que fuese más acorde con la pitufina de la casa, la teñí de colores. Aunque Daniela no la cató, el bonito colorido llamó mucho su atención.
Para que os hagáis una idea, el molde que he utilizado es de 18 cm, alrededor del cual puse una tira de acetato para que la tarta quedase más alta. El acetato lo venden en láminas en cualquier papelería, lo cortáis , según el tamaño del molde y lo podéis reutilizar las veces que queráis.

Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!
Ingredientes

Para la base:
150 g de galletas tipo digestive o las que más os gusten.
75 g de mantequilla sin sal.
250 gr. de yogur natural cremoso (son 2 yogures)

Para la mousse:
300 g de queso batido 0%.
500 ml. de nata para montar o crema de leche muy fría.
200 g de azúcar.
12 hojas de gelatina.
1 vaso de leche.
Dos cucharaditas de esencia de vainilla.
Colorantes verde hoja, celeste, rosa y amarillo limón, todos de Wilton.

Para la decoración:
250 ml nata para montar o crema de leche muy fría
3 cucharadas de azúcar
2 cucharadas soperas de queso de untar.
Colorantes verde hoja, celeste, rosa y amarillo limón, todos de Wilton.

Preparación

En primer lugar cubrimos los bordes el molde con una hoja de acetato, para conseguir más altura del molde. Forramos la base con papel vegetal . Reservamos. Nota: si tenéis un molde alto no hace falta el acetato.

En una bolsa tipo zip metemos las galletas y las trituramos aplastándolas con un rodillo de cocina, si tenéis picadora , pues mejor, os ahorráis este paso tan rudimentario.

Fundimos la mantequilla en el microondas y se la añadimos  a las galletas, movemos muy bien para que se mezclen y así conseguir una textura arenosa.

Cubrimos la base del molde , repartiendo  la galleta y la aplastándola  para conseguir una base uniforme, yo este paso lo hago con las manos, pero os podéis ayudar con un vaso o similar. Metemos el molde en la nevera.
Hidratar las láminas de gelatina en agua fría durante cinco minutos.
Calentar la leche sin que llegue hervir ( lo podéis hacer en un cazo o en el microondas ).

Añadimos las láminas de gelatina a la leche y con unas varillas movemos muy bien hasta que se hayan disuelto por completo. Reservamos.

En un bol añadimos el queso, el yogur y la esencia de vainilla. Mezclamos con la batidora. Una vez que está todo batido añadimos la leche con la gelatina y seguimos batiendo hasta que quede espumoso.

En otro recipiente montamos con batidora de varillas la nata que ha de estar bien fría hasta que quede firme.

Vertemos la nata sobre la mezcla anterior y mezclamos con movimientos envolventes de arriba a abjo con una lengua de silicona, hasta que quede todo bien integrado.

Pesamos la mezcla (la mía pesó 1420 g) lo dividí entre el número de colores, o sea, cinco y me salió que cada capa debía pesar 285g. Así que iba sacando de la mezcla inicial 285 g de la mezcla y la iba tiñendo y colocando en el molde. Esta es la parte más engorrosa de la receta, porque manchas bastantes cacharros. Cada capa hay que distribuirla de manera uniforme en el molde y con una espátula dejarla lo más liso posible.

Teñí  primero la capa rosa, la extendí lo más uniforme que pude y lo metí al congelador diez minutos, teñí la siguiente capa, la extendí y de nuevo al congelador. Las iba tiñendo de a uno. Aprovechaba los tiempos en el congelador para teñir las capas y así evitar que cuajaran.

Una vez que tenemos nuestra tarta lista la metemos en la nevera de un día para otro para que repose.

Al día siguiente desmoldamos con cuidado. Yo utilizo un cuchillo para despegar un poco la parte superior y luego me ayudo abriendo el aro del molde despacito, eso ya cada uno como os apañéis.

Una vez desmoldada, montamos la nata , el azúcar y el queso de untar con una batidora de varillas, hasta que esté bien firme y decoramos al gusto, yo teñí la nata de los mismos colores que las capas y lo decore con manga.

Espero que os guste.
FuenteTomillo y laurel y otras cosas de comer con algunas modificaciones de mi cosecha :-)

Aros de cebolla

viernes, 20 de mayo de 2016


Para iniciar el fin de semana os propongo una receta de picoteo muy facilita que os va encantar, los aros de cebolla, que no tienen nada que ver con los que venden comerciales, una vez los hagáis caseros, nunca más los volveréis a comprar. Partiendo de una cebolla, os salen bastantes así que los podéis congelar y usarlos cuando queráis.

Ingredientes

1 cebolla grande.
1 vaso de harina de trigo (140g).
1 vaso de pan rallado (175 g).
1 huevo L.
1 vaso de leche (250ml).
1 cucharadita de levadura química en polvo.
Aceite para freír.
Pimienta negra molida.
Una cucharadita de sal.

Preparación

En un bol echamos la harina, la levadura , la sal y mezclamos bien.Reservamos. Cortamos la  cebolla en rodajas gruesas y separamos cada aro.
Añadimos los aros a la mezcla anterior ( sal, harina, levadura) y movemos bien hasta que queden bien impregnados. Vamos sacando cada aro y los colocamos en un plato. No tiréis la harina , reservarla.
Batimos el huevo, añadimos la leche, la pimienta y batimos bien. Una vez batido, lo vertemos en la mezcla de la harina que habíamos reservado. Batimos muy bien de nuevo hasta que esté todo integrado.

Pasamos los aros por la mezcla uno a uno con ayuda de un tenedor, escurrimos un poco y pasamos por pan rallado,  de manera que quede todo el aro cubierto de pan rallado.
Freímos en aceite caliente abundante y fríe cada aro durante 2 minutos o hasta que estén dorados por ambos lados. Dejamos escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite.

Los acompañamos con un poco de salsa barbacoa o la salsa que más nos guste y ¡ a disfrutar!

Nota: Si queréis congelarlos, una vez pasado por pan rallado, los colocamos sobre un plato con papel de horno bien separados, para que no unan entre si, los metemos al congelador y  una vez congelados, los retiramos del plato y los metemos en una bolsa de plástico.

Fuente: Javi Recetas

Tarta perrita (versión mejorada de la Tarta Perro)

miércoles, 11 de mayo de 2016

El 1 de Abril, es sin duda la fecha más importante de mi vida. Fue el día que nació la princesita de la casa, la pequeña Daniela. La ocasión requería una supertarta (pincha aquí para ver más tartas de nuestro blog para ocasiones especiales), estuve buscando mucho por internet, tenía claro que tenía que ser en 3D, para que a pesar de su corta edad le llamase algo la atención. En un principio, tenía pensado hacer un gato, pero al final, el gato se convirtió en perro, debido a que tuve un problema con la boquilla y no pude hacer el pelo corto. Además preferí ir sobre seguro, teniendo en cuenta del poco tiempo libre que se tiene con un bebé de tan corta edad, me decidí por la misma tarta que le había hecho a mi sobrino por su primer cumpleaños (pincha aquí para ver nuestra Tarta perro) , pero para Daniela, la mejoré, aparte de cambiarle el sexo ;-) , le puse patas traseras y delanteras de bizcocho y pude hacer fotos del paso a paso para que resultase más fácil hacerla.
Cómo en la entrada  anterior de tarta perro, tuve muchas preguntas acerca de los moldes que había usado, voy a intentar explicarlo lo más claro posible:

Los bizcochos que he hecho son los dos del mismo tamaño, bol de cristal tipo pyrex ( u otro que aguante la temperatura del horno), hay que asegurarse que sea liso y que no tenga ninguna forma para que el bizcocho te salga bien redondo. Yo los compré en un chino, miden aproximadamente 18 cm de diámetro y unos 12 cm de altura. Al ser el molde redondo y más profundo que un molde convencional se tarda más en hornear los bizcochos, tenerlo en cuenta, no os asustéis si de demora más tiempo en el horno.

Los bizcochos eran de diferentes sabores, uno era de chocolate y el otro de vainilla, para que fuesen  a gusto de todos los invitados . El ganache que he usado es de chocolate negro, uno de los bizcochos lo rellené el otro no, así que preparar la cantidad de ganache en función del relleno que vais a utilizar, si vais a hacer una capa o dos. El ganache de chocolate lo usé montado. El pelo está hecho a manga con la boquilla 233 de Wilton, la famosa boquilla césped , es buttercream de vainilla teñido con colorante en gel marrón.

Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!

Ingredientes

Para un bizcocho de cacao:
3 huevos L.
1 yogurt griego natural.
2 medidas de yogurt de harina.
1 medida yogur de cacao puro sin azúcar.
2 medidas de yogurt de azúcar.
1 medida de yogurt de aceite de girasol
1 sobre de levadura (16 g de polvo para hornear).
Esencia de vainilla.
Harina y mantequilla para engrasar el molde

Para el bizcocho de vainilla:
150g de harina.
150g de azúcar.
150g de mantequilla sin sal.
3 huevos M (cada uno 50g)
6g de levadura química.
Esencia de vainilla una cucharadita.

Para el ganache de chocolate negro:
150gr de chocolate negro
150g  de nata con 35% de materia grasa.
 La proporción para el ganache de chocolate negro es 1:1

Para la buttercream de vainilla (receta de Alma Obregón):
125g  mantequilla sin sal a temperatura ambiente
162g  azúcar glass.
½  cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharada de leche semidesnatada

Preparación

Para el bizcocho de chocolate:
Batir los huevos con el azúcar hasta que estén bien ligados. Añadir el yogur y el aceite y seguir batiendo.

Tamizar la levadura y la harina, sobre la masa y batir bien hasta conseguir una textura homogénea.

Verter la masa en el molde y hornear sobre rejilla altura media del horno precalentado a 180ºC. El tiempo  en este tipo de molde se alarga y tuve que hornearlo durante una hora (en un molde convencional serían unos 40 minutos). Como siempre digo el timepo es orientativo, nadie mejor que tú conoce tu horno.

Dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde y desmoldamos. Enfriar sobre rejilla.

Para el bizcocho de vainilla:
Batimos el azúcar con la mantequilla, hasta que se forme una crema y seguidamente añadimos los huevos poco a poco y la vainilla .Batimos.

Añadimos poco a poco la harina previamente tamizada y mezclada con la levadura. Batimos hasta conseguir una textura homogénea. Es importante que este tipo de bizcochos se hagan con ayuda de un robot de amasado para aportarle mayor cantidad de aire a la masa.

Repartimos la masa en el molde y metemos en el horno con calor arriba y abajo a 180ºC durante una hora o hasta que al introducir un palillo salga limpio.

Una vez horneado, sacamos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde. Desmoldamos sobre una rejilla

Para el ganache de chocolate:
Troceamos el chocolate y lo añadimos en un bol. Calentamos la nata a fuego medio hasta llevar a ebullición y retiramos. Retiramos del fuego y la vamos añadiendo poco a poco sobre el chocolate moviendo con varillas hasta que se haya fundido el chocolate por completo.

Meter en nevera unas horas para que se enfríe y montarlo con batidora de varillas. Tomará textura de mouse. Se puede dejar enfriar a temperatura ambiente y usarla tal cual.

Para el buttercream de vainilla:
Tamizamos el azúcar glass y lo colocamos en un bol junto con la mantequilla, el extracto de vainilla y la leche. Cubriendo el bol, batimos a velocidad baja un minuto. Después subimos la velocidad y batimos al menos otros 5 minutos a velocidad media-alta. El buttercream se volverá casi blanco y su textura pasará a ser muy cremosa. Añadimos el colorante en gel poco a poco hasta conseguir el color deseado.

Montaje de la tarta:
Para montar la tarta necesitaremos una base, yo he usado una base cuadrada que compré en una tienda de repostería.

Una vez que nuestros bizcochos están fríos, los ponemos sobre una superficie para ver si es necesario cortar un poco la base para que queden rectos, ya que, normalmente durante el horneado les sale un poco de panza. Además es el momento de pasarlos a nuestra base y planificar como lo colocaremos.

Para las patas he usado bizcochos de soletilla que los he cortado como se ve en la fotografía. Necesitaremos dos para las patas de adelante´( los cortaremos más cortos) y dos para las de atrás (como los de la foto siguiente)
Colocamos todo sobrepuesto  para hacernos una idea de como quedaría.

Pasamos nuestros bizcochos a la superficie de trabajo , los cortamos por la mitad una vez y los rellenamos con el ganache con ayuda de una espátula. Ya rellenos, los cubrimos de nuevo con el ganache (este paso lo hago sobre una base giratoria, que facilita mucho el trabajo).

Cuando los tengo cubiertos los paso a la base en la que voy a presentar la tarta, pegándolos en la misma con un poco de ganache, clavamos un palillo en las patas y se lo clavamos al bizcocho (acordaros de decir en el momento de comer la tarta que tiene palillos en las patas), de esta manera quedan bien ancladas las patas, las cuales también cubrimos con el ganache, tal como se ve en la fotografía.
Una vez que tenemos todo "ganacheado", pasamos la buttercream a una manga pastelera con nuestra boquilla césped y empezamos a cubrir de arriba a abajo e intentando seguir un orden.

Hacemos los ojos, lengua, uñas, orejas, cola y lacito con fondant, y ya tenemos nuestra perrita lista.

Espero que con esta entrada haya quedado más claro el paso a paso.

El corte de los bizcochos
La tarta vista desde más arriba

Pantxineta

miércoles, 4 de mayo de 2016

Hola amig@s,

Que bien que ya ha venido el sol parece que para quedarse, ya era hora en esta primavera tan rara. Con buen tiempo apetece más todo, como cocinar, aunque con platos como el que os presento hoy las ganas aparecen solas. La pantxineta es un postre típico del País Vasco que conocimos el año pasado en el viaje que hicimos por su costa (tanto por la parte española como francesa y por trocitos de Navarra). No lo habíamos escuchado nunca y la verdad que nos sorprendió este hojaldre, ¡¡¡está buenísimo!!
La foto no me gusta mucho como ha quedado, ya que la comimos por la noche y es la luz que había, pero bueno, se ve la textura y como queda.

Ingredientes

2 láminas de hojaldre redondas.
Crema pastelera.
150 g de almendra laminada.
1 huevo.
Azúcar glass para decorar.

Preparación

Preparamos la crema pastelera y la dejamos enfriar.

Sobre un papel de horno colocamos una masa de hojaldre y sobre esta añadimos la crema pastelera, tenemos que ser generosos con el relleno, con la cantidad que pongo en la receta queda de maravilla.
pintamos el borde con huevo batido.
Tapamos con la otra lámina de hojaldre y la sellamos con un tenedor.
Pintamos por encima con huevo batido, pinchamos con un cuchillo para hacer unos cortes y salga el vapor durante el horneado.
Echamos por encima las almendras laminadas y horneamos a 200ºC durante 25 minutos  o hasta que el hojaldre esté dorado.
Espolvoreamos con azúcar glass y listo.

Se puede comer caliente o fría como más os guste. Nosotros la comimos calentita y estaba buenísima.
Restaurante Kasino en Lesaka, famoso por su tortilla navarra
La pantxineta en el restaurante Kasino de Lesaka donde la comimos caliente

Escalopines al cabrales

jueves, 28 de abril de 2016

La receta de hoy es un clásico en la cocina asturiana, escalopines al Cabrales. Si te gusta este tipo de queso, este plato te va a encantar. A Ismael le encanta pero yo si os soy sincera, lo detesto... pero como hay que tener contento al marido( jajajaja :-), quise sorprenderle un fin de semana.

Aunque tenemos muchas ganas Asturias es uno de esos sitios a los que no hemos ido pero no tardaremos mucho en hacerlo. Eso si, si allí estos escalopines están mejores que estos que hicimos, debe ser impresionante su sabor, así que ya sabéis, nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!
Ingredientes( para 4 personas)

Para los escalopines: 
8 escalopines de ternera .
1 diente de ajo .
300 ml. de leche (para adobar).
2 huevo.
Harina.
Pan rallado.
Perejil fresco.
Sal .

Para la salsa al Cabrales:
150 gr. de queso Cabrales .
500  ml de leche .
1/2 cebolla .
80 ml de  vino blanco.
Aceite de oliva .
Sal.

Preparación

En un bol añadimos sal, la  leche, el ajo y el perejil picado, sumergimos los filetes y los dejamos macerar  al menos durante un par de horas.

Transcurrido el tiempo, sacamos los escalopines, los escurrrimos por harina, huevo y pan rallado.

Freímos en abundante aceite de oliva. Es importante que el aceite no esté muy fuerte porque sino se quemaran por fuera y por dentro estarán crudos, tiene que estar la temperatura medio- alta.

Una vez fritos, los dejamos escurrir sobre un papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Para hacer salsa al Cabrales, sofreímos la cebolla muy picada en una sartén con aceite de oliva a fuego lento. Sofrita la cebolla, echamos el vino blanco y esperamos a que se evapore,sin dejar de remover. Luego añadimos el queso Cabrales hasta que se deshaga por completo, y seguidamente echamos la leche, sal si fuera necesario y pimienta. Movemos constantemente a fuego medio-lento, hasta que la salsa de queso espese. No la dejéis que espese mucho, porque a medida que se va templando va cogiendo consistencia.
Añadimos los escalopines a la salsa de Cabrales y los calentamos durante unos 3-4 minutos para que se tomen de la salsa antes de servirlos.
Espero que os guste.

Fuente:Restaurante Calin

Bizcocho de canela y pasas

viernes, 22 de abril de 2016

Para culminar la semana os traigo un bizcocho marmolado, pero no el típico de chocolate, si no que en este bizcocho, la masa oscura se consigue añadiendo canela. La verdad que a mi no me quedó muy definido, pero si lo mezclais mejor que yo, os quedará mucho mejor. La nata gria hace que esté super tierno y esponjoso. Podéis sustituir las pasas por otras frutas deshidratadas.
La receta es de uno de mis libros favoritos , " Cakes days" de la pastelería Humminbirrg, cuyas recetas , no sólo son buenísimas, si no que, si las  sigues al pie de la letra, siempre salen perfectas.



Ingredientes (para 8-10 personas)

190 g. de mantequilla sin sal ablandada y un poco más para engrasar el molde.
190 g. de harina y un poco más para espolvorear sobre el molde.
190 g. de azúcar extrafino.
3 huevos.
1 cucharadita de levadura en polvo.
1/4 cucharadita de sal.
25 ml. de nata agria.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
1 cucharada de canela molida.
70 g. de pasas.

Usaremos un molde rectangular de 8,5*17,5 cm de 7,5 cm de fondo.

Preparación

Precalentamos el horno a 170ºC y preparamos el molde engrasándolo con mantequilla y espolvoreando harina sobre él.

Con una batidora de varillas, batimos la mantequilla y el azúcar hasta que nos quede una crema pálida y esponjosa. Añadimos los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada huevo y rebañando las paredes del cuenco hacia dentro para que la mezcla quede homogénea.

Tamizamos la harina, la levadura en polvo y la sal y a continuación agregamos a la masa en dos tandas. Batimos a velocidad baja lo justo para que se incorporen. Por último, añadimos la nata agria y la esencia de vainilla, sin dejar de batir.

Ponemos unos 200 g. de la masa en un cuenco pequeño y añadimos la canela, removiendo. Añadimos las pasas a la masa restante y después vertimos en el molde preparado. Ponemos la masa con canela por encima y mezclamos un poco las dos masas para conseguir el efecto marmolado.

Horneamos el bizcocho durante 50-60 minutos o hasta que esté firme por encima y metamos un palillo en el bizcocho y salga limpio. Dejamos que el bizcocho se enfrié ligeramente antes de desmoldarlo y ponemos sobre una rejilla metálica para que se enfríe completamente.

Cupcakes de coco

martes, 19 de abril de 2016

Con motivo de mi aniversario he querido sorprender a Ismael con unos ricos cupcakes de coco. Hubiese querido hacer una supertarta de fondant de esas que le encantan, pero la pitufina de la casa no me deja tiempo para modelar, así que este año se ha tenido que conformar con menos.

Ya os he hablado en otras ocasiones de uno de mis libros favoritos, el libro de la pastelería  Humminbirg, una maravilla, con unas recetas deliciosas y que además si las sigues al pie de la letra siempre salen perfectas.

En casa nos encanta el coco, así que me decanté por estos cupcakes (podéis ver todas las recetas con cupcakes que tenemos pinchando aquí). La receta original ponía piña en la base del molde, pero yo he preferido hacerlos sólo de coco. El buttercream lo he teñido de rosa porque es como más amoroso ¿no os parece?.

En otra ocasión para estos cupcakes opté por hacer una decoración simple  pero bonita con fondant como podéis ver en la foto. En vez de decorarlos con buttercream. El fondant blanco es de coco también del aldi, que está riquisímo. Las flores las hice tiñendo ese fondant con colorante rosa y verde de Wilton y usando una plantilla de flores que compré en Aliexpress.
Espero que os valga la idea y deis una sorpresa a alguien :)

Ingredientes ( para 8 cupcakes):
120g de harina.
140g de azúcar
1 ½  cucharaditas de levadura química.
Una pizca de sal.
40g de mantequilla a temperatura ambiente.
120ml de leche de coco.
½ cucharadita de extracto de vainilla.
1 huevo L.
Coco rallado para decorar.

Para el glaseado de coco:
250 g de azúcar glass tamizado.
80 g de mantequilla a temperatura ambiente.
25 ml de leche de coco.

Preparación:

Cupcakes:
Precalentamos el horno a 170ºC.

Tamizamos la harina con la levadura y la sal. La ponemos en un bol y mezclamos con la mantequilla con ayuda de una batidora eléctrica de varillas a velocidad lenta hasta que esté todo bien mezclado y tenga textura granulosa.

Mezclamos en otro cuenco  la leche de coco y extracto de vainilla, se lo añadimos a la mezcla anterior y batimos a velocidad media hasta que esté todo bien integrado.

Añadimos el huevo y seguimos batiendo rebañando con una espátula para despegar lo que quede en los bordes.

Vertemos la masa en las cápsulas de cupcakes ( las llenamos 2/3 de su capacidad) y horneamos 20-25 minutos hasta que estén dorados y al pinchar con un palillo salga limpio.

Dejamos enfriar unos 10 minutos en la bandeja de hornear los cupcakes y posteriormente los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Glaseado:
Para el glaseado, batimos el azúcar glass tamizado con la mantequilla con una batidora de varillas a velocidad media hasta que se integre bien. Bajamos la velocidad y añadimos poco a poco la leche de coco. Una vez que se ha incorporado bien subimos la velocidad y batimos durante 5-10 mimutos hasta que el buttercream adquiera una textura blanca, ligera y esponjosa.

Vertemos el glaseado en una manga y decoramos al gusto con la boquilla que más nos guste. Yo usé la 1M.

Espolvoreamos un poco de coco rallado y listos.

Espero que os hayan gustado, porque a Ismael le encantaron, se comió 4 de una vez…

Tarta de lima y nata

viernes, 8 de abril de 2016

El pasado 19 de marzo fue un día del padre especial, ya que era la primera vez que  celebrábamos el día del padre en nuestra familia. Además de los regalitos que Daniela hizo a su papi, quise sorprender a Ismael con una tarta. Me decanté por una tarta de bizcocho de vainilla, rellena de crema de lima y con cobertura de nata-queso, la combinación de sabores es una auténtica delicia. Además tanto el bizcocho de vainilla, como la nata y la crema de lima, admiten congelación, así que lo podéis preparar con antelación y montar la tarta el mismo día, que fue lo que yo hice.

El molde del bizcocho es de 15 cm y 7 cm de alto.

Ingredientes

Para el bizcocho
150g de harina.
150g de azúcar.
150g de mantequilla sin sal.
3 huevos M (cada uno 50g)
6g de levadura química.
Esencia de vainilla una cucharadita.

Relleno:
Crema de lima ( ver receta aquí). Con la cantidad que os pongo en la receta os sobrará crema , yo siempre preparo más cantidad y la congelo para usarla en otras ocasiones. Si queréis menos cantidad dividir las cantidades y os saldrá una cantidad más ajustada a la receta.

Cobertura:
200 ml nata para montar con al menos 35% de materia grasa. Usar la de La Asturiana que además de estar buenísima no se baja.
3 cucharadas colmadas de azúcar glass.
2 cucharadas colmadas de queso de untar.

Preparación 

Precalentamos el horno a 180ºC, engrasamos y enharinamos el molde.

Batimos el azúcar con la mantequilla, hasta que se forme una crema y seguidamente añadimos los huevos poco a poco y la vainilla .Batimos.

Añadimos poco a poco la harina previamente tamizada y mezclada con la levadura. Batimos hasta conseguir una textura homogénea.

Es importante que este tipo de bizcochos se hagan con ayuda de un robot de amasado para aportarle mayor cantidad de aire a la masa.

Repartimos la masa en el molde y metemos en el horno con calor arriba y abajo a 180ºC durante unos 35-40 minutos o hasta que al introducir un palillo salga limpio.

Una vez horneado, sacamos del horno y dejamos templar en el molde. Desmoldamos sobre una rejilla y envolvemos caliente con papel film, de ésta manera conseguiremos que el calor quede atrapado y humedezca la miga.

Una vez frío ya lo tenemos listo rellenar.

Para preparar la crema de lima ( ver receta aquí).

Para hacer la cobertura, la montamos la nata  hasta que coja un poco de consistencia con la batidora de varillas, añadimos el azúcar glass, el queso y terminamos de montar hasta que haga picos. Meter en la nevera hasta su uso.

Montaje de la tarta:
Cortamos el bizcocho en dos capas, las rellenamos con la crema de lima, a mi me gusta colocarlo en una manga pastelera con una boquilla gruesa y rellenarlo haciendo una espiral, pero eso ya va en gustos.

Una vez relleno, cubrimos con la nata con ayuda de una espátula, extendiendo bien, para que quede lisito. Metemos en la nevera unos 15 minutos, ponemos el resto de nata en una manga  y decoramos al gusto.

Las letras de chocolate las hice con una boquilla de punta fina sobre un papel vegetal, primero las dibujé, luego las tracé con chocolate y cuando solidificaron , con mucho cuidado las pasé a la tarta.
  Muy fácil y deliciosa, espero que os guste.

Casarecce con almejas a la marinera

lunes, 4 de abril de 2016

La pasta es uno de los platos más versátiles que existen, admite todo tipo de combinaciones y en casa nos encanta.  Me gusta ir cambiando la forma de prepararla y hoy os traigo una receta de mi madre, que como no podía ser menos, es una auténtica delicia. He usado almejas congeladas, por lo que la cantidad de almejas es mayor que si las usáis frescas (con unos 300 g. os bastará).

La pasta que hemos usado son los casarecce de Pastas Romero (ya hicimos una receta con ellos, los casarecce gratinados con gambas) . Queda muy buena y se sale un poco de los típicos macarrones, spaghetti y demás. Dicho esto nos ponemos los delantales y ¡ a cocinar!


Ingredientes (para dos personas)

Para la pasta:
250g de casarecce.
Agua y sal.

Para las almejas:
450g de almejas.
1 cucharadita de harina.
2 dientes de ajo.
Perejil.
Un chorro de vino blanco.
Agua.
Aceite de oliva.

Preparación

Cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del paquetes. Pasamos por agua fría y escurrimos.

En una sartén, añadimos 3 o 4 cucharadas de aceite, el ajo picado y el perejil lo ponemos a fuego medio-bajo.
Cuando estén los ajos amarillitos, añadimos la harina y vamos moviendo hasta que se dore el ajo y se tueste la harina (tenemos que tener ojo en este punto porque si nos pasamos  tostando la harina, sabrá a quemado el  guiso). 


Añadimos las almejas , movemos y añadimos un chorrito de vino , dejamos que se evapore  y añadimos 1/4 de vaso de agua aproximadamente, se deja que dé un hervor, rectificamos de sal, si fuera necesario  y retiramos.


Mezclamos las almejas con la pasta y listo.

Costillas asadas

lunes, 28 de marzo de 2016

Buenos días,

Qué pereza, lunes después de Semana Santa....buff, ni pensar en ello queremos...Al menos estos días hemos recargado pilas y ya no paramos hasta verano, con todas las recetas que tenemos preparadas para vosotros, como la de hoy, unas sabrosas costillas asadas:
Ingredientes

1 tira de costillas de cerdo.
2 patatas grandes.
1 pimiento rojo.
1 pimiento verde.
1 tomate.
1 cebolla.
2 ajos.
1/2 vaso de vino blanco.
1 pastilla de avecrem.
Pimienta y sal.
1 vaso de agua.

Preparación

Salpimentamos las costillas y las colocamos en una bandeja apta para horno.

Cortamos la cebolla en láminas y los pimientos en tiras y los añadimos alrededor de las costillas.

Pelamos y quitamos la piel del tomate. Troceamos los ajos. Añadimos ambos ingredientes encima de la cebolla y los pimientos.

Cortamos las patatas con un grosor de 1 cm aprox.  y la colocamos encima de nuestra base de verduras.

Por último, agregaremos la pastilla de avecrem desmenuzada en el agua y el vino blanco.

Metemos en el horno a 200ºC unos 40 minutos. Ir vigilando durante la cocción que no se quedan secas y añadir el agua que vaya necesitando.