Cabello de ángel

jueves, 21 de julio de 2016

El cabello de ángel es un dulce que gusta mucho en casa sobre todo como relleno de una rica bayonesa (ver receta aquí), pero en Madrid no es fácil encontrar la variedad de calabaza con la que se prepara, la cidra. Es un producto de otoño, pero recomiendan esperar al menos 6 meses para prepararla y que así alcance el punto máximo de maduración. Esta receta la tenía aparcada bastante tiempo y siempre la voy dejando, así que ahora que tengo más tiempo, he decidido publicarla para que vayáis pensando en hacerla este invierno, mujer precavida vale por dos, jajajaja.
Para preparar esta receta además de los útiles que uséis normalmente en la cocina, vais a precisar de un martillo, porque esta calabaza es muy dura, así que para sacar la pulpa, daremos golpes secos a la cascara hasta que vayáis desprendiéndola de la pulpa, podéis ayudaros de un cuchillo a modo de cincel :-)
Cidra, la calabaza del cabello de ángel
Hay muchas formas de preparar el cabello de ángel, no se utiliza una regla establecida, algunas recetas lo preparan pesando la pulpa y utilizando la misma cantidad de azúcar, otras le añaden la mitad de azúcar que lo que pese la pulpa.. yo lo hago poniendo la misma cantidad de azúcar que de pulpa.

Ingredientes

Cidra.
Azúcar.
Agua.
Un palo de canela.
Trozo de corteza de limón.

Preparación

Pelamos la calabaza y ponemos en una olla a cocer la pulpa con agua hasta que esté bien tierna.

Una vez cocida la escurrimos, la pasamos por agua fría y la dejamos escurrir muy bien en un colador. Yo algunas veces la dejo de un día para otra en la nevera para asegurarme de eliminar todo el agua.

Con ayuda de las manos vamos deshilachando cada trozo de calabaza, pesamos la cantidad obtenida y colocamos en una cacerola con la misma cantidad en azúcar, un vaso de agua, el trozo de corteza de limón y la rama de canela. Cocemos hasta obtener un almíbar, añadimos la pulpa y dejamos cocer hasta que los cabellos estén con un bonito color dorado y el almibar espeso, El fuego ha de estar bajo y tenemos que mover de vez en cuando, para evitar que se nos pegue.

Es un poco laborioso, pero una vez que probéis el cabello de ángel casero, ya no lo compraréis más.