Tarta Guinness versión The Hummingbird Bakery

martes, 17 de diciembre de 2013

La entrada que os traigo hoy es muy especial, por tratarse de la receta de la tarta que le hice a mi marido por su 29 cumpleaños. En un principio había pensado en hacerle una tarta de fondant que le encantan, pero aún no había recibido los artilugios que compré por internet para elaborarla, así que tuve que recurrir a mi archivo de recetas pendientes,  y una tarta elaborada con cerveza negra fue la elegida. Si, si has oído bien con cerveza negra y la combinación con cacao y frosting de queso hacen que sea una auténtica delicia. A pesar de que a mi marido no le gusta la cerveza (ni a mí tampoco) decidí poner toda la carne en el asador y arriesgarme y he de decir que fue un verdadero éxito. A él le gusto muchísimo, me felicito incluso(a pesar de no ser mi cumpleaños. Tiene un sabor y una textura maravillosa, a pesar de ser de cacao tiene un sabor que no es fuerte, como la típica tarta empalagosa de chocolate. A mis invitados, incluso a los que no les motiva el chocolate, les encantó.
La receta original es de Nigella Lawson una cocinera británica muy popular, pero yo utilicé la receta del libro “Cake days. Recipes to make every day special” de The Hummingbird Bakery que tome prestada  del blog de la cocina de Inma, ya que aún no me he hecho con el libro de esta super pastelería londinense de la que todo el mundo habla maravillas, todo se andará.

Bueno pues pongámonos manos a la obra. El molde utilicé fue uno desmontable de 23cm.

Ingredientes

Para el bizcocho:
250 ml de cerveza Guinness.
250 g  de mantequilla sin sal.
80 g  de cacao en polvo.
400 g  de azúcar.
2 huevos L.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
140 ml  de buttermilk .Yo lo hice con un yogur griego natural y dos cucharadas de limón. Dejamos unos minutos hasta que adquiera consistencia como de cortado.
280 g de harina de repostería. Yo usé harina de trigo normal.
2 cucharaditas de bicarbonato sódico.
1/2 cucharadita de levadura en polvo.

Para el frosting de queso:
300 g queso de untar tipo Philadelphia
150 g de azúcar glass  
350 g de nata líquida para montar.
No hice el frosting original de la receta de The Hummingbird Bakery porque lleva mucha cantidad de mantequilla y no nos motivan mucho las cremas de mantequilla, así que me decanté por el frosting de queso que nunca falla. Éste es del blog caprichos de cocina.

Preparación

Bizcocho:
Precalentamos el horno a 170ºC  y engrasamos nuestro molde con mantequilla, cortamos papel vegetal para cubrir el fondo y las paredes. Reservamos.
Ponemos la cerveza Guinness en una cacerola y añadimos la mantequilla y calentamos hasta que se haya derretido ésta última a fuego lento. Lo retiramos del fuego y echamos el cacao en polvo y el azúcar dentro de ese líquido caliente. Por otro lado, mezclamos los huevos, con la esencia de vainilla y el buttermilk a mano en una jarra o en un bol, y cuando lo tengamos lo incorporamos a la mezcla anterior.
Tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y lo vamos mezclando con las varillas de  nuestro robot de cocina  a velocidad baja o manualmente, mientras vamos añadiendo  la mezcla de chocolate, mantequilla, huevos, cerveza, etc. hasta que la mezcla esté totalmente integrada y homogénea.
Vertemos en el molde y lo horneamos durante 45 minutos o hasta que al introducir un palillo salga limpio. Yo lo horneé con calor arriba y abajo y en rejilla en la segunda altura de horno, pero como muy bien sabéis, cada horno es un mundo.
Una vez horneado, lo dejamos enfriar unos diez minutos en el molde, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Si lo dejamos enfriar en el molde por completo, el bizcocho sudará y la textura quedará correosa.

Preparación del frosting:
Mezclar el azúcar glass con el queso en un bol con  varillas o con nuestro robot hasta conseguir una mezcla homogénea.
Montamos  la nata y unimos con cuidado a la mezcla anterior.
La nata a la hora de montarla ha de estar bien fría y no debemos pasarnos al montarla, ya que el exceso de movimiento proporcionará demasiado calor que hará de nuestra nata una sustancia  mantequillosa, que irá destinada al cubo de la basura, por tratarse de un proceso irreversible.
Colocamos el frosting sobre la superficie de la Tarta dándole altura, simulando la espuma de la cerveza.
La verdad es que me quedó una tarta preciosa, a las fotos me remito. Espero que os guste.