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Cheesecake de moras

viernes, 13 de julio de 2018

Hola amig@s,

Ya sabéis cuanto me gustan las tartas de queso y cada vez que veo una, no me puedo resistir a hacerla. Ya he perdido la cuenta de cuántas tartas de queso tenemos en el blog, y la verdad, las que nos quedan...

La tarta de hoy es muy fresca para el verano. Se trata de una cheesecake de moras, receta de Mayte Sweet de Cookpad. Su sabor y textura os van a encantar, así que sólo puedo deciros lo de siempre, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!


Ingredientes

400 gr queso tipo Philadelphia.
200 ml nata para montar (35% MG) + 3 cucharadas de azúcar.
125 ml leche.
200 mgr de moras silvestres.
100 gr azúcar.
4 hojas de gelatina.

Preparación

En primera instancia, preparamos el almíbar. En un cazo, ponemos a fuego medio las moras con el azúcar, unos 10 minutos más o menos, hasta que el azúcar se disuelva. Retiramos del fuego y trituramos. Reservamos.

Vamos hidratando las hojas de gelatina en agua fría durante unos 10 minutos.

Añadimos el queso Philadelphia al almíbar y mezclamos muy bien.

Calentamos la leche en el microondas durante unos 30 segundos. Cogemos las hojas de gelatina que estaban hidratándose, las escurrimos y las deshacemos en la leche caliente. Las añadimos a la mezcla de queso y moras que teníamos ya preparada y mezclamos bien.

Montamos la nata, añadiendo las 3 cucharadas de azúcar. La incorporamos a la crema anterior, mezclándola con movimientos envolventes.

Una vez que todos los ingredientes estén integrados, los vertemos sobre el molde . Refrigeramos, mejor de un día para otro.

Sólo queda desmoldar con cuidado y listo, una riquísima tarta para el veranito :)

Tarta Olaf

lunes, 11 de junio de 2018

Hoy os muestro la tarta que será sin duda la tarta más especial del año, digo esto, porque es la tarta que le preparé a Daniela por su tercer cumpleaños.


La elaboración de la tarta en sí, no es muy complicada, el modelado de Olaf, a pesar de parecer fácil, tiene cierta dificultad. En un principio, no estaba muy satisfecha con el resultado, ya que no tuve mucho tiempo para hacerlo, pero a Daniela le encantó, así que no tuve más remedio que ponerlo en la tarta.

Para la tarta preparé dos bizcochos de 20 cm de yogur , el relleno y la decoración es con crema de mascarpone.  La oblea decorativa la compré en una tienda de repostería.

Nos ponemos manos a la obra y ¡a cocinar!

Ingredientes

Para un bizcocho:
3 huevos L.
1 yogur griego natural.
3 medidas de yogur de harina.
2 medidas de yogur de azúcar.
1 medida de yogur de aceite de girasol.
1 sobre de levadura (16 g de polvo para hornear).
Esencia de vainilla.
Ralladura de naranja
Harina y mantequilla para engrasar el molde.
Yo hice doble la receta, para que me quedara alta la tarta, aunque al final usé un bizcoho y mitad de otro.
Para la preparación he usado la batidora de varillas.

Para la crema de mascarpone:
500ml de nata para montar de más de 35% de materia grasa muy fría
500 g de mascarpone muy frío
7 cucharadas de azúcar glass. La receta original decía 5, a mi me gustaba más dulce, podéis ponerle más o menos según vuestro gusto.

Preparación

Para el bizcocho:

Batir los huevos con el azúcar hasta que estén bien ligados. 

Añadir el yogur y el aceite y seguir batiendo.

Tamizar la levadura , la harina, sobre la masa y mezclar bien  hasta conseguir una textura homogénea.

Verter la masa en el molde y hornear sobre rejilla altura media del horno precalentado a 180ºC durante unos 35-40 minutos, dependerá del horno, pero siempre tenemos que guiarnos con el palillo a ver si sale limpio.

Dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde y desmoldamos.

Enfriar por completo sobre rejilla. 


Para la crema:

Batimos la nata a velocidad alta con batidora de varillas, cuando empiece a espesar, añadimos el azúcar, batimos y cuando empiece a  montarse la nata  añadimos el queso y terminamos de montar hasta que se formen surcos bien marcados. 

Montaje de la tarta:

Cortamos la parte superior de ambos bizcochos para dejarlos bien lisitos, si os han quedado parejos , no es necesario hacer este paso. Guardamos las migas para otra receta (aquí no se tira nada).

Con ayuda de una lira o cuchillo abrimos un bizcocho por la mitad y lo rellenamos con la crema de queso, lo cerramos, añadimos de nuevo crema en la parte superior y colocamo una nueva capa del otro bizcocho.La tarta que preparé es de tres alturas, pero si queréis usar darle más altura, usar los dos bizcochos, pero preparar un poco más de crema de queso.

Teñimos la crema de queso restante con el colorante de Wilton azul celeste y cubrimos toda  la tarta de crema primero una capa fina , metemos en nevera una media hora  y  después con la boquilla que más nos guste decoramos con ayuda de una manga pastelera los laterales de la tarta.Mantener la tarta en nevera hasta que se vaya a consumir.

En el momento de servir o un rato antes sacamos la tarta, le colocamos la oblea de papel de azúcar y nuestra figura de Olaf. El motivo por el cual se pone la oblea un rato antes de consumir es porque con la humedad se estropea el dibujo, al igual que el fondant.

Ya tenemos lista nuestra tarta de Olaf, espero que os haya gustado la tarta tanto como le gustó a Daniela.


Tarta de queso y piña sin horno

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Con la tarta de hoy, celebramos nuestra receta 400, que ya se dice pronto, parece que fue ayer cuando creamos el blog y ya tenemos un montón de recetas.. y las que nos quedan....

Esta receta es muy facilita, no hace falta horno y tiene una textura y sabor apta para mayores y pequeños de la casa. Si os gustan las tartas suaves y que no sean muy pesadas..¡ esta es vuestra receta! Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!

Ingredientes 

Para la base de galleta:
150g de galletas maria.
60g de mantequilla sin sal

Para la tarta:
2 sobres de gelatina de piña (170g)
500 ml de nata para montar o crema de leche
250 gr de queso crema tipo queso Philadelphia
100 gr de azúcar
200 ml de agua
150 ml de leche entera

Molde de 20cm desmontable

Preparación

Forramos la base del molde con papel de hornear y a continuación, en un robot de cocina con el accesorio de cuchillas, trituramos las galletas hasta obtener migas finas. Otra opción es introducir las galletas en una bolsa de plástico de cierre hermético y machacarlas con un rodillo de cocina.

Ponemos las galletas trituradas en un cuenco, vertemos sobre ellas la mantequilla derretida y mezclamos a mano. Disponemos esta pasta sobre el molde preparado, presionando con los dedos sobre la base.Después introducimos en el frigorífico durante  minutos para que se enfríe y adquiera firmeza mientras preparamos el relleno.

En un bol echamos la nata , el queso, la leche  y el azúcar y batimos hasta que todos los ingredientes estén integrados.

Calentamos  el agua y disolvemos  la gelatina de piña, dejamos enfriar un poco y lo añadimos a la mezcla anterior, mezclamos bien hasta esté todo bien integrado y la mezcla sea homogénea. Verter la  mezcla encima de la base de galleta que teníamos reservada en el frigorífico,dejar enfriar hasta que solidifique, yo la suelo dejar de un día para otro.

Decoramos al gusto y ya tenemos nuestra riquísima tarta de piña lista.
Espero que os guste.

Fuente: adaptación de Dulces postres

Tarta de queso con pacanas y butterscotch

miércoles, 3 de mayo de 2017

Como sabéis soy amante de las tartas de queso (aquí podéis ver por ejemplo una tarta de queso clásica y una de queso y yogur), me encantan en todas sus variedades y la que os muestro hoy es no es otra cosa que una tarta de queso con un tipo de nueces (pacanas) y con glaseado de butterscotch , un glaseado dulce inglés de mantequilla y azúcar moreno. La combinación de sabores os encantará.

La receta es del libro "Cake days"de la pastelería Hummingbird (lo podéis comprar en este enlace: Cake Days. Recetas Para Hacer Que Cada Día Sea Especial), una maravilla de libro que recomiendo a todo el mundo. La base de la tarta la he modificado.


Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!

Ingredientes

Para la base:
150g de galletas.
70g de mantequilla.

Para el relleno de crema  de queso:
700 g de queso cremoso tipo Philadelphia.
120 g de azúcar.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
3 huevos L.
80 g de pacanas picadas finamente.

Para el glaseado:
60g de mantequilla.
45g de azúcar moreno.
2 cucharadas de leche entera.
120 g de azúcar glass.
1 cucharadita de esencia de vainilla.

Para la decoración:
10-12 pacanas.

Un molde de 20cm

Preparación

Precalentamos el horno a 160ºC

Base de galletas:
Engrasamos la base y paredes del molde y forramos con papel de hornear.
En  un robot de cocina con el accesorio de cuchillas, trituramos las galletas hasta obtener migas finas. Otra opción es introducir las galletas en una bolsa de plástico de cierre hermético y machacarlas con un rodillo de cocina.

Ponemos las galletas trituradas en un cuenco, vertemos sobre ellas la mantequilla derretida y mezclamos a mano. Disponemos esta pasta sobre el molde preparado, presionando con los dedos sobre la base. Después introducimos en el frigorífico durante 20 minutos para que se enfríe y adquiera firmeza mientras preparamos el relleno.

Preparación del relleno:
Con una batidora de varillas batimos el queso, con el azúcar y la esencia de vainilla a velocidad media hasta obtener una crema suave.Agregamos los huevos uno a uno ( no añadir el siguiente huevo hasta que no se haya integrado el anterior) batimos hasta obtener una mezcla uniforme.

Añadimos las pacanas troceadas, movemos con una lengua hasta que se distribuyan por toda la masa.

Forramos muy bien el molde por fuera con papel albal para evitar que entre agua, ya que el horneado de esta tarta es al baño maría.

Vertemos la mezcla en el molde forrado.

Colocamos nuestro molde en la bandeja del horno (segunda altura), añadimos agua  fondo de la bandeja que cubra parte del molde. La cantidad de agua que se añade es la que entre en la bandeja sin que se derrame). No se si me explico bien.

Hornear unos 45 minutos o hasta que la tarta tengo un bonito color dorado, especialmente alrededor de los bordes y esté firme al tacto, excepto por la parte central que ha de quedar temblorosa.El tiempo como siempre dependerá de cada horno.

Dejamos que se enfríe la tarta sin sacarla del molde a temperatura ambiente y  después la introducimos el frigorífico para que adquiera cuerpo. Yo le dejo de un día para otro.

Preparación del glaseado:
En un cazo pequeño echamos la mantequilla, el azúcar moreno y la leche , llevamos a ebullición y retiramos del fuego, agregamos el azúcar glass, la esencia de vainilla y movemos con varillas hasta obtener un glaseado suave.

Vertemos el glaseado sobre la tarta ya fría y decoramos con las mitades de pacanas. Metemos la tarta en el frigorífico hasta que adquiera firmeza.

Desmoldamos y servimos.
Espero que os guste.

Tarta de zanahoria

martes, 25 de octubre de 2016

La tarta de zanahoria es sin duda , una de mis tartas favoritas y es la tarta que suelo pedir que me haga mi madre en ocasiones especiales. La última vez fue en mi cumpleaños, me sorprendió a la vuelta del trabajo y me hizo mucha ilusión.
La receta es de un compañero de mi antiguo trabajo, Atilio, que estuvo viviendo en EEUU durante un tiempo y es una maravilla. La receta está escrita tal y como el me la dio, que es como en casa la hacemos.
En el blog ya tenía la receta del propio bizcocho de zanahoria, pero la de hoy es de la tarta con su característica cobertura.

Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!

Ingredientes

Para el bizcocho:
250 g de azúcar
250 ml de aceite de girasol u otro suave
4 huevos
230 g de zanahorias ralladas
230 g de harina
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de canela en polvo

1/2 cucharadita de jengibre molido o en polvo. Yo no lo pongo.

Para la cobertura
230 g de azúcar
230 g de queso crema
55 g de mantequilla
2 cucharaditas de esencia de vainilla.

Preparación


Bizcocho:
Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo.

Mezclar en un bol el azúcar, el aceite, los huevos y las zanahorias ralladas. Yo lo hago con batidora de varillas.

Mezclar en otro bol la  harina, la levadura y una cucharadita de canela en polvo. Poco a poco  agregar la mezcla de harina al bol de las zanahorias e ir batiendo hasta que esté totalmente integrado.

Engrasamos y enharinamos el molde y vertemos la mezcla. Horneamos durante 40-45 minutos o hasta que el pincho salga limpio.

Cobertura
Echamos en un bol, el queso, el azúcar, la mantequilla en pomada y la esencia de vainilla. Mezclamos con batidora de varillas, lo suficiente hasta que la mezcla esté homogénea, tener cuidado de no sobrebatirla.

Una vez que la tarta está fría, la metemos en nevera forrado con film, para que coja más consitencia el bizcocho y así  rellenarla mejor. Yo suelo hacer el bizcocho por la tarde y monto la tarta al día siguiente.

Partimos el bizcocho por la mitad y rellenamos con la crema de queso. Cubrimos la tarta por fuera con la crema con ayuda de una lengua de silicona. Una vez que hemos cubierto toda la tarta,cubrimos la superficie con nueces picadas.

Esta tarta está mejor de un día para otro, cuando los sabores de la crema de queso y el bizcocho se han asentado.
Daniela con su mami disfrutando de la tarta

Tarta de chocolate (sin horno)

miércoles, 24 de agosto de 2016

Me encanta el verano, los días se alargan, vamos ligeros de ropa, es tiempo de playa, piscina... y de hacer recetas facilitas, si no requieren horno ni mucho tiempo, mucho mejor, porque con las altas temperaturas que estamos soportando estos días, cualquiera se mete mucho tiempo en la cocina al calorcito del horno.

Como ya os comenté en la última entrada, en las pasadas vacaciones he hecho varios goloseos, como lo que hoy os traigo, una rica tarta de chocolate sin horno, nada empalagosa y que gustó a toda la familia. Si a la hora de servir, la acompañas con un poco de nata montada, ya es para morirse:-)


Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!

Ingredientes
Para la base:
150g de galletas maria.
60g de margarina.

Para el relleno:

250g de chocolate de cobertura.
1 litro de leche entera.
50g de azúcar.
2 sobres de cuajada ( cada uno son 12g).

Molde de 20cm.

Preparación

Base de galletas:
Engrasamos la base y paredes del molde y forramos con papel de hornear.

En  un robot de cocina con el accesorio de cuchillas, trituramos las galletas hasta obtener migas finas. Otra opción es introducir las galletas en una bolsa de plástico de cierre hermético y machacarlas con un rodillo de cocina.

Ponemos las galletas trituradas en un cuenco, vertemos sobre ellas la mantequilla derretida y mezclamos a mano. Disponemos esta pasta sobre el molde preparado, presionando con los dedos sobre la base. Después introducimos en el frigorífico durante 20-30 minutos para que se enfríe y adquiera firmeza mientras preparamos el relleno.

Relleno:
Tomamos 200 ml de leche  y disolvemos los dos sobres de cuajada con ayuda de unas varillas. Reservamos.

En un cazo vertemos los 800ml de leche restantes con el azúcar , cuando se disuelva el azúcar, añadimos el chocolate troceado y movemos con varillas hasta que obtener una mezcla homogénea.

Añadimos la leche con la cuajada y seguimos moviendo hasta que rompa a hervir.

Retiramos del fuego y dejamos que se temple.

Vertemos la mezcla sobre la base y dejamos enfriar en nevera hasta que solidifique unas 6 horas o mejor de un día para otro.

Desmoldamos con cuidado, despegando la parte superior del molde con un cuchillo afilado.

Servimos con un poco de nata montada y listo, ¿verdad qué es fácil?

Tarta de queso con cuajada (sin horno)

miércoles, 17 de agosto de 2016

Las recetas de Masero ya ha vuelto de vacaciones, por desgracia. Después de pasar unos días en Croacia, Bosnia y Montenegro y otros 15 días con la familia en la Manga, hemos tenido que volver a la cruda realidad. Es una pena que después de estar esperando todo el año las vacaciones, se pasen volando, pero bueno, me quedo con lo bien que lo hemos pasado y lo mucho que ha disfrutado Danielita en la playa.

En las vacaciones, como nos reunimos bastante gente, los postres son cosa mía y he preparado bastantes cosas que os iré mostrando en las próximas semanas. A mi tío le gusta mucho la tarta de queso, así que esta la hice especialmente para él, pero le encantó a todo el mundo y voló en un periquete. Es una tarta muy rica, facilísima de hacer y encima sin horno, una maravilla que además no empalaga nada. He modificado la base de la receta original, porque en casa nos gusta más con galletas maría y margarina. Os animo a que la preparéis y me contéis.

Nos ponemos delantales y ¡a cocinar!

Ingredientes

Para la base:
150g de galletas maria.
60g de margarina.

Para el relleno:
125 g. de queso tipo philadelphia.
750 ml. de leche entera.
2 sobres de cuajada en polvo
4 huevos.
250 g. de azúcar.

Para la cobertura:
Usé mermelada de higos y lavanda que compré en Croacia, pero teniendo en cuenta que seguramente aquí no la encontréis, podéis usarla sólo de higos (pincha aquí y puedes ver nuestra receta de mermelada de higos), fresas, arándanos... del sabor que más os guste.

Preparación

Base de galletas:
Engrasamos la base y paredes del molde y forramos con papel de hornear.
En  un robot de cocina con el accesorio de cuchillas, trituramos las galletas hasta obtener migas finas. Otra opción es introducir las galletas en una bolsa de plástico de cierre hermético y machacarlas con un rodillo de cocina.

Ponemos las galletas trituradas en un cuenco, vertemos sobre ellas la mantequilla derretida y mezclamos a mano. Disponemos esta pasta sobre el molde preparado, presionando con los dedos sobre la base. Después introducimos en el frigorífico durante 20-30 minutos para que se enfríe y adquiera firmeza mientras preparamos el relleno.

Relleno:

1.En 125 ml de leche vertemos los dos sobres de cuajada y los batimos hasta total disolución.

2.En un bol a parte añadimos otros 125ml de leche ,los huevos y el queso. Batimos todo muy bien hasta que esté bien integrado.

3.En una cacerola ponemos a calentar 500 ml. de leche con el azúcar, movemos a fuego lento hasta que se disuelva el azúcar, añadimos la mezcla de leche y cuajada (paso 1), batimos en la misma cacerola, para que no se formen grumos (este paso es opcional) y por último añadimos la mezcla de leche, huevos y queso (paso2). Vamos moviendo constantemente a fuego lento para evitar que se pegue la mezcla. Cuando rompa a hervir, retiramos del fuego.

4.Vertemos sobre la base de galletas, dejamos templar y metemos en nevera, mínimo 12 horas o mejor de un día para otro.

5. Desmoldamos con mucho cuidado ayudándonos de un cuchillo afilado para despegar la tarta por la parte superior y la servimos con la cobertura que más nos guste. En esta ocasión, he preferido que cada uno decida si le apetece o no con cobertura.

Tarta de queso telaraña (sin horno)

martes, 7 de junio de 2016

El verano casi ya ha llegado, con el calor no apetece encender el horno y una buena alternativa son las rápidas y socorridas tartas frías sin horno. Fresquitas de la nevera, son de lo más apetecibles.
Esta tarta de queso es del libro de "Cake days" de The Hummingbird bakery. Os aseguro que una vez que la probéis, pasará a ser una de vuestras preferidas.

Para la decoración podéis decorarla con chocolate negro como yo lo hice, lo de la tela de araña, no está muy acorde con la época del año (os puede venir bien para Halloween) pero me apetecía probar ese tipo de decoración. La podéis decorar con mermelada o como más os guste.

Ingredientes (para 8-12 personas)

Para la base de galleta:
220 g. de galletas tipo digestive.
100 g. de mantequiila sin sal, derretida.

Para el relleno de queso:
4 láminas de gelatina.
600 g. de queso cremoso (tipo Philadelphia).
110 g. de azúcar.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
1/2 cucharadita de ralladura fina de piel de limón.
200 ml. de nata para montar o crema de leche
60 g. de chocolate negro (mínimo 70% de cacao)

Un molde desmontable de 20 cm de diámetro.
Una manga pastelera con boquilla fina (nº2).

Preparación

Forramos la base del molde con papel de hornear y a continuación, en un robot de cocina con el accesorio de cuchillas, trituramos las galletas digestive hasta obtener migas finas. Otra opción es introducir las galletas en una bolsa de plástico de cierre hermético y machacarlas con un rodillo de cocina.

Ponemos las galletas trituradas en un cuenco, vertemos sobre ellas la mantequilla derretida y mezclamos a mano. Disponemos esta pasta sobre el molde preparado, presionando con los dedos sobre la base.Después introducimos en el frigorífico durante 20-30 minutos para que se enfríe y adquiera firmeza mientras preparamos el relleno.

Ponemos las láminas de gelatina en un cuenco con agua tibia para que se ablanden. Con una batidora de varillas eléctrica o una batidora amasadora con pala, batimos el queso cremoso, el azúcar,la esencia de vainilla y la ralladura de piel de limón hasta obtener una pasta suave. En otro cuenco, batimos la nata hasta que quede semimontada.

En un cazo pequeño, a fuego muy bajo, derretimos aprox. 200 g. de la mezcla de queso cremoso. Dejamos que se caliente ligeramente y luego retiramos del fuego y añadimos la gelatina para que se derrita en la crema de queso.

Añadimos el resto de la crema de queso fría a la mezcla caliente del cazo, agregando 3 cucharadas cada vez y sin dejar de remover. Con mucho cuidado, incorporamos la nata semimontada a la mezcla y después vertimos sobre el fondo de tarta preparada. Alisamos la parte superior de la tarta con una espátula.

Troceamos el chocolate en un cuenco de cristal y derretimos sobre un cazo de agua caliente, al baño María. Retiramos del fuego y dejamos que se enfríe. Introducimos el chocolate en la manga pastelera y hacemos círculos concéntricos sobre la tarta, con la misma separación entre ellos. Con un palillo o la punta de un cuchillo afilado, trazamos una línea fina desde el círculo interior hasta el exterior para crear el efecto telaraña. Limpiamos el palillo o cuchillo después de trazar cada línea.

Colocamos la tarta terminada en el frigorífico y dejamos que cuaje durante un par de horas, o preferiblemente toda la noche.

Espero que os guste.

Tarta cheesecake arco iris (sin horno)

viernes, 27 de mayo de 2016


La tarta de hoy es la segunda que hice para la pequeña Daniela, que con tanta familia y tanta celebración, no me daba tiempo a hacer la tarta perro . Como no contaba con mucho tiempo (la primera celebración era el viernes y tenía que trabajar) opté por hacer el jueves una tarta sin horno, una deliciosa cheesecake . Para que fuese más acorde con la pitufina de la casa, la teñí de colores. Aunque Daniela no la cató, el bonito colorido llamó mucho su atención.
Para que os hagáis una idea, el molde que he utilizado es de 18 cm, alrededor del cual puse una tira de acetato para que la tarta quedase más alta. El acetato lo venden en láminas en cualquier papelería, lo cortáis , según el tamaño del molde y lo podéis reutilizar las veces que queráis.

Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!
Ingredientes

Para la base:
150 g de galletas tipo digestive o las que más os gusten.
75 g de mantequilla sin sal.
250 gr. de yogur natural cremoso (son 2 yogures)

Para la mousse:
300 g de queso batido 0%.
500 ml. de nata para montar o crema de leche muy fría.
200 g de azúcar.
12 hojas de gelatina.
1 vaso de leche.
Dos cucharaditas de esencia de vainilla.
Colorantes verde hoja, celeste, rosa y amarillo limón, todos de Wilton.

Para la decoración:
250 ml nata para montar o crema de leche muy fría
3 cucharadas de azúcar
2 cucharadas soperas de queso de untar.
Colorantes verde hoja, celeste, rosa y amarillo limón, todos de Wilton.

Preparación

En primer lugar cubrimos los bordes el molde con una hoja de acetato, para conseguir más altura del molde. Forramos la base con papel vegetal . Reservamos. Nota: si tenéis un molde alto no hace falta el acetato.

En una bolsa tipo zip metemos las galletas y las trituramos aplastándolas con un rodillo de cocina, si tenéis picadora , pues mejor, os ahorráis este paso tan rudimentario.

Fundimos la mantequilla en el microondas y se la añadimos  a las galletas, movemos muy bien para que se mezclen y así conseguir una textura arenosa.

Cubrimos la base del molde , repartiendo  la galleta y la aplastándola  para conseguir una base uniforme, yo este paso lo hago con las manos, pero os podéis ayudar con un vaso o similar. Metemos el molde en la nevera.
Hidratar las láminas de gelatina en agua fría durante cinco minutos.
Calentar la leche sin que llegue hervir ( lo podéis hacer en un cazo o en el microondas ).

Añadimos las láminas de gelatina a la leche y con unas varillas movemos muy bien hasta que se hayan disuelto por completo. Reservamos.

En un bol añadimos el queso, el yogur y la esencia de vainilla. Mezclamos con la batidora. Una vez que está todo batido añadimos la leche con la gelatina y seguimos batiendo hasta que quede espumoso.

En otro recipiente montamos con batidora de varillas la nata que ha de estar bien fría hasta que quede firme.

Vertemos la nata sobre la mezcla anterior y mezclamos con movimientos envolventes de arriba a abjo con una lengua de silicona, hasta que quede todo bien integrado.

Pesamos la mezcla (la mía pesó 1420 g) lo dividí entre el número de colores, o sea, cinco y me salió que cada capa debía pesar 285g. Así que iba sacando de la mezcla inicial 285 g de la mezcla y la iba tiñendo y colocando en el molde. Esta es la parte más engorrosa de la receta, porque manchas bastantes cacharros. Cada capa hay que distribuirla de manera uniforme en el molde y con una espátula dejarla lo más liso posible.

Teñí  primero la capa rosa, la extendí lo más uniforme que pude y lo metí al congelador diez minutos, teñí la siguiente capa, la extendí y de nuevo al congelador. Las iba tiñendo de a uno. Aprovechaba los tiempos en el congelador para teñir las capas y así evitar que cuajaran.

Una vez que tenemos nuestra tarta lista la metemos en la nevera de un día para otro para que repose.

Al día siguiente desmoldamos con cuidado. Yo utilizo un cuchillo para despegar un poco la parte superior y luego me ayudo abriendo el aro del molde despacito, eso ya cada uno como os apañéis.

Una vez desmoldada, montamos la nata , el azúcar y el queso de untar con una batidora de varillas, hasta que esté bien firme y decoramos al gusto, yo teñí la nata de los mismos colores que las capas y lo decore con manga.

Espero que os guste.
FuenteTomillo y laurel y otras cosas de comer con algunas modificaciones de mi cosecha :-)

Tarta de crema catalana

miércoles, 24 de febrero de 2016

¿Recordáis la receta de Crema catalana que hicimos en el blog? Pues hemos querido ir un poco más allá haciendo versionándola en una tarta.  El sabor es el mismo, con su azúcar quemado y todo... pero tenemos las ventajas de que así las pueden comer más personas que cuando la hacemos como postre invidicual y que además no requiere horno, así que es una buena opción por ejemplo en verano, cuando apetece menos encenderlo.


Ingredientes

Para la base:
200gr. de galletas Napolitanas.
80gr. de mantequilla.

Para la crema catalana:
1 litro de leche entera.
8 yemas de huevos M
45gr. de Maizena (harina de maíz).
200gr. de azúcar blanco.
Piel de 1 limón.
1 rama de canela.
8 hojas de gelatina neutra .
Canela en polvo y azúcar moreno para decorar.

Molde redondo desmontable de 20 cm.

Preparación

Base:
En primer lugar haremos la base, la típica base de galleta. Forramos el molde desmontable con papel vegetal (tanto la base como los laterales).

Trituramos las galletas (podemos usar también galletas María si no tenéis napolitanas) con ayuda de un rodillo, yo las meto en una bolsa con cierre zip. Añadimos mantequilla derretida y mezclamos bien hasta obtener como una especie de arena. Cubrimos la base de nuestro molde con la galleta, presionamos con la mano o vaso y para que quede bien nivelada y metemos en la nevera.

Crema catalana:
1. En primer lugar, reservamos 250 ml. de leche, una parte usaremos para disolver la gelatina y otra parte para disolver la maizena, como más abajo os explico.

2. Hidratamos las hojas de gelatina en un bol con agua fría.

3. Disolvemos la maizena en un poco de la leche que teníamos reservada (la suficiente para que quede bien disuelta). 

4. En un bol batimos ligeramente con varillas las yemas, el azúcar y la maizena disuelta.

5. Calentamos la leche restante que teníamos reservada en el microondas. Cuando esté caliente, escurriremos las hojas de gelatina y las añadimos. Removemos hasta que la gelatina esté bien disuelta. Reservamos.

6. En un cazo mediano, calentamos la leche restante (750 ml.) con la ralladura de limón (ojo, no rallar la parte blanca del limón) y la canela.

7. Cuando la leche empiece a hervir, retirar del fuego y verter un poco sobre la crema de yemas y azúcar (la del punto 4)  y batir enérgicamente para "calentar" las yemas. Una vez ya estén bien mezcladas y hayan cogido la temperatura de la leche, verterlas sobre el cazo donde está la leche y seguidamente echar la leche con la gelatina. Dejar a fuego bajo, moviendo continuamente hasta que espese, no dejar que hierva.

8. Retiramos la ralladura de limón y la canela y vertemos la mezcla sobre el molde..

9. Cubrimos la tarta y metemos en la nevera al menos 12 horas. Podríais congelarla también, pero si lo hacéis tenéis que sacarla 1 hora antes de servir y guardar en nevera.

10. Como toque final, antes de servir, mezclamos azúcar y canela en un bol pequeño y espolvoreamos encima de la tarta. Quemamos con soplete para obtener una capa superior crujiente.


Cuidado al cortar, para tener un corte limpio, usar un cuchillo grande y afilado y mojarlo en agua caliente. Secar con un paño y cortar. Repetir la misma operación para cada corte.

¡Que la disfrutéis!

Fuente: Cupcakelosophy

Tarta de galletas y chocolate

lunes, 16 de noviembre de 2015

¡Buenos días!

Vamos a empezar la semana con una receta dulce de las de toda la vida. Mentiría si os dijera que la de hoy es la tarta que me solía hacer mi madre de pequeña en los cumpleaños, porque como yo era una niña muy rarita , no había forma de que me sacaran de la Comtessa (seguro que la mayoría de vosotros la conocéis), pero ésta es la tarta que mi madre solía hacer en el restaurante familiar y siempre era un éxito.

Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!

Ingredientes

3 paquetes de galletas cuadradas.
leche entera con nesquik o cola-cao al gusto.
250g de chocolate fondant.
250ml de nata para montar.


Preparación

En primer lugar engrasamos con mantequilla el molde en el que vayamos a hacer la tarta y lo forramos con papel de horno. Yo lo hice en una bandeja sólo lo engrasé ya que no tenía papel de horno.

En un cazo ponemos a calentar la nata al fuego medio-bajo o al microondas, cuando rompa hervir retiramos del fuego y añadimos el chocolate, movemos hasta que se funda por completo.


En un plato añadimos la leche templada con el nesquik. Vamos mojando las galletasque tendrán que están bien mojadas pero sacándolas antes de que se rompan. Es el paso más importante y depende del tipo de galleta que se utilice, algunas galletas bastará con pocos segundos y otras hay que tenerlas más tiempo. De este paso dependerá la jugosidad de la tarta.

 
Las vamos colocando en la bandeja como se observa en la fotografía.


Cubrimos con chocolate y vamos poniendo otra capa de galletas. Así sucesivamente alternando galleta y chocolate, hasta terminar con todas las galletas.


 

 Terminamos cubriendo toda la tarta con chocolate y decoramos al gusto.

Dejamos enfriar en la nevera y ya tenemos lista nuestra tarta.



Tarta helada de vainilla y chocolate

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Buenos días,

Me resisto a entrar en otoño, así que hoy os traemos una deliciosa tarta helada de vainilla y chocolate que hice el pasado mes de julio con motivo de mi cumpleaños.


Si, ya sé que ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero por una cosa o por otra, no encontraba el momento de publicarla. Así que aprovechando el próximo "veranillo de San Miguel", os la muestro.

Lo mejor de la tarta es el bizcocho, tiene una textura húmeda, esponjosa y con un delicioso sabor a chocolate. Ha pasado a convertirse en uno de mis favoritos desde el momento que la probé. Si no os animáis a hacer la tarta por ser un poco engorrosa, al menos tenéis que hacer el bizcocho, no os arrepentiréis. El helado tampoco se queda atrás , tiene un intenso sabor a vainilla. Hace unas semanas publicamos su elaboración en el blog, ver receta aquí. Yo lo hice con la heladera del Lidl, pero si no tenéis heladera o queréis ahorrar tiempo, podéis sustituirlo por un helado de calidad. Os recomiendo el del Lidl ,uno con el envase rojo, bueno , bonito y barato.

La receta es de la web La receta de la felicidad, la tenía guardada del año pasado, pero me echó para atrás el hecho de ver en los comentarios de la receta que la gente dijera que se quedaba muy dura cuando la sacabas del congelador, que había que sacarla con mucho tiempo de antelación y que si no lo hacías casi tenías que cortarla con una radial prácticamente. Aparte decían que no les quedaba bien al cubrirla con el chocolate. Todas esas cosas son ciertas, pero tranquil@s, se pueden remediar. Simplemente tenemos que sacar la tarta del congelador antes de consumirla (como unos veinte minutos o media hora)  y si somos muy cuidadosos a la hora de cubrir la tarta, dejando que el chocolate pierda un poco de calor y sacando la tarta del congelador en el momento de cubrirla, ese problema también lo tendremos resuelto.

Tener en cuenta también que cuando hagáis la masa del bizcocho quedará muy líquido cuando añadáis el agua, pero es normal. Tampoco os asustéis si al preparar el chocolate de cobertura os queda grasiento y con una consistencia extraña, cuando se enfría está buenísimo.

Sobre el molde, usé 2 moldes como de papel de aluminio que venden en Mercadona que miden unos 20 cm. No se pueden usar moldes desmontable ya que la masa es muy líquida y se saldría por la base.

Para el montaje de la tarta usé un molde de 20 cm , éste si que era desmontable, y así poder desmoldarla bien. Como el molde no es muy alto, gané altura poniéndole acetato hasta doblar la altura original del molde.

Y ya por último pues decir que la tarta me gustó muchísimo y seguramente la vuelva a repetir. Sin más dilación, nos ponemos delantales y ¡a cocinar!
La porción recién cortada
Ingredientes
 
Para el bizcocho:
200g de harina.
300g de azúcar.
90g de cacao puro en polvo.
1 cucharadita de levadura química tipo Royal.
1 pizca de sal.
2 huevos.
200 ml de buttermilk o 200 ml de leche entera más una cucharada de vinagre , que es como la hice yo.
125 g de mantequilla fundida.
200 ml. de agua en la que disolvemos un sobre de nescafé.

Para el relleno:
1 litro de helado de vainilla ( ver receta aquí )

Para la cobertura:
200 ml de nata para montar.
50g de mantequilla.
250 g de chocolate fondant.
Crocanti de almendra.
Preparación


Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.

Preparamos el buttermilk. Para ello, a 200 ml de leche le añadimos una cucharada de vinagre. Dejamos reposar durante 15-20 minutos, hasta que tenga apariencia de leche cortada.

Mezclamos los ingredientes secos: la harina, el cacao, la levadura, el azúcar y la sal. Añadimos los huevos batidos, la mantequilla fundida y el buttermilk. Mezclamos bien. Cuando esté todo integrado añadimos el café y mezclamos de nuevo. Como ya he dicho antes, la masa queda muy líquida.

Repartimos la mezcla en los dos moldes y horneamos unos 30 minutos, depende un poco del horno. Ya sabéis, el mejor método es guiarse al pinchar un palillo en el bizcocho, que si sale limpio, es símbolo de que ya está hecho.

Sacamos del horno, dejamos reposar quince minutos en el molde y desmoldamos, dejando enfriar totalmente hasta seguir con la receta. Es mejor prepararlos con un día de antelación.

Como ya tendremos el helado hecho, bien el de nuestra receta, bien comprado en la tienda, lo sacamos del congelador para que quede con una textura que se pueda manejar bien.

Montaje de la tarta:
En un molde desmontable alto de unos 20 cm forrado con papel vegetal, colocamos un bizcocho a modo de base, repartimos el helado de vainilla por encima y ponemos el otro bizcocho en la parte superior.

Llevamos al congelador y dejamos de un día para otro.

Al día siguiente, preparamos la cobertura de chocolate. Para ello hervimos la nata, retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado y la mantequilla. Dejamos reposar unos minutos y movemos hasta obtener una crema homogénea.

Sacamos la tarta del congelador, la ponemos sobre una rejilla ( con una bandeja debajo) y vertemos sobre ella la cobertura de chocolate. Es importante que el chocolate no esté muy caliente porque si no se funde el helado de vainilla, ni muy frío porque si no resbalará sobre las paredes de la tarta. Yo lo dejé como un par de minutos enfriar si no recuerdo mal.

Decoramos al gusto, yo lo hice con crocanti de almendra.

Espero que os haya gustado. Merece la pena hacerla aunque sea un poco engorrosa, merece la pena.
  
Se deshace mientras que te dice "cómeme"

Príncipe Alberto

jueves, 21 de mayo de 2015

Buenos días,

Ya estamos en el ecuador de la semana y es momento de preparar ideas ricas para el fin de semana. El año pasado estuvimos en la isla de la Palma (Canarias), también llamada la isla bonita. Aparte de sus preciosos paisajes y contrastes (la Caldera de Taburiente, los distintos volcanes, sus bosques..) , nos trajimos un trocito de su gastronomía típica , como puede ser el queso asado con mojo (ver receta aquí) , el bienmesabe (que ya haremos) o la receta de hoy, el Príncipe Alberto, entre otras elaboraciones...
Este postre tiene un cierto parecido con el tiramisú, aunque para nuestro gusto, está muchísimo mejor, no os arrepentiréis de hacerlo. Lo tomamos en varios sitios, pero por si alguien quiere ir a la Isla, nos gustó mucho el que comimos en el restaurante Chipi Chipi, un sitio con encanto y curioso, dónde comes como en una especia de cabinas o habitaciones cerradas, con buenas raciones y gran gran precio...

Las "habitaciones" del Chipi Chipi
Si os preguntáis el porqué de este nombre, hay 2 hipótesis. Fue creado por Doña Matilde Arroyo, eso está claro, repostera más prestigiosa de la Palma, una mujer que empezó a hacer dulces en época de la posguerra y vendía de puerta en puerta para mantener a sus hijos. En un sitio nos dijeron que este postre se llamaba así por lo bueno que estaba, como el príncipe Alberto (pero yo no me atrevería a comparar este manjar con esa persona, pero bueno). Por otro lado, cosa que nos dijo más gente, parece ser que un tal Príncipe Alberto (no el mismo de antes) visitó la isla y en honor a él hicieron este postre. Sea cual sea su origen, el caso es que está buenísimo.

Rondan 2 recetas por la red, una que se hace con nata y otra sin nata. Nosotros la hemos hecho con nata. En ese caso, como única consideración "especial" de esta elaboración, indicar que usamos un tipo de nata vegetal, con textura mantequillosa y cierto sabor a vainilla, llamada Ello Ermol. Esta nata sólo la he visto en Canarias y Portugal, me llamó la atención el producto al no haberlo visto nunca y la compré. Por lo que he indagado, es difícil de encontrarla en la península y de encontrarla, será un precio muy caro (unos 5 €, en contra de los menos de 2€ que os vale en esos sitios), por lo que no os merecerá la pena comprarla. Si la usáis, tener en cuenta que debe estar muy fría (podemos mantener en nevera un mínimo de 3 horas antes de usarla), es de fácil montado y no se baja, quedando con una consistencia de nata muy espesa y con un sabor distinto al de la nata de origen animal. Como la mayoría de los que nos leéis no podréis conseguirla, tener en cuenta que la podéis sustituir por nata de 35,1% de m.g. o de 38% de m.g. , aunque esta no la he visto nunca (montáis la nata y seguís los pasos igual que el resto de la receta).


Ingredientes

4 huevos.
1 bote de nata Ello Ermol.
100 g. de mantequilla.
1 tableta de chocolate fondant.
8 cucharadas de azúcar.
100 g. de almendras, tostadas a poder ser.
100 g. de avellanas.
1 taza de café.
Bizcochos.

Preparación

Montamos la nata con la mitad del azúcar en un bol y la reservamos. Si utilizamos la nata Ello Ermol la sacamos del bote y batimos ligeramente para ablandarla.

Separamos las claras de las yemas. En otro bol, montaremos las claras a punto de nieve y añadimos la otra mitad del azúcar. Cuando queden montadas, añadiremos las yemas poco a poco con una espátula con movimientos envolventes, sin dejar de batir.

Troceamos el chocolate y lo fundimos junto con la mantequilla en el microondas o al baño María, como prefiráis. Cuando esté fundido, dejamos que se enfríe. Una vez frío el chocolate, lo añadimos a la mezcla de los huevos.

Trituramos los frutos secos con una picadora y los añadimos también a la mezcla. Añadimos la nata a esta masa, poco a poco, con movimientos envolventes.

Vertemos en una fuente un poco de la crema resultante. Encima colocamos bizcochos troceados empapados en café y cubrimos con el resto de la crema.

Como toque final, espolvoreamos un poco de almendra troceada por encima. 

Lo suyo es dejarlo enfriar para que coja cuerpo, y mejor dejarlo de un día para otro, aunque tenemos que tener en cuenta que lo mínimo son 6 horas de nevera.

Serviremos en copas, podemos acompañar de nata montada. A lo mejor al servirlo en las copas no queda muy estético (por eso no le hice una foto en copa), pero tranquil@s, cuando lo comáis os dará igual eso. 

Fuente: Las recetas de mi madre

Aquí van unas fotos de La Palma para que os animéis a ir.
Las recetas de Masero dejó su firma en Playa Nogales
Playa Nogales, una playa a lo "Parque Jurásico"
Panorámica del borde de la Caldera de Taburiente y del "mar de nubes" desde el Roque de los Muchachos

Tarta mousse de naranja

miércoles, 13 de mayo de 2015

Con motivo del nacimiento de Daniela, aún sigue viniendo gente a casa a conocer a la pitufina. En esta ocasión les tocaba el  turno a mis compañeros de trabajo y decidí hacer una deliciosa tarta de naranja que encontré revisando las recetas que había guardado en los favoritos de mi móvil. Ahora como la peque no me deja mucho tiempo (a pesar de ser muy buena) tengo que recurrir a tartas que no requieran mucha elaboración y aprovechando los calores que azotan los Madriles me decanté por una tarta mousse muy fresquita (si queréis ver más tartas mousse parecidas, podéis hace esta de fresa o esta de chocolate blanco):


Ingredientes

Para la base:
1 paquete de galletas Digestive con chocolate
60 gr. de mantequilla
1 puñado de nueces

Para la mousse de naranja:
1 naranja
250 ml. de nata 35% M.G.
1 yogur griego
4 hojas de gelatina neutra
50 gr. de azúcar glass

Para la decoración:
1 bote de mermelada de naranja (250 g.)
1 hoja de gelatina neutra

Molde empleado de 20cm desmontable

Preparación

Base:
Trituraremos las galletas, hasta que queden bien desmigadas. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos bien hasta tener una masa con una textura terrosa.

Trituraremos ligeramente las nueces, pero dejándolas un poco enteras para que se note al comer la tarta que están presentes.

Vertemos todos sobre la base de nuestro molde y lo distribuimos todo bien por ella, presionando ligeramente para que quede bien apretado y luego al partir la tarta no se nos rompa la base.

Metemos el molde en el congelador mientras que preparamos el relleno de la tarta.

Mousse de naranja:
Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua 10 minutos, para que se hidraten. Mientras, lavamos bien la naranja y rallamos la piel, la parte naranja sólo. Hay que tener cuidado con eso, ya que si rallamos la parte blanca amargará.

Sacamos el zumo de esa naranja y lo mezclamos con la ralladura. Lo ponemos a hervir. Cuando empiece a hervir, lo quitamos del fuego y dejamos que infusione 5 minutos. Pasado ese tiempo, colamos el zumo y añadimos las hojas de gelatina que habíamos dejado en remojo anteriormente, previamente escurridas claro. Removemos bien hasta que queden bien integradas con el zumo.

Batimos la nata junto con el azúcar y una vez que quede montada añadimos el yogur griego y el zumo de naranja, integrándolo con una espátula con movimientos envolventes.

Vertemos la mousse sobre el molde que teníamos en el congelador y lo dejamos en la nevera al menos 8 horas.

Decoración:
Una hora antes de comer la tarta, ponemos la hoja de gelatina que nos queda en remojo en agua fría durante 10 minutos.

Mientras vamos calentando la mermelada con 2 cucharadas de agua y añadimos la hoja de gelatina que habremos dejado escurrir. Mezclamos bien hasta que la gelatina quede integrada.

Vertemos sobre la tarta e introducimos de nuevo en la nevera hasta la hora de comer la tarta.

Nota: Si no tienes galletas Digestive con chocolate puedes hacer la tarta con cualquier otro tipo de galletas y añadir dos cucharadas de cacao en polvo sin azúcar.

Fuente: Corazón de Caramelo

Tarta mousse de fresa

lunes, 6 de abril de 2015

Buenos días a tod@s,

La publicación de hoy es especial, ya que es una Tarta de mousse de fresas para celebrar el nacimiento de nuestra hija Daniela el pasado Miércoles 1 de Abril. La pequeñaja se hizo de rogar, pero al final nació por parto natural en 25 minutos....madre mía, que rápidez, casi tanto como lo que se tardan en hacer las recetas del blog...en fin, que casi se le cae la nena por el camino...Ya tenemos minichef para el futuro, así que la iremos enseñando poco a poco el arte culinario, al menos cuando pueda mantener la cabecita derecha :p.

Mónica aún se encuentra convaleciente, así que por un tiempo Ismael es el dueño y señor del blog y por lo tanto se hará cargo de las publicaciones.

Bueno, a lo que vamos. Esta tarta es de una elaboración muy sencilla. La base la podéis preparar del tipo de galletas que más os gusten, por ejemplo Oreo, María...o emplear una base de bizcocho, las combinaciones son infinitas. No os preocupéis por hacer una tarta grande, ya que es muy suave y podréis comer unas buenas raciones sin problemas, así que no os durará mucho en la nevera.



Ingredientes

Para la base:
30 gramos de mantequilla sin sal.
100 gramos de galletas tipo "digestive".
2 cucharadas de mermelada de frambuesa.

Para la mousse:
400 gramos de fresas.
150 gramos de azúcar.
250 gramos de queso mascarpone.
500 ml. de nata.
2 cucharadas de queso tipo "philadelphia".
6 hojas de gelatina.

Molde redondo de 20 cm.

Preparación

Base:
En primer lugar engrasamos el molde con mantequilla y los forramos con papel vegetal.
Trituramos las galletas, para ello  metemos  las galletas en una bolsa de tipo zip y aplastamos bien con un rodillo de amasar.

Derretimos la mantequilla en el microondas (en el mío lo hago con la función de descongelar, para evitar que se queme) y la mezclamos muy bien con la galleta molida, hasta que quede bien integrada.

Cubrimos la base del molde aplastando muy bien la galleta con ayuda de una cuchara o con la mano, que es como mejor queda. Echamos dos cucharadas de mermelada y la extendemos por encima con una espátula o cuchara. Metemos en nevera para que se endurezca.

Mousse:
Añadimos el azúcar a las fresas y las dejamos al menos un par de horas macerando.

Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría.

Batimos el queso mascarpone hasta que esté cremoso.  Montamos la nata con un par de cucharadas de queso tipo philadelphia.

En un cazo calentamos 6 cucharadas de agua y disolvemos la gelatina.

Trituramos las fresas con una batidora. Mezclamos las fresas con el queso mascarpone. A continuación, añadimos la gelatina disuelta y para finalizar la nata. Vertemos sobre el molde.

Metemos en la nevera. Dejamos de un día para otro a poder ser, sino como mínimo 4-5 horas.

Una vez que ya esté fría, desmoldamos con cuidado con ayuda de un cuchillo.

Decoración 
Yo usé nata montada con azúcar glass, dándole la forma que veis con manga. También puse una fresa cortada en trocitos por encima, pero es opcional. Como ideas podéis poner virutas de chocolate blanco, coulis de fresa (podéis ver como se hace el coulis aquí)....

Fuente: Con las zarpas en la mesa

La manita de Daniela