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Tarta corazón

lunes, 11 de febrero de 2019

La tarta de hoy,  fue la tarta de moda del año 2018, yo la preparé el pasado mes de Noviembre para el cumpleaños de Ismael, pero con los dos peques, la casa, el colegio... no he tenido tiempo de publicarla, así que como más vale tarde que nunca , hoy traigo la receta, además ahora que viene San Valentín, es más que ideal...

La receta original es con base de galleta, pero he optado por la base de hojaldre que gusta más en casa. Es una tarta sencilla, pero hay que ser muy cuidadoso con la manipulación del hojaldre, porque una vez horneado es bastante quebradizo. El relleno podéis elegir el que más os guste nata, crema, trufa,... en mi caso nata con queso .El molde lo podéis o bien dibujar sobre un cartón fino,cartulina, acetato o comprarlo,como en mi caso, el mio lo compré en Aliexpress muy baratito, podéis ver el enlace aquí: corazón de acetato. La decoración es libre , podéis hacerla como más os guste fresas, frutos rojos, chuches...ah! se me olvidaba necesitamos dos bandejas de horno para hornear, una sobre la que pondremos el hojaldre y otra encima para hacer peso, así que antes de empezar a hacer la tarta pedírsela a vuestra madre, a una amiga...sin más dilaciones. Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!

Ingredientes
Para la base:
Dos láminas de hojaldre.
Plantilla con el diseño.
Para el relleno:
Nata para montar con un 35%.
160g de azúcar glass.
250g de queso tipo philadelphia.
7g (2 cucharaditas) gelatina en polvo sin sabor (4 hojas o láminas de gelatina).
40ml agua.

Preparación

Precalentar el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

El primer lugar dejamos atemperar el hojaldre, lo extendemos en el papel de horno que trae,colocamos encima la plantilla y con un cuchillo y mucho cuidado vamos trazando el dibujo. Quitamos el hojaldre sobrante , pinchamos todo el  corazón con un tenedor para que no suba durante el horneado, ponemos sobre este papel vegetal y encima la otra bandeja de horno.


Horneamos en la altura media del horno durante unos 15 minutos o hasta que veamos que está dorado, comprobar pasado ese tiempo si esta hecho, si no ponerlo unos minutos más. Dejar enfriar en la bandeja unos minutos antes de manipularlo porque caliente es muy muy frágil. 

Tenemos que repetir todo este procedimiento con la segunda lámina de hojaldre, porque como veis en la fotografía la tarta tiene dos alturas.

Mientras vamos preparando la crema de queso, para ello:
En un cuenco pequeño,verter el agua sobre la gelatina para hidratarla, mover muy bien hasta su completa disolución. Dejar reposar 10 minutos. Meter en el microondas 15  segundos para derretirla y reservar.

En un bol amplio ponemos el queso crema y la nata bien fríos, montamos a velocidad alta durante 2 minutos o hasta que esté a medio montar, con un colador añadir el azúcar glass y batir a velocidad alta un minuto. Tomar una cucharada de la crema y mezclar con la gelatina que teníamos reservada, añadir al resto de la crema y batir hasta que la mezcla esté bien firme.Poner la nata en una manga pastelera con la boquilla que más nos guste.
Nota: Si queréis, podéis sustituir los 7g de gelatina en polvo por 4 hojas o láminas de gelatina. Para ello tendréis que hidratar las láminas en agua fría durante 5 minutos. Luego escurrirlas, y añadirlas a los 40ml de agua previamente calentada. Como el agua está caliente, las hojas de gelatina se derretirán enseguida. El resto de la receta es igual.

Trasladar el corazón en la base definitiva en la que vayamos a presentar la tarta, poner por debajo un poquito de crema a modo de pegamento para que no se mueva.Con nuestra manga vamos cubriendo toda la base con copetitos. Una vez completada la base, ponemos sobre ésta con mucho cuidado la otra lámina de hojaldre, dejándola caer sin presionar o forzar.De nuevo vamos cubriendo la segunda base de nuevo con copetitos.

Para terminar decoramos como más nos guste, yo poté por fresas, arándanos, flores de oblea, macarons y perlas de caramelo. Ni que decir tiene que a parte de ser preciosa ¡¡estaba buenísima!!



Con la parte central del corazón hice una minitarta muy mona, que Ismael llevó al trabajo
Fuente de la crema: Quiero cupcakes

Tarta terciopelo rojo (red velvet cake)

miércoles, 11 de marzo de 2015

La tarta red velvet o terciopelo rojo fue la primera tarta que hice para el primer cumpleaños que celebramos en nuestra casa nueva. Me trajo de cabeza su elaboración, porque para no haber hecho una tarta nunca debería haber elegido una más facilita, pero por Ismael me armé de valor y con ayuda de mi madre conseguimos que nos quedará buenísima. Y fue entonces cuando me enamoré de la red velvet por su delicioso sabor indescriptible y por su rica cobertura. Hasta hace bien poco he tenido publicadas en el blog las foto de la primera tarta que hice, pero eran unas fotos bastante malas, así que para este "San Valentín" la hice de nuevo y me volvió a enamorar.

En esta ocasión se me estropeó la batidora amasadora cuando estaba elaborando la buttercream, así que tuve que terminarla a mano y no pude hacer más cantidad para poder hacer una decoración más bonita, ni hacer un relleno más grueso, pero bueno, al final quedó bastante bien y de sabor un 10.  Como no tenía moldes de layer cake, he usado tres moldes desechables de aluminio del Mercadona de 18 cm que si los tratas bien los puedes reutilizar. Los bizcochos es conveniente hacerlos el día de antes para que se asiente más el sabor. La receta es de Alma Obregón tomada prestada del blog "la cocina de Morilands" y a pesar de que te dice que tienes que preparar dos porciones de crema yo sólo puede preparar una ante el fallecimiento imprevisto de mi batidora-amasadora y el resultado es también bueno.

Ahora vamos con su historia:

La tarta terciopelo rojo o red velvet es un dulce típico del sur de Estados Unidos que se puede encontrar en casi todas las buenas pastelerías del país. Este pastel llama la atención por su intenso color rojo.

En sus inicios se conseguía por la oxidación producida por la interacción de sus ingredientes, pero durante la escasez de la II Guerra Mundial, los cocineros empezaron a añadirle colorantes. El hotel Waldorf Astoria de Nueva York la servía como una de sus exquisiteces. Cuenta la leyenda que una clienta quedó extasiada con el pastel y pidió la receta. Semanas después le llegó una carta con la receta acompañada de una factura de 300 dólares por revelar el secreto. Entonces la señora decidió amortizar la inversión revelando la receta a todas las personas que pudo, y que de ahí surgió su popularización. Quizás gracias a esa dama anónima ahora puedo revelarte el secreto de este delicioso pastel.

No hemos tenido la suerte de estar en NY para probarla en el hotel Waldorf Astoria, pero en nuestro periplo por la costa Oeste pudimos dar buena cuenta de este manjar en una preciosa tienda del pueblo de Carmel (cerca de San Francisco, que como curiosidad tuvo de alcalde a Clint Eastwood), llamada Cottage of sweets. Allí la comimos en una especie de minitarta-caramelo, un híbrido bastante extraño pero muy bueno, que nos dio pie a conocer esta exquisitez, aunque no fuera en su forma más común.

Cottage of sweets, en Carmel, un paraíso de las chucherías
Y ahora sí, nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!

Ingredientes

Para el bizcocho:
120 ml de aceite de oliva suave.Yo usé de girasol.
320 gr de azúcar.
2 huevos.
2 cucharadas rasas de cacao sin azúcar.
1 cucharadita de colorante rojo en pasta.
3 cucharaditas de extracto de vainilla.
250 ml de leche.
2 cucharaditas de zumo de limón.
300 gr de harina.
1 cucharadita de bicarbonato de soda.
2 cucharaditas de vinagre blanco.

Para la crema de relleno y cobertura ( preparar dos porciones):
125 gr de mantequilla a tª ambiente.
300 gr de azúcar glas.
125 gr de queso crema (no light).
3 cucharadas de leche.

Preparación

Preparación del bizcocho:
En primer lugar preparamos el buttermilk , para ello ponemos la leche en un vaso y añadimos el zumo de limón. Dejamos reposar 8 minutos. No os preocupéis si la leche parece que se corta es como tiene que quedar.

Engrasamos y enharinamos los moldes.

Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo.

Tamizamos la harina con el cacao en polvo. Reservamos.
 
Batimos el aceite, azúcar y huevos hasta que estén bien integrados. A velocidad baja, continuamos batiendo y vamos añadiendo la mezcla de harina con cacao alternándola con la leche.

Mezclamos en un vasito el bicarbonato de soda con el vinagre y cuando burbujee lo incorporamos a la mezcla. Batimos a velocidad baja hasta que la mezcla sea homogénea.

Agregamos ahora el colorante rojo y el extracto de vainilla y continuamos  batiendo para integrarlo todo bien.

Repartimos la mezcla en los tres moldes de manera que haya la misma cantidad en cada uno de ellos (yo pesé la masa)

Introducimos en el horno durante 30 minutos aproximadamente hasta comprobar que están bien cocidos pinchando con un palillo o cuando compruebes que se han separado del molde por los laterales.

Una vez templados, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.

Envolvemos en film y metemos en la nevera hasta el día siguiente.

Preparación de la crema:
Tamizamos  el azúcar glas en un bol grande y vierte sobre éste la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente. Batimos  a velocidad máxima hasta que se integre bien la mezcla.

Vamos  incorporando la leche conforme está batiéndose. Cuando la mezcla esté blanca y esponjosa, añadimos el queso de una vez. Batimos  primero a velocidad baja durante 1 minuto aproximadamente y a continuación subimos  la velocidad al máximo y continuamos  batiendo hasta conseguir una crema con consistencia. 

Montaje de la tarta:
Igualamos los bizcochos con un cuchillo afilado  y fijamos uno de ellos con un poco de crema sobre la base que vayamos a montar la tarta, vamos rellenando y poniendo un bizcocho sobre otro.

Cubrimos nuestra tarta con una capa de crema " la capa recoge migas" que ha de ser finita y metemos en la nevera 30 minutos.

Volvemos a cubrir con una nueva capa de relleno alisando bien con ayuda de una espátula y decoramos al gusto. Yo lo decoré con migas de bizcocho.

La tarta está mejor al día siguiente. Espero que os guste.

Brownie tradicional de San Valentín

lunes, 9 de febrero de 2015

Buenos días,

¿Qué tal  el lunes? Como muy bien sabemos este sábado es San Valentín, un día muy especial para sorprender a nuestra pareja. Ya sé que muchos pensáis que es un invento meramente comercial y seguramente lo sea. Pero podemos aprovechar el día para hacer a nuestro ser querido un pastel especial u otro tipo de regalo no tan material. No debemos olvidar que tenemos que intentar  que haya más de un San Valentín al año y no dejar a nuestra pareja descuidada :-)

Para la ocasión os traigo una joyita del libro de "Las recetas de la pastelería Hummingbird", un delicioso brownie de chocolate, no apto para no amantes del chocolate porque es muy pero que muy chocolateado. Como bien sabéis, aunque yo haya hecho esta receta de este libro londinense es un dulce típico de Estados Unidos, dónde se "inventó" este bizcochito.

Los brownies deben de ser compactos pero tiernos. En esta receta no ponen nueces al ser la versión londinense, pero podéis añadirlas si queréis.

Es una receta fácil, quizás lo más complicado sea el horneado, ya que debe quedar blando por el centro y corres el riesgo de dejarlo crudo. Así que lo mejor es hornearlo hasta que se rompa la superficie y en la parte central salga el palillo un poco manchado, pero no demasiado.

Nos ponemos delantales y ¡ a cocinar!


Ingredientes (para unas doce porciones)

200 g de chocolate negro picado.
175 g de mantequilla a temperatura ambiente. 
325 g de azúcar blanquilla. Para mi gusto en excesiva la cantidad de azúcar le pondría unos 250g. 
130 g de harina. 
3 huevos M.
Azúcar glass para decorar.

Molde de 23 x 33 x 5 cm.

Preparación

Precalentamos el horno a 170ºC.

Derretimos el chocolate y la mantequilla al baño maría sobre un cuenco refractario o en el microondas en intervalos cortos de tiempo(  30 segundos) para que no se nos queme.

Retiramos el cuenco del fuego o del microondas y añadimos el azúcar y removemos bien hasta que esté incorporado. Agregamos la harina tamizada y mezclamos bien.

Añadimos los huevos, moviendo, hasta que la preparación se espese y esté homogénea.

Repartimos la mezcla en el molde engrasado y horneamos 30-35 minutos ( dice la receta) .Yo lo tuve que dejar diez minutos más porque no estaba hecho. Hay que dejarlo hasta que se resquebraje un poco pero todavía esté blando por el centro.

No debemos hornearlo en exceso porque quedaría duro.

Dejamos enfriar por completo y decoramos con azúcar glass. Si queréis hacer esta decoración o alguna parecida, no hace falta que tengáis una plantilla. Véis unos corazones bonitos en Internet, los imprimís y recortáis, así podéis hacer el decorado con cualquier forma deseada.

Tarta mousse de chocolate blanco con coulis de fresa

miércoles, 12 de febrero de 2014

Durante esta semana, son múltiples las recetas que proponen  las diversas webs y blogs para San Valentín. Aún no había tenido tiempo de poner ninguna receta para la ocasión, pero como dice un conocido refrán más vale tarde que nunca. Y hoy os la presento. Se trata de una tarta  de mouse de chocolate blanco, con base de galleta y como cobertura un delicioso coulis de fresas de temporada. Toda una delicia, que te llevará muy poco tiempo elaborarla, así que es ideal para hacerla, la tarde del jueves y regalarla a tu marido, novio o a quien te de la gana el viernes.

La receta es una suma de varias ideas de diferentes blogs. Tomé la base prestada del blog "mrmlada" que tiene unas recetas estupendas y la mousse de chocolate blanco de la web "cocinisima". El molde que usé fue desmontable de 15 cm de diámetro y de 7 cm de altura.



Ingredientes
Para la base:
30gr de mantequilla sin sal.
100 gramos de galletas tipo digestive.
2 cucharadas de mermelada de frambuesa.

Para la mousse:
225 gr de chocolate blanco.
360 ml de nata para montar.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
4 hojas de gelatina.

Para la coulis de fresas:
250g de fresas.
125gr de azúcar.
3 cucharadas de agua.

Preparación

Base:
En primer lugar engrasamos el molde con mantequilla y los forramos con papel vegetal.
Trituramos las galletas, para ello  metemos  las galletas en una bolsa de tipo zip y aplastamos bien con un rodillo de amasar.

Derretimos la mantequilla en el microondas (en el mío lo hago con la función de descongelar, para evitar que se queme) y la mezclamos muy bien con la galleta molida, hasta que quede bien integrada.

Cubrimos la base del molde aplastando muy bien la galleta con ayuda de una cuchara o con la mano, que es como mejor queda. Echamos dos cucharadas de mermelada y la extendemos por encima con una espátula o cuchara. Metemos en nevera para que se endurezca.

Mousse:
Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría.

Fundimos el chocolate en el microondas a cortos intervalos de tiempo para que no se queme.
Calentamos a fuego medio-bajo en un cazo 125 ml de  nata (reservamos un poco de la misma para disolver la gelatina) sin  dejar que hierva y le añadimos el chocolate fundido. Mezclamos muy bien hasta que estén perfectamente ligadas.

Disolvemos en la nata que reservamos las hojas de gelatina y se lo añadimos a la mezcla anterior .Ligamos todo bien y retiramos del fuego.

Montamos 235 ml de nata restantes con el extracto de vainilla, hasta que haga picos y se lo añadimos a la mezcla anterior con movimientos envolventes, hasta que esté todo integrado.

Vertemos en el molde y enfriamos en nevera durante 6-8 horas. Yo lo dejé de un día para otro.

Desmoldamos con cuidado con ayuda de un cuchillo.

Coulis:
Lavamos las fresas, las troceamos y las echamos en un cazo junto con el azúcar y el agua. Calentamos a fuego bajito hasta que las fresas estén blandas y se hayan caramelizado. Movemos de vez en cuando para que no se peguen.

Batimos y lo pasamos por un colador, para eliminar las semillas.

La cantidad de coulis que sale con estas cantidades es más que suficiente para decorar la tarta, así que podéis hacer la mitad de las cantidades. Yo preparo de más porque luego lo uso para otros postres.

Lo echamos a un biberón, dejamos enfriar y ya tenemos listo nuestro coulis para decorar, como más nos guste.

Para decorar los bordes de la tarta hice unas filigranas de chocolate fundido en papel vegetal.