Trenza de hojaldre caramelizada de membrillo, queso de cabra y cebolla endulzada

lunes, 26 de mayo de 2014

Hola a tod@s,
¿Como ha ido el fin de semana? Pues seguramente que muy bien. Nosotros hemos tenido un fin de semana campestre en la parcela con la familia y amigos, lo hemos pasado estupendamente (salvo alguna discrepancia futbolística que casi desencadena en divorcio). He dejado que me mimen y que cocine para mí la mejor cocinera del mundo mundial, mi madre. Pero como siempre tengo alguna receta en la retaguardia hoy os traigo una trenza  de hojaldre que hice la semana pasada.

Después del éxito de la trenza de hojaldre caramelizada de jamón yok y queso ( ver receta aquí ),  ideé una un poco más sofisticada, esta vez  rellena de membrillo, queso de cabra y cebolla endulzada, una perfecta combinación de sabores. Es ideal para cenar, como entrante o como plato principal con una ensalada.


La cebolla endulzada que he utilizado  es una nueva variedad que pertenece a la gama  de Cocina selecta de  La Vieja Fábrica. Está elaborada de forma tradicional a base de cebolla cortada en rodajas finas y azúcar blanco. Resuelta excelente como  salsa o guarnición de carnes, como relleno de creps o empanadas o en  tostas de queso o de foie.


Ingredientes

1 lámina de hojaldre.
Membrillo. El mío era casero (receta aquí )
Queso de cabra (rulo).
Cebolla endulzada de la Vieja Fábrica.
Azúcar moreno.
1 huevo semibatido
Mantequilla sin sal.

Preparación

No pongo cantidades del relleno porque va un poco a ojo en función del tamaño del hojaldre y de vuestros gustos.

Precalentar el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

En primer lugar, sacamos el hojaldre del frigorífico para que se vaya atemperando.

Cortamos el hojaldre como sale en la fotografía sobre el papel vegetal que viene en el envase.

Colocamos una fina de membrillo, una de queso de cabra y por último la cebolla endulzada.

Cerramos el hojaldre en forma de trenza.

Pintamos la trenza con el huevo semibatido.

Esparcimos azúcar moreno y ponemos por encima unos trocitos de mantequilla.


Horneamos durante unos 15-20 minutos sobre la bandeja metálica , vamos hasta que esté dorada.

Dejamos enfriar y lista para degustar.



Merece la pena hacerla por lo buenísima que está. Los amigos de la página web RED facilísimo nos hicieron un vídeo de esta receta, como idea de receta para navidad. Podéis ver el vídeo publicado en Youtube pinchando aquí abajo:


Espero que os guste.





Palmeritas de coco

viernes, 23 de mayo de 2014

¡Ya estamos a viernes!
Y que mejor manera de celebrarlo que comiendo unas ricas palmeritas de hojaldre con una deliciosa cobertura de coco, ideales, para tomar a cualquier hora del día, eso si, cuando te comes una, ya no puedes parar. Advertidos estáis.

Estas palmeritas me traen muchos recuerdos de cuando era niña, es una pena que ya casi no se vean en las pastelerías. Recuerdo que las alternaba con las de chocolate, según el día. Así que para volver a mi niñez las preparo en casa.


Ingredientes
Para las palmeritas:
1 lámina de hojaldre fresca o congelada. Yo siempre uso la del LIDL.
Azúcar.

Para la cobertura:
125g de mantequilla sin sal en pomada.
80g de azúcar glass.
40 g de coco rallado + el necesario para rebozar.

Preparación

Elaboración de las palmeritas:
En primer lugar hacemos las palmeritas de hojaldre siguiendo este video, en el que viene explicado muy bien el paso a paso:


Es conveniente sacar el hojaldre unos minutos antes para que no se parta al extenderlo.

Como habréis visto, hay que hornearlas a 200ºC 10 minutos. A continuación se les da la vuelta y 2 minutos más en el horno. El horno debe estar precalentado.

Elaboración de la crema de mantequilla:
Una vez que nuestras palmeritas se han enfriado, ya están listas para cubrirlas con coco.

Mezclamos la mantequilla, con el coco y el azúcar glass hasta obtener una crema.

Untamos cada palmerita con esta crema y las rebozamos  con coco rallado.

Y ya tenemos listas nuestras palmeritas de coco. Espero que os guste.

¡Buen fin de semana!



Bocadillo de ternera a la salsa barbacoa

jueves, 22 de mayo de 2014

¿Como va la semana? Supongo que ya estaréis calentando motores para el fin de semana, así que vamos a ir haciendo acopio de recetas, para poder seleccionar los ingredientes que necesitaremos y cargar con ellos en nuestra compra semanal.

La verdad que el tema de la compra  es un tema un poco espinoso, porque a poca gente le gusta ir a hacer la compra. A mi es una cosa que me encanta y de la que me encargo yo. Siempre voy con mi madre y juntas nos podemos pasar la tarde en el supermercado, viendo los productos de oferta, las novedades, leyendo etiquetas... Me encantan los folletos de los supermercados como los del Carrefour ó Lidl (que son mis preferidos), los cupones descuento y las etiquetas rojas que anuncian superofertas. Sí , lo sé, gustos raros, pero soy así.

También os diré que el embutido,  la carne,  el pescado y  la fruta, los compro en el mercado de toda la vida, porque la calidad que ofrecen en los supermercados en este tipo de productos deja mucho que desear.

Bueno que me voy por las ramas, vamos con la receta de hoy, que muy a mi pesar es salada, porque no sólo de dulces vive el  hombre. Os traigo un súper bocadillo de ternera en salsa barbacoa, mi bocadillo tejano.

La ternera que he utilizado han sido filetes de babilla. El motivo ha sido Ismael, que se emperejiló con esto desde que estuvimos en Estados Unidos, que comió algo así en un restaurante de Los Ángeles, del cual desconozco el nombre por más que he buscado por la red...Así que me puse manos a la obra ojeando un poco por internet e ideé una receta que fue un éxito. El bocadillo buenísimo y mi marido encantado. ¡Qué más se puede pedir!



Ingredientes (para 1 bocadillo)

2 filetes de babilla.
Media cebolla.
3 cucharadas colmadas de salsa barbacoa Hunt´s original o la variedad que más os guste. Es importante que la salsa barbacoa sea de muy buena calidad.
Dos cucharadas de azúcar moreno.
Vinagre de Módena.
Pan. El que más os guste. Yo usé pan de pita.

Preparación


Cortamos los filetes de babilla en tiras y eliminamos la grasa que pueda tener. En una sartén con un poco de aceite las doramos a fuego fuerte y reservamos.

En primer lugar vamos caramelizando la cebolla. Cortamos la cebolla en juliana y la ponemos en un sartén antiadherente una cucharada de aceite de oliva. La movemos bien, para que quede bien impregnada la cebolla y la dejamos que se vaya haciendo lentamente hasta que quede tierna, pochada y transparente.

Añadimos el azúcar moreno por toda la superficie y un chorrito de vinagre de Módena  y seguimos caramelizando hasta que quede melosa moviendo constantemente para que no se pegue.

Una vez que la cebolla se ha caramelizado, le añadimos  tres cucharadas de salsa barbacoa y las tiras de babilla. Tapamos y dejamos cocer a fuego medio durante unos 15 minutos, hasta que veamos que la salsa barbacoa se ha integrado con la carne, formando un delicioso tándem.

Montamos nuestro bocadillo con el pan que más nos guste y le ponemos una loncha de queso que funda bien.

Una propuesta interesante para el partido del sábado, ¿no crees?

En el Observatorio Griffith de Los Ángeles, con las famosas letras




Bizcocho esponjoso de limón

martes, 20 de mayo de 2014

¡Muy buenos días!

Todos sabemos que para empezar el día con buen pie es imprescindible un buen desayuno, que nos aporte la energía necesaria para pasar la mañana, como el delicioso bizcocho de limón que hoy os traigo.

Cuando era adolescente, mi madre me solía hacer un bizcocho de naranja que más que un bizcocho se asemejaba un poco en textura a un pastel, era una mezcla entre bizcocho y tarta de queso, pero sin llevar queso. La receta era de un recetario de la thermomix de una amiga suya, pero la perdió y no se acuerda muy bien de las cantidades. Ante mi añoranza bizcochera, me puse a buscar por la red a ver si encontraba alguno que fuese parecido (fijándome en las fotos y en esa textura tan especial) y solo encontré uno que era el que más se repetía por los distintos blogs en el que se usaba la naranja entera como en el mío, pero llevaba yogur, ingrediente que la receta de mi madre no llevaba.

Quise darle una oportunidad, por el tiempo empleado en la búsqueda y decidí hacerlo, con el único inconveniente que cuando fui a la nevera en busca de una naranja, no tenía ni una... ¡Maldición! Los únicos cítricos que habitaban en mi nevera eran unos limones del árbol de la abuela de Ismael. Así que fue el sustituto de la naranja y el resultado fue un bizcocho buenísimo con un sabor intenso a limón, muy esponjoso, pero que no se parecía en nada a la textura del bizcocho anhelado.


Lo hice en Chefomatic pro , pero podéis hacerlo en horno. Os pongo los dos modos.

Ingredientes


250g de azúcar
1 limón pequeño de piel fina. El mío pesaba 90g. El limón se añade entero con piel y sin pepitas. 
3 huevos L
1 yogur natural
100g de aceite de girasol
250g de harina de trigo
1 sobre de levadura en polvo (en mi caso uso Royal, cada sobre son 16 gramos).
1 pizca de sal.


Preparación

Modo Chefomatic Pro:
Engrasamos y enharinamos la cubeta.

Trituramos con la batidora el limón cortado en cuartos con piel (le quitamos las pepitas) con el azúcar y los huevos hasta que esté todo bien integrado.

Añadimos el yogur y el aceite  y batimos de nuevo usando el accesorio de varillas durante 2 minutos.

Tamizamos la harina, la levadura y la sal y se la añadimos a la mezcla anterior, poco a poco y seguimos batiendo (varillas) hasta que  quede una mezcla totalmente homogénea.

Vertemos la masa en la cubeta y programamos modo horno durante 40 minutos. Yo los últimos 5 minutos le doy la vuelta al bizcocho para que quede dorado por los dos lados.

Desmoldamos y dejamos enfriar sobre rejilla.
Espolvoreamos con azúcar glass antes de servir.

Modo tradicional:
Precalentar el horno a 180ºC.

Engrasamos y enharinamos el molde.

Trituramos con la batidora el limón cortado en cuartos (le quitamos las pepitas) con el azúcar y los huevos hasta que esté todo bien integrado.

Añadimos el yogur y el aceite  y batimos de nuevo usando el accesorio de varillas durante 2 minutos.

Tamizamos la harina, la levadura y la sal  y se la añadimos a la mezcla anterior, poco a poco y seguimos batiendo (varillas) hasta que  quede una mezcla totalmente homogénea.

Vertemos en el molde y horneamos  durante 25-30 minutos (depende del horno, cuando esté doradito y el pincho salga limpio)

Desmoldamos y dejamos enfriar sobre rejilla.

Espolvoreamos con azúcar glass antes de servir.

Nos servimos un cafetito y ¡a disfrutar!



PD: Seguiré con la búsqueda del bizcocho perdido.








Barritas de coco (bounty casero)

lunes, 19 de mayo de 2014

¿Cómo va ese lunes?
Por aquí los cielos andan un poco nublados, pero menos mal que el fin de semana ha sido bondadoso y ha hecho un tiempo maravilloso para poder callejear a mis anchas.

Como ya sabéis las recetas de mi blog son cosecha de mi madre, de revistas, libros, de otros blogs... pero las recetas que más me gustan son las que me invento, ese tipo de recetas, que nunca sabes como te van a salir, pueden ser todo un éxito o que hagas algo incomible, pero es un riesgo que me gusta correr.

Os cuento este rollo porque va relacionado con la receta de hoy que es  fruto de mi invención  y  de las constantes peticiones de mi madre cada vez que se comía una barrita Bounty. Hija, ¡me tienes que hacer estas barritas en casa! así que como hija obediente que soy, me puse manos a la obra y el resultado (aunque no la presencia) fue un éxito, todos quedaron encantados con mis barritas.

Para quien no lo sepa, las barritas Bounty son unas barritas de coco cubiertas de chocolate con leche, una delicia, para cualquier paladar. Pero como cualquier barrita de este tipo con una gran cantidad de grasas, conservantes…así que os ánimo a que las preparéis en casa, quedarás encantad@ con el resultado.



Ingredientes (para 6 barritas)

5 cucharadas de leche condensada.
8 cucharadas colmadas de coco rallado.
100g de chocolate con leche. Yo uso uno de cobertura para tartas del LIDL. 

Preparación


Mezclamos en un cuenco el coco rallado con la leche condensada hasta que esté bien integrado. Debemos obtener una masa de consistencia rugosa y en la que todo el coco este impregnado con  la leche.

Damos forma a las barritas,  yo usé una manga pastelera de plástico a la que le corte la punta con una tijera, para que todas las barritas tuviesen un tamaño parecido. Me ayudé con un cuchillo para ir contando la masa que salía de la manga para darle el tamaño que me pareció más apropiado.
Podéis hacerlas a mano o hacer una manga con papel vegetal. Eso ya como más os guste.

Una vez que tenemos ya la las barritas, las colocamos en un plato y las metemos en el congelador durante una hora.

Pasado ese tiempo, fundimos el chocolate en el microondas o al baño maría. Si lo hacemos al microondas hacerlo en intervalos cortos de tiempo, para evitar que se nos queme.

Tomamos la barrita con ayuda de un tenedor y la bañamos en el chocolate. Dejamos secar sobre rejilla.

Si las dejamos secar a temperatura ambiente el chocolate quedará más brillante, pero con las temperaturas que estamos teniendo no se solidifican  en la vida, así que las tuve que meter en la nevera aunque quedasen más mates.
Conservarlas en nevera si el tiempo es caluroso y sacarlas para que se atemperen antes de comerlas.

Espero que os haya gustado porque a mi madre le encantaron.

Fingers de queso

martes, 13 de mayo de 2014

Ismael comiendo una hamburguesa en Lori´s Dinner
Ya sé que hoy es martes 13 y un día terrible para la gente supersticiosa (que no es mi caso), pero no  nos dejemos influenciar con las fechas y vamos a centrarnos en la receta salada que os traigo, que es una maravilla.

Ideal como entrante, como cena, con una ensalada ó simplemente como picoteo. Se trata de los mundialmente conocidos fingers de queso, una receta made in USA.

La verdad que nunca me había llamado la atención hacerlos, hasta que en nuestro viaje por la costa Oeste de Estados Unidos, los comimos en un restaurante de San Francisco, llamado Lori´s Dinner (al lado de la puerta de entrada de Chinatown) en el que estaban deliciosos. Recomiendo que si váis allí que no os perdáis este restaurante, va muy acorde con la ciudad y tienen los típicos platos de allí, puro sabor americano(aunque poco dietéticos, jejeje). Allí los fingers se servían con jalapeños, pero eso ya es un reto para los que normalmente no comemos picante...

Mónica en Lori´s Dinner, con su decoración de los años 50
Os cuento la manera de hacerlos en casa y ahorraros un dinerito, porque los que venden congelados(a parte de los conservantes que llevan) se pasan tres pueblos con el precio.


Ingredientes
Mozzarella fresca.
Harina.
Pan rallado.
Huevo batido.
Salsa barbacoa Hunt´s brown sugar.

Preparación

En primer lugar cortamos la mozarella en forma de palitos, no es tarea fácil por su forma esférica, pero con ayuda de una tabla de cortar y un cuchillo, primero la haremos rodajas gruesas y de cada rodaja haremos los palitos.


 En un plato colocamos huevo batido, en otro plato harina y en otro pan rallado.

Pasamos cada palito por  harina, huevo batido  y pan rallado. Este paso lo hacemos dos veces para que el empanado quede perfecto.

Colocar los fingers sobre un plato  y congelar. Este paso es importante para que el empanado coja cuerpo y no se desprenda a la hora de freírlos.


Freímos en aceite caliente, retiramos el exceso de aceite chocándolos sobre papel de cocina y los servimos con salsa barbacoa Hunt´s , opté por la variedad brown sugar, que está buenísima.

Espero que os guste.

Tarta de Santiago

domingo, 11 de mayo de 2014

¿Qué aún no has probado la tarta de Santiago? Pues hoy te traigo una receta para elaborarla que no te llevará mucho tiempo y cuyo resultado es espectacular. Si te animas la puedes tomar para merendar.

La Tarta de Santiago es una receta tradicional de la cocina gallega de la que se desconoce su origen, puesto que es prácticamente igual a la Tarta de Elche, de la que se distingue por no llevar nada de harina. Actualmente se pueden comprar en casi todas las pastelerías de las poblaciones y zonas por las que pasa el Camino de Santiago.

La buena tarta de Santiago no debe incluir nada de harina, debe tener un color dorado al corte y su textura debe ser ligeramente esponjosa y algo granulada. El aroma característico de esta tarta es una mezcla equilibrada entre la almendra y el huevo.

El origen de la Cruz de Santiago representada en su superfice data del 1924 en el que la compostelana «Casa Mora» comienza a adornar las tartas de almendra con la que sería su silueta característica, alcanzando gran éxito en Galicia y en el resto de España.

BOE en el que se publica la receta de la tarta de Santiago.


Ingredientes

4 huevos L.
200 gr. de azúcar.
200 gr. de harina de almendra.
Azúcar glass, para espolvorear

Preparación

La harina de almendra  la prefiero hacer en casa a partir de almendras de la variedad Marcona con un molinillo de café de los de toda la vida.
 
Batir bien los huevos, el azúcar, hasta que estén muy esponjosos, de color claro. Puede ser en batidora.
 

A mano, incorporar la almendra, poco a poco.Mezclamos bien pero siempre a mano, ya que no queremos dar aire a la mezcla.
 

Cocer a horno precalentado, a 175º durante 30 min. (aproximadamente). Pinchar para comprobar. 

Desmoldar y cuando esté fría, espolvorear con azúcar glass.
El molde si no recuerdo mal era de 23cm.
Las recetas de Masero dando un paseo por Santiago de Compostela, ciudad que da nombre a la tarta
Fuente: Mis recetas de cocina.
 

Alcachofas con jamón (microondas)

jueves, 8 de mayo de 2014


¡Muy buenos días!
¿No sabes que hacer hoy de comida y tampoco dispones de mucho tiempo? Tengo la solución a tu problema con la receta de hoy, unas saludables y riquísimas alcachofas con jamón, hechas en el microondas.

Utilizamos poco el microondas y mal. La mayoría lo usamos solo para calentar y tenemos la idea de que los alimentos en el microondas no se cocinan bien, que las ondas son malas, malísimas y miles de historias similares. Os animo a que perdáis el miedo a usarlo en vuestras recetas.  

Además desde el punto nutricional es estupendo ya que se conservan mucho más los minerales y vitaminas al cocinarse los alimentos en su propio jugo, sin necesidad de añadir agua. Motivo por el cual se conserva más el sabor, color y aroma.

Es importante no salar los alimentos antes de cocinarlos, ya que debido a la conservación de sales internas, hay veces que no es necesario adicionar sal y a parte si la añadimos antes, los podemos resecar. Recordar que un minuto de microondas equivale a 6 o 7 minutos en la cocina tradicional.

Como apunte final os diré que las tapaderas con agujeros que la mayoría tenemos para calentar, no valen para cocinar en el microondas, porque el agua del alimento se escapa por esos agujeros haciendo que éste se reseca, como muy bien habéis observado cuando usáis estas tapaderas para calentar platos con salsas en los cuales se suele formar una especie de costra por el borde. Para evitar esta sequedad usaremos recipientes de vidrio con tapadera (tipo pirex), un plato tapándolo con otro plato, tapa de silicona o film apto para microondas.

Después de estas nociones no me enrollo más y vamos con la receta.


 Ingredientes (para 3 personas)

500 g de alcachofas.
100g de jamón serrano en taquitos.
4 Cucharadas de aceite de oliva.
1 diente de ajo.

Preparación


Cortamos el rabo de la alcachofa y eliminamos las hojas exteriores hasta que lleguemos a las hojas de color verde clarito.

Cortamos cada alcachofa en cuatro trozos y las sumergimos en un recipiente hondo con agua fría y un manojo de hojas de perejil que debido a la elevada cantidad de vitamina C que contiene evitará que se ennegrezcan nuestras alcachofas. Y así nos evitaremos usar limón que mata el sabor de la alcachofa.

En un recipiente hondo  apto para microondas añadimos el aceite de oliva, un diente de ajo en láminas y el jamón, movemos bien para que se integre todo  y lo ponemos a máxima potencia durante 1-2 minutos a máxima potencia. En este paso no tenemos que tapar el recipiente para que se sofrían bien.

Sobre el jamón añadir los cuartos de alcachofa bien escurridos, removemos de nuevo, tapamos y lo cocinamos a máxima potencia (900W) durante 4-5 minutos.

Una vez pasado ese tiempo, si estuviesen duras, las ponemos 1 o 2 minutos más o hasta que estén blandas.

Salamos si fuese necesario y ¡a comer!

 Fuente: Comidas y cenas rápidas y sanas en el microondas ( modificado). Cristina Galiano.


Mini crumb cakes

martes, 6 de mayo de 2014

Muy buenos días  todos,

¿Os apetece un mini crumb cake para desayunar?

Os preguntareis, ¿qué demonios es un mini crumb cake? Fue la misma pregunta que me hice cuando lo leí en el índice del súper libro de cupcakes de Betty Crocker. Y supe que lo tenía que hacer cuando al ver la fotografía, tuve lo que se denomina un flechazo culinario. Aquí abajo os pongo el libro, no puede faltar en vuestro recetario.


Aunque como muy bien sabemos, los flechazos no siempre tienen un final feliz y te puedes llevar un chasco tremendo, como me pasó con el clafoutis de cerezas (ver la receta aquí), que aún estoy traumatizada y cada vez que oigo las palabras mágicas (clafoutis y cerezas) se me ponen los pelos como escarpias. Pero bueno, como casi  todo en la vida es probar, me puse manos a la obra.

Los mini crumb cakes no son otra cosa que una especie de magdalena con unas migas en la superficie duritas, que le dan un toque riquísimo. Es como si comieras una magdalena y una galleta a la vez, para entendernos mejor. Digamos que si la receta fuese de Arguiñano se llamarían magdalenas con superficie de galleta, pero como es de Betty Crocker los llama “mini crumb cakes” que suena mejor.

Ponemos delantales y ¡a cocinar!

Ingredientes (para 6 unidades)

150 g de harina.
100 g de azúcar moreno.
125 g de mantequilla o margarina derretida.
1 huevo batido.
50 ml de leche.
1 cucharadita de levadura.
½ cucharadita de canela.
2 cucharadas de azúcar glass.

Preparación

Precalentamos el horno a 175ºC, calor arriba y abajo, segunda altura del horno y con rejilla.

En un recipiente grande mezclamos la harina, el azúcar moreno y la mantequilla derretida con una cuchara hasta obtener una mezcla arenosa. De esta mezcla separamos 125g y los reservamos para el topping.

Añadir el huevo, la leche, la levadura y  la canela a la mezcla anterior y mezclar hasta conseguir una textura homogénea.

Colocar las cápsulas en una bandeja para hornear cupcakes y reparte la masa uniformemente. Espolvorear la mezcla arenosa por encima (los 125g que habíamos reservado).

Hornear durante 20-30 minutos o hasta que al clavar un palillo salga limpio.

Dejar reposar en el molde cinco minutos, sacarlos de la bandeja, espolvorear con  azúcar glass  y dejar enfriar sobre rejilla.

Se pueden comer tanto fríos o como calientes, a gusto del consumidor.


En este caso, fue un flechazo con final feliz, porque están buenísimos.

Besos para tod@s.

Coco rallado de colores

lunes, 5 de mayo de 2014

Buenos díassss,

¿Qué tal os ha ido el fin de semana? A mi me ha ido de maravilla, hemos estado en Cantabria desde el jueves hasta el domingo y nos lo hemos pasado genial. He venido encantada de sus paisajes y su gastronomía (sobre todo de su quesada pasiega y sus sobaos de mantequilla). Hemos estado entre otros sitios por San Vicente de la Barquera, Comillas, Potes, Santillana del Mar… y a pesar, de que daban lluvia para todos los días excepto para el domingo nos ha hecho un tiempo maravilloso.

Así que después de estos días tan estupendos que he pasado, tengo las pilas cargadas y estoy deseando daros el truco de hoy. Os voy a contar la manera de hacer coco rallado de colores en casa para decorar vuestras tartas o cupcakes, es muy sencillo y en unos minutos lo tenemos listo para su uso.


Ingredientes

Coco rallado.
Bolsa de plástico tipo zip (o una bolsa con una pinza en su defecto).
Colorantes alimentarios.


Preparación

Metemos la cantidad de coco que queremos teñir en la bolsa de plástico.

Añadimos tres o cuatro gotas de colorante del color que más nos guste.

Mezclamos bien (masajeando con las manos), hasta que todo el coco esté bien teñido.

Si vemos que falta color o lo queremos más fuerte añadimos alguna gotita más.

Dejamos la bolsa abierta para que el coco se seque y ya tenemos listo nuestro coco de colores.

Se puede mantener en la misma bolsa o en un  frasco de cristal.

Espero que os guste y os sea útil.